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Canciones inspiradas en el Cid

Para una generación, Mío Cid se asocia a Charlton Heston; para otra, a Ruy, el pequeño Cid. Y, quizá, para unos pocos a la obra literaria «Romancero e Historia del mui valeroso caballero el Cid Rui-Diaz de Vibar». Añado el poema Castilla de Antonio Machado. ¿Dónde estás tú?

En cualquier caso, la figura del Cid presenta cierta controversia. Ha sido objeto de manipulación y uso interesando desde mediados del siglo pasado, dando una imagen equivocada de «defensor de la patria» o «matamoros» para transmitir un mensaje acorde a la ideología imperante en la dictadura. Esta imagen apenas ha cambiado en el ideario actual, siendo nuestro protagonista aún valedor de la hispanidad y el orgullo patriótico. Y es curioso, porque el mismo término «Cid» viene del árabe. Mío Cid combatió (casi) indistintamente junto a moros y cristianos, según su interés. Quizá por ello, al homenajear al héroe medieval de famoso romance en el hard rock y el heavy metal encontramos muchas tonadas de grupos nazis y de corte fascista, que aquí intentamos obviar.

Es una pena, también, que a veces olvidemos nuestra propia Historia e, incluso, menospreciemos nuestras tradiciones en favor de otros mitos y acontecimientos «extranjeros». Una muestra de eso ya la tratamos en nuestra selección de canciones sobre mitos y leyendas, por ejemplo.

Dicho esto, compartimos hoy una serie de canciones donde se ensalzan sus aventuras desde una perspectiva (casi) mítica, el héroe, el legendario. Algunas muy conocidas y, como de costumbre, algunas inusuales. Por cierto, hay lagunas históricas, meteduras de pata, licencias literarias y mucha imaginación. Los títulos no son muy originales tampoco. Esto es arte, baby.

Avalanch – Cid

Incluida en el segundo largo de la banda, Llanto de un héroe (1999), resulta una de las mejores de esta colección. La voz de Víctor García y las guitarras de Alberto Rionda siempre en mi equipo. Sitúan a Cid en el momento del destierro: «Castilla por ti/Mi vida entera perdí/Y ahora mi rey me arroja al destierro/Y me aleja de ti».

Dragonharp – El Cid

Curiosa letra en inglés, ahondando en el Cid como salvador del reino: «Fight with courage and then bent/Bannerman, come, play the game/Take your horse and show your strength/Don’t escape, this is the game/May death do not stop El-Cid». La banda, italiana, está comandada por Rossana Monico. La canción aparece en el EP Let the dragon fly (2016).

Crack – Marchando una del Cid

En 1979 estos asturianos editaron su único álbum Si todo hiciera crack donde incluyeron este corte, titulado, supongo, con cierta sorna. Sitúan a Rodrigo en el destierro, aunque, en realidad, la aventura que narran es lo de menos y debemos disfrutar del excelso trabajo instrumental. «Por el rey desterrado un año estaré/abandono Castilla pero no por infiel».

Pirámide – El Cid

Inspira (de nuevo) el personaje un instrumental intenso a esta banda argentina en su álbum Máquina de la Eternidad (2002).

Los Relámpagos – Babieca

Y otro instrumental. Este, compuesto por Jose Luis Armenteros, apareció en lo que sería el primer larga duración del grupo, Los Relámpagos (1965). Curiosa dedicatoria al caballo de nuestro Campeador en su tónica de narrar con música cuentos e historias populares. Dicen que se inspiraron en The Shadows y su homenaje al caballo Mustang.

Dark Moor – Mio Cid

Con paso militar comienza esta canción del álbum Ancestral romance (2010) para alabar al caballero «hero and honoured great warrior/who serves without treason/he guards both Islam and Christ/in what he thinks in reason». El Cid muerto combatiendo en su caballo cierra la imagen clásica de su vida también aquí: «cabalga yerto/y gana la lid/después de muerto/Oh, Mío Cid!».

Tierra Santa – Legendario

Comprando el mito del guerrero cristiano de La Reconquista, los riojanos incluían este corte en el álbum de mismo título de 1999, segundo de la banda. «Le llaman El Cid/y lucha por reconquistar/para su rey/la tierra que hoy está en manos del invasor».

Metallium – Revenge of Tizona

Desde Alemania, esta banda de power metal nos trae a la mítica espada de nuestro héroe. «I am here/revenge of Tizona/feel the Fear/my vengeance will go far». Formó parte de Hero Nation – Chapter three (2002).

Trauma – El Cid

Desde Costa Rica nos llegó este relato metalero del destierro y el perdón del rey. Lo grabaron en 1997 en un álbum de igual título. «Eran grandes sus amores/su esposa, sus hijas y el rey/pero debía partir de Castilla/para implantar su propia ley».

Para realizare esta selección me he basado, y os recomiendo su lectura, en tres obras: «Reflexiones en torno a la transmisión, pervivencia y evolución del mito cidiano en el heavy metal» de Alfonso Boix Jomaní, «Presencia del Cid en el Heavy Metal en relación al auge y al declive de algunos de sus subgéneros» de Amaranta Saguar García y «La literatura en el Heavy Metal» de Marcos Azzam Gómez.

Y, para cerrar, dos curiosidades. La primera, un rapeo con base medieval; la segunda, un poco de Ruy, el pequeño Cid. De nada.

Canciones inspiradas en El Señor de los Anillos.

Hoy en día, ser fan de una obra LITERARIA del calibre de El Señor de los Anillos no es fácil. O sí. Depende, claro, de cómo se enfoque: apuesto un orco a que muchos «fanes» de los personajes y las historias de Tolkien no han abierto el libro nunca. La magia del cine, claro. Para quienes mamamos aquellas historias en papel (tres gruesos volúmenes) y fuimos friquis raros muchos años, el advenimiento de tanto turista a la Tierra Media no fue agradable necesariamente. Se estaba mejor antes.

En cualquier caso, la pasión por los héroes y los villanos de El Señor de los Anillos ha fascinado a nuestros músicos desde su más tierna juventud. Y aquí nos dedicamos a recopilar unas cuántas canciones inspiradas en aquellas letras negras sobre papel blanco. Algunos clásicos (de sobra conocidos) mezclado con sorpresas y curiosidades.

Friqui Rock Metal en toda su plenitud.

Como siempre… dale al play.


Saurom – Regreso a las Tierras Medias

El propio nombre de la banda (originalmente, Saurom Lamderth) ya confiesa la inspiración de estos gaditanos. Ocuparon buena parte de su discografía inicial en los personajes y las narraciones de Tolkien. Aunque su debut, El guardián de las melodías perdidas (2001), coincidió con la primera parte de la trilogía fílmica, y a la par que ella fue editando sus siguientes obras, muchas de las canciones que lo formaron, como esta, se grabaron en distintas maquetas desde unos años antes.

Bob Catley – The wraith of the Rings

Alejado de sus imprescindibles Magnum, el voceras Catley dedicó su tercer disco en solitario (Middle Earth, 2000) a las aventuras de los personajes de nuestra trilogía protagonista. Compuesto y producido por Gary Hughes, solo puede sonar bien.

Azrael – El hechizo de Galadriel

Cerraban su debut Nada por nadie (1996) con esta hermosa y breve pieza instrumental en honor a la elfa Galadriel.

Camel – Nimrodel/The procession/The white rider

Ni cortos ni perezosos, para su disco Mirage (1974) se marcaron ni más ni menos que una mini ópera roquera de casi diez minutos dividida en tres partes intentando desarrollar la transformación de Gandalf de Gris a Blanco. Emotivo y no carente de cierta magia.

Glass Hammer – Song of the Dúnadan

En 1993 este dúo estadounidense (Steve Babb y Fred Schendel) grabó un álbum, Journey of the Dúnadan, protagonizado por Aragorn, quien narra en una ópera rock su visión de las desventuras narradas en la trilogía. El buen resultado del álbum y la recepción les llevó a intentar repetir el experimento con las obras de C. S Lewis, pero eso es otra historia.

Dark Moor – Starsmaker (Elbereth)

La épica particular de esta banda no podía dejar de lado tan magna obra. En su tercer álbum, The gates of Oblivion (2002), hacen referencia al poema A Elbereth Gilthoniel que aparece (hasta tres veces) en El Señor de los Anillos.

Ten Years After – Hobbit

Estos británicos, con mucha sorna, titularon así al solo de batería que Ric Lee se marcaba en directo y que escuchamos, en esta ocasión, en un concierto de 1975. Lo dejaron para la posteridad en el álbum Recorded Live de 1973.

Bo Hanson – Living Shire

Esta es una de las aventuras fantásticas que he descubierto documentando este post. El multi instrumentista sueco Bo Hanson grabó en 1970 un álbum instrumental titulado Sagan om ringen. Efectivamente, Hanson es sueco. Tal fue el éxito, que dos años después se publicó en el Reino Unido con el título Music inspired by Lord of the Rings.

Mostly Autumn – Riders of Rohan

Y, de igual modo, estos británicos dedicaron su cuarto disco a nuestros protagonistas con el original título de Music inspired by The Lord of the Rings. Teclados, flautas, pianos, programaciones y algunas guitarras. Recomendable (y curiosa) escucha.

Led Zeppelin – Ramble on

¿En qué no se habrán inspirado Led Zeppelin? Los escenarios de El Señor de los Anillos ocuparon varias de sus tonadas, entre las que rescatamos esta del Led Zeppelin II (1969). «How years ago in days of old/when magic filled the air/’T was in the darkest depths of Mordor/I met a girl so fair/But Gollum, and the evil one/crept up and slipped away with her».

Rush – The necromancer

El batería Neil Pearl, responsable de las letras de Rush, hace referencia al Nigromante (The Necromancer) y a tres viajeros, que no son otros que Frodo, Samsagaz y Gollum, a su llegada a Willodale. La canción se divide en tres partes: Into darkness, Under the shadow y Return of the Prince. La escuchamos en Caress of steel (1975).

El Reno Renardo – Camino a Moria

De regalo, esta ¿obra de arte? La letra más irreverente que encontraréis sobre el viaje mítico sobre la música de la canción Camino a Soria de Gabinete Caligari. Impagable. «Me llevo pal camino un bocata de foagrás/y vamos toda la peña cantando Manowar»

Stephen King: terror a ritmo de rock y metal.

¿Cuándo van a conceder el Premio Nobel de literatura a Stephen King? Una de las aventuras literarias más interesantes de los últimos cincuenta años, tanto por cantidad como por calidad. Igual es que no rima bien los versos libres. Sea o no merecedor de un premio tan sobrevalorado, Mr. King nos ha dado miles de horas de placer y terror a través de sus cuentos y novelas, además de las múltiples adaptaciones al cine y a la televisión que llevan su sello. Podríamos estar un fin de semana sin despegarnos del sillón.

Nosotros, aquí, hemos decidido brindarle un homenaje más que merecido seleccionando un puñado de canciones basadas en sus visiones alocadas, música nacida en diversas partes del mundo pero con el corazón puesto en algún pueblo perdido de Maine.

Y, como siempre, dale al play…

Lex Lüger – Christine

Teníamos que empezar esta selección con una canción de Rey del terror (2020) de Lex Lüger: un álbum dedicado por entero a la obra literaria de King y sus adaptaciones cinematográficas. Elegimos de entre todas la historia de Christine

Flaming Row – Jack’s destiny

La saga de La Torre Oscura ha dado mucho juego, como iremos viendo. Estos alemanes dedicaron su tercer largo The pure shine (2019) a resumir la historia en una ópera prog. Seleccionamos este corte, de casi quince minutos y un currado vídeo, sobre el destino de Jack.

Testament – Disciples of the watch

En su imprescindible The new order (1988) incluyeron este corte inspirado en Los chicos del maíz: «I am the one/To show you the path/Salvation is in the fields/Listen up children and follow me». El mal que posee la mente de los niños…

Nightwish – 7 days to the wolves

La saga de La Torre Oscura también inspiró a Tuomas Holopainen y a Marco Hietala para componer esta canción que acabó en el álbum Dark passion play (2007), y, en concreto, la quinta novela de la saga titulada Lobos del Calla.

Anthrax – Misery loves company

Continuamos con unos fans reconocidos de la obra del maestro. Dedican varias canciones en su discografía a personajes o historias narradas en sus libros, de las que seleccionamos esta basada Misery: «write for me, and only me/a really extra special story/make it mine, every line/don’t make me sorry». Del State of euphoria (1988)

Rata Blanca – Los ojos del dragón

Los argentinos escogen una historia atípica en el ideario de King, Los ojos del dragón, un cuento de hadas, magos y dragones que dedicó expresamente a su hija. «Tus ojos no brillan más/blanca hechicera te han hecho mal/en tu amarga soledad/vuelves a la eternidad». Rata Blanca la incluyó en Guerrero del arco iris (1991).

Exodus – Black 13

Para su álbum de 2014 Blood in blood out respiraron en los libros de La Torre Oscura, haciendo referencia a las esferas mágicas y, en concreto, a la número 13, la negra, que representa a la propia Torre Oscura.

Misfits – Dig up her bones

La historia de Cementerio de Animales inspira este single de American psycho (1997): «Walk me to the graveyard/dig up her bones». Resucitar a los muertos que amamos para seguir disfrutando de ellos, enterrarlos en sitio sagrado y volver a rescatarlos.

Black Sabbath – The shinning

De la poco valorada época con Tony Martin a la voz rescatamos este corte inspirado en El resplandor: «There’s a man who sees all there is to see/what the future holds for all». Abría el álbum The eternal idol (1987).

Blind Guardian – The Tommyknockers

Con Blind Guardian podríaos hacer (casi) un especial literario. Escogemos esta recreación de Los Tommyknockers. Aparece en su tercer largo, Tales from twilight world (1990). Por cierto, Stephen King reconoció inspirarse en la obra de H. P. Lovecraft, a quien también dedicamos hace poco un especial de rock y metal.

Savage Circus – It-The gathering

Una curiosidad. Thomas Stauch, batería de Blind Guardian, abandonó la banda en 2005 para formar Savage Circus. Entre las composiciones del debut Dreamland manor se incluye esta oda a la novela It y al payaso más malvado (con permiso de Ronald McDonald). El legado de los guardianes sigue empapándose del maestro del terror.

Demons & Wizards – Crimson King

Otros que también beben de la literatura de terror y fantasía. De nuevo viajamos a las páginas de La Torre Oscura para recrear uno de sus personajes principales, el Rey Carmesí, quien da título al propio álbum de 2005 Touched by the Crimson King.

Metallica – Ride the lightning

El guitarrista Kirk Hammet leía la novela La danza de la muerte cuando estaban componiendo y ensayando para el segundo álbum de Metallica. La expresión «ride the lightning» aparece en el libro, llamó su atención y acabó dando título a la canción y al álbum de 1984.

Podríamos seguir indefinidamente. Pero, por ahora, aquí lo dejamos. Seguro que no hemos incluido alguna de tus favoritas. ¡Pínchala en los comentarios!

Y si quieres pasar más miedo, prueba con estos enlaces:

Canciones inspiradas por Edgar Allan Poe

Canciones inspiradas en el terror de Lovecraft

Canciones basadas en 1984 de George Orwell

Algunas obras literarias trascienden sus propias páginas y se convierten en mitos incluso para quienes jamás se acercaron a ellas. Algunas, como 1984 de George Orwell, siembran un poso de obsesión entre sus lectores, aquellos que creyeron a lo largo de los años que sus vaticinios se harían realidad. No acertó del todo Orwell con la fecha, pero sí con los hechos fundamentales. Lo curioso es que, publicada en 1949, el autor trataba de compartir su visión del absolutismo de los regímenes comunistas y fascistas, a la vez que avistaba el futuro de cualquier sociedad que dejase el poder en manos de una élite. El control de unos pocos sobre el comportamiento y los pensamientos del resto: la erradicación de la propia persona, del amor, de las decisiones, del individualismo. Al fin y al cabo, una novela sobre la libertad y la condición humana. Una fábula de lo que el mundo es, en cierto modo, hoy en día.

Esta narración anticipatoria caló en las cabezas de muchos de nuestros artistas. Algunos se obsesionaron con 1984 dedicándole canciones de manera más o menos directa. Otros escogieron personajes, frases o escenas emblemáticas de la novela como lema o razón de sus propios mensajes. Y aquí os presentamos una pequeña selección de canciones inspiradas en la obra de George Orwell, 1984.

David Bowie – We are the dead

En 1973 Bowie estaba enfrascado en musicar el libro con (hasta) una veintena de canciones. Por motivos legales, el proyecto no salió adelante y el cantante decidió grabar un álbum «tradicional» que acabó titulándose Diamond dogs (1974). Sin embargo, al inicio iba a llamarse como esta canción, We are the dead. Junto a 1984 y Big Brother salieron de ese fallido proyecto. En esta, Bowie toma una frase de Winston Smith, personaje que trabaja en el Ministerio de la Verdad corrigiendo el pasado.

Spirit – 1984

La banda de Randy California editó este single en 1969 y lo incluyó en su álbum Clear del mismo año. Reflexionan sobre la pérdida de la libertad, del propio pensamiento, tan presente en el libro: «Oh just where will you be when your freedom is dead/Won’t you listen tonight?» para implorar en el estribillo a modo de advertencia «1984/Knockin’ on your door/Will you let it come?».

Muse – Resistance

Muse dedicaron buena parte de su álbum The Resistance (2009) a las historias de la novela. El tema Resistance nos sitúa en una escena íntima y prohibida donde dos amantes (Winston y Julia) esconden sus sentimientos «Is our secret safe tonight/And are we out of sight/Or will our world come tumbling down?». Un amor prohibido, pero, a la vez, su única forma de resistir «Love is our resistance/They’ll keep us apart and they won’t stop breaking us down».

Rage Against the Machine – Testify

En esta ocasión, los RATM utilizan la idea de control total de la obra («We found your weakness/And it’s right outside your door») y la acercan a la realidad de su época. Parte del éxito hoy en día de 1984 radica en la fuerza de algunas de sus imágenes y lo cercanas que son a nuestra propia vida. Utiliza el lema de el Partido (The Party) como colofón y resumen: «Who controls the past now, controls the future/Who controls the present now, controls the past». ¿Una idea descabellada?

Elton John – Restless

Supongo que no fue casual en en el año 1984, el de la publicación de esta canción en el álbum Breaking hearts, Bernie Taupin y Elton John hicieran un alegato anticomunista utilizando el ideario de la novela de Orwell: «The walls have ears, Big Brother’s watching/They tell us that we’re poisoned from everything that we’re touching». La canción se inspiró, también, en la situación de Alemania, por entonces dividida, y la tensión producida por el debilitamiento paulatino del bloque comunista: «they’re breaking down doors in foreign countries».

Incubus – Talk shows on mute

En su álbum de 2004 A crow left of the murder… reflexionan sobre la importancia del control y la imagen «Come one, come all/Into nineteen-eighty four/Yeah, three, two, one…/Lights! camera! Yeah!» y cómo condicionan nuestros gustos, una pesadilla «Gran Hermano» dentro de nuestras cabezas. Muy curioso el vídeo.

Todd Rundgren – Sons of 1984

Relectura del mito de la obra. Rundgren avisa a los jóvenes que el control y la falta de libertades ya está aquí: «Open your eyes and see/the world I couldn’t change for you» y les invita a revelarse «You are the only ones/there is nobody left but you». Ellos son los hijos del control, de 1984, pero tienen la oportunidad de cambiarlo «but the brothers broke stride, the sisters cried/now you have to start all over again». Grande Rundgren.

Judas Priest – Electric eye

Los británicos usaron el nombre y la idea del ojo omnipresente de la obra que vigila constantemente a la población: «Up here in space/I’m looking down on you/my lasers trace/everything you do». Nadie puede escapar al control «I am perpetual/I keep the country clean/I’m elected electric spy». El Gran Hermano que todo lo controla. Del Screaming for vengeance de 1982.

Death – 1000 eyes

Los brutotes Death también recogieron esta falta de privacidad, esa obsesión por el control de la obra de Orwell: «Privacy and intimacy as we know it will be a memory/among many to be passed down/to those who never knew/living in the pupil of 1,000 eyes». Donde el control y el espionaje son lo más importante. De su álbum Symbolic (1995).

Thrice – Doublespeak

En el imaginario de 1984, una élite de personas fingen ignorar lo que ocurre alrededor, toleran la situación para conservar su estatus a expensas de otros: «Honey if think you have seen a crime/you just look the other way». Mira para otro lado, organiza tu cabeza, aquí no pasa nada «I slowly cut my soul away/and piece by piece I sacrificed/tTo comfort and piece of mind». Montaña de feedback sobre una progresión de piano en el séptimo álbum de Thrice titulado Beggars (2009).

Radiohead – 2+2=5

En Hail to the thief (2003) Radiohead siguen con la misma idea, los que conocen y no se oponen porque creen que así no hacen nada malo. No creo que haya un ejemplo más clarividente de los falsos dogmas impuestos por la élite gobernante en 1984. ¿Es posible negar la razón lógica más básica? Esta expresión matemática irracional debe ser creída como si fuera cierta. Por que así es el mundo que os proponemos, un tiempo y un espacio donde todo será como nosotros queramos, porque todo fue como nosotros queremos.

Bad Religion – Boot stamping on a human face forever

El título está extraído literalmente de una frase de la obra: «If you want a picture of the future, imagine a boot stamping on a human face… FOREVER!». La canción enfoca la dificultad del individuo para decidir libremente en una sociedad tan controladora, el miedo a ser un ente individual. «Sometimes it’s never a crime to spend the day in bed» y eso es exactamente lo que Winston y Julia hacían cuando fueron detenidos. En el álbum The Empire strikes first (2004), al que pertenece esta canción, utiliza varias referencias de la obra de Orwell.

El terror según Lovecraft: canciones rock y metal inspiradas en sus mitos.

Howard Philips Lovecraft desarrolló un universo literario fantástico, oscuro y cosmológico, lleno de referencias al mal que nos posee y a lo ineludible de nuestro destino. Creó personajes míticos, dioses caídos y hasta inventó obras ficticias que han trascendido sus propios relatos, como el Necronomicón.

Todas estas historias se han arrastrado a lo largo de los años de estante en estante, de alcantarilla en alcantarilla, de boca en boca, de pantalla en pantalla, impregnando de terror y reverencia las guitarras, las baterías, las voces de numerosos artistas de nuestro gusto. Cierto es que estos mitos de terror bizarro suelen ser homenajeadas por bandas de metal extremo, pero algunas canciones de otros pozos hemos seleccionado. Si quieres la colección completa, pincha en este enlace.

La mayoría hacen referencia directa a los mitos de Cthulhu, un dios descrito como la mezcla de un pulpo, un dragón y una criatura de forma humanoide que yace en la ciudad sumergida de R´lyeh encerrado por varios sellos mágicos. Algún día escapará con la ayuda de cultos y sectas para extender su poder sobre la Tierra. En otras se nos hablan de Nyarlathotep, el caos reptante, una masa poliposa, un dios que adopta diversas formas, o de Azathoth, el motor del caos, el que espera rugiendo en el centro del universo.

Como de costumbre, dale al play… si te atreves.

Rage – Great Old Ones

Los alemanes han dedicado varias canciones a lo largo de su carrera a los mitos y personajes creados por Lovecraft. En esta tonada del álbum Soundchaser (2003) nos cuentan los orígenes y la odisea de estos abyectos seres: «long before man was born/they came from somewhere out of space/shaped the young planet’s face».

Morbid Angel – The ancient ones

Cuya historia sigue recreándose en esta de Morbid Angel: estos personajes misteriosos y ocultos que reinaron sobre la Tierra en el pasado, malignos y llenos de poder, traerán a los viejos dioses de nuevo: «come forth Ancient Ones, Tiamat Kutulu/Rise, greet the cursed with your wrath». Del álbum Blessed are the sick (1991).

Blue Öyster Cult – The old gods return

Los BOC son grandes fans y han hecho referencia en numerosas canciones a personajes o hechos del universo lovecraftiano. Cerramos el círculo con este corte del álbum Curse of the hidden mirror del 2001 en el que se narra el ascenso de los viejos dioses: «now is the time the old gods return/exactly when the world is not expecting it/exactly when we’re sure of ourselves»

The Great Old Ones – Nyarlathotep

¿Una banda que se autodenomina como los lacayos de los antiguos dioses? Se visten con togas y hacen rituales como si lo fueran, además. Quién sabe. En el álbum Cosmicism (2019) aparece esta oda al dios Nyarlathotep.

Dream Theater – The dark eternal night

Los virtuosos Dream Theater se basaron en las historias del mismo Nyarlathotep para este tema del álbum Systematic chaos (2007). «I am the last/born of the blood of the pharaohs/the ultimate god of my creation/sent to unleash this curse». Uno de sus cortes más oscuros y agresivos.

Nile – Beneath eternal oceans of sand

El universo musical de Nile gira alrededor del Antiguo Egipto y no podía faltar una referencias a Nephren-Ka, el faraón corrupto adorador, precisamente, de Nyarlathotep: «now I ride with the undead/across the night-sky/and play by day/amongst the catacombs of Nephren-Ka». El álbum se publicó en 1998 con el título Amongs the catacombs of Nephren-Ka. Que la introducción acústica no te engañe.

Black Sabbath – Behind The Wall Of Sleep

En su debut, allá por 1970, los inspiradores del metal oscuro se apuntaron esta historia basada en el cuento Beyond the wall of sleep (Al otro lado de la barrera del sueño), donde se exploran las dimensiones oscuras del ser humano a través de la telepatía y del poder de los sueños. Las dos voces de Ozzy se solapan trayendo mensajes e imágenes del cosmos.

Opeth – Pyre

Basado en el mismo cuento, los suecos nos recuerdan «what you’ve been seeing/is not all what it seems» en referecia a las alucinaciones del protagonista, Joe Slater. Porque, siempre, «familiar voices speak behind the wall of sleep». El tono onírico de la música y la forma de cantar de Mikael Åkerfeldt hacen justicia al clima creado por la narración.

Therion – Call of Dagon

Estos pesos pesados del metal sinfónico y las canciones épicas dedicaron un tema al dios del mar en la mitología de Lovecraft, Dagón, dios de los Profundos, basándose en The shadow over Innsmouth (La sombra sobre Innsmouth): «Call of Dagon!/The Deep One is calling you/Call of Dagon!/Hear the night sky sing». Del álbum Sirius B (2004).

Mercyful Fate – The Mad Arab/Kutulu (The Mad Arab, part II)

El escritor del libro maldito, el Necronomicón, el árabe loco Abdul Alhazred, protagoniza The Mad Arab (part I), del álbum Time (1994): «the son of a shepherd, Abdul Alhazred / traveling in the mountains, the mountains to the east». La música emula una melodía árabe que se oscurece con la voz de King Diamond. En el siguiente disco, Into the unknown (1996), grabaron Kutulu (The Mad Arab, part II) siguiendo la misma inspiración.

Y, cómo no, Cthulu, Ktulu, Cthulhu o Kutulu.

Caravan – C’Thlu Thlu

En 1973 una banda tan alejada del oscurantismo como Caravan se marcaron esta canción de terror: «even the trees seemed to fear/there was something unreal/couldn’t see very far/and the sky had gone dark». ¿Podrán escapar? Del álbum For girls who grow plump in the night.

Snakeyes – The Evil Dead

Los gaditanos lo explican muy claro: The Evil Dead es un homenaje a la película del mismo título de Sam Raimi (Posesión infernal) y al universo creado por H.P. Lovecraft. Todo el álbum Evil must die (2020) gira alrededor del mal en sus diferentes versiones, reales e irreales, con personajes malignos por doquier. «You can’t kill what’s already dead/you can’t kill what cannot die» y nuestro señor Cthulu rondando por ahí.

Angelus Apatrida – The rising!

Y una de las bandas que mejor thrash metal está haciendo este siglo recrea el ascenso del maligno: «it has escaped, it has heard The Call/it knows no one is free from its eternal greed/look at those terrible jaws, it’s rising!». Ha roto los sellos que le mantenían prisionero, ha oído La Llamada y la profecía se ha cumplido tal como estaba predicha. Del genial The Call (2012).

Cradle Of Filth – Cthulu Dawn

Estos salvajes del metal extremo también dedicaron en su Midian (2000) unos versos al resurgir del nuevo dios: «promulgating the birth/of another Hell on Earth». No hay escapatoria posible, arrodillaos porque «when the Sun goes out our powers/will extend throughout Heaven like Asphodel».

Iced Earth – Cthulhu

No somos más que peones de un plan maestro: «dark soul of the elder gods/spawning evil from the ocean’s floor/shape shifter fools all mankind/to manipulate this world». Del álbum Plagues of Babylon editado a comienzos del 2014.

A toda esta colección pueden añadirse un par de instrumentales famosos: The call of Ktulu de Metallica o Dweller of the threshold de Joe Satriani. Y de regalo esta irreverente y magnífica canción de nuestros Gigatrón con todo el Universo Lovecraft en pleno verano caluroso. Ojo al cthulhu piscinas… ¡y, por supuesto, lee al HP de Lovecraft!

Las historias hay que tomárselas como son, creaciones de una mente privilegiada o enferma que pueden asustarnos, divertirnos o repugnarnos. Yo, por si acaso, me aprendería de memoria las palabras que pueden salvarte si algún día gobierna sobre la Tierra nuestro buen Kutulu: «Cthulhu R’lyeh Ph’nglui mglw’nafh wgah’nagl fhtagn».

Canciones inspiradas por Edgar Allan Poe

Uno de los escritores más famosos, creador por sí mismo de un estilo de terror romántico que ha sido copiado hasta el infinito, vividor, adicto al opio, enamoradizo de muchachitas, un genio de la pluma. Se acaban de cumplir 210 años de su nacimiento y nos ha parecido una excelente razón para dedicarle un hueco en el blog. Cómo no, haciendo una selección de canciones inspiradas en sus cuentos.

Dale al play y disfruta…

Queen – Nevermore

Aparece en el álbum Queen II (1974) como parte del «Lado negro» del álbum, la cara B compuesta en su totalidad por Mercury. La canción Nevermore está inspirada en el poema «El cuervo».

Rotting Christ – The raven

Y también inspirada por The raven (El cuervo), para su álbum de 2019 The Heretics, desarrollan Rotting Christ esta fantástica composición en la que mezclan su música con partes cantadas y otras declamadas. Queda tan siniestro… Un vídeo estupendo, por cierto.

Lou Reed & David Bowie – Hop frog

En el año 2003 Lou Reed dedicó un álbum, The raven, a la obra de Poe. La edición doble contenía treina y seis cortes y la sencilla veintiuno. En ambos se incluye la historia del enano Hop-Frog en la que colabora David Bowie.

The Alan Parsons Proyect – The cask of amontillado

Tales of mystery and imagination, el debut de Alan Parsons no pudo encontrar mejor inspiración. Un álbum dedicado por entero al Universo Poe. Lúgubre, maravilloso, terrible. Cualquier tema sería bienvenido en esta selección, y nosotros nos quedamos con The cask of amontillado.

Iron Maiden – Murders in the Rue Morgue

Una de los personajes más populares de Poe, C. Auguste Dupin, protagonista de» Los crímenes de la calle Morgue», inspiró esta canción de unos inciáticos Iron Maiden. Parte de su segundo largo de 1981 titulado Killers.

Annihilator – Ligeia

En su fantástico disco debut, Alice in hell (1989), los canadienses Annihilator encontraron inspiración en este cuento macabro para componer Ligeia, y su historia de «reencarnación».

Crimsom Glory – Masque of the red death

Una de las historias más populares de Poe en el mundo del rock y el metal, «La máscara de la muerte roja», formó parte con esta canción del segundo largo de Crimson Glory, Transcendence (1988).

The White Stripes – Red death at 6:14

También inspirada en La máscara de la muerte roja, un jovenzuelo Jack White, en el dúo famosos The White Stripes, se atrevió a contar su propia versión del cuento. En el Sympathetic sounds of Detroit del 2000.

Crack – Descenso en el Mahëllstrong

Escrito de esta manera tan particular, los asturianos arrancaban su único álbum Si todo hiciera crack (1979) con este tema instrumental que mantiene el pulso narrativo con sus momentos de cordura y desesperación. Interesante escucha.

Metal Church – Of unsound mind

Con letra de John Marshall y música de Craig Wells, los metaleros Metal Church se marcaron una versión muy particular de «El corazón delator» para su trabajo de 1989 titulado Blessing in disguise.

Soda Stereo – Corazón delator

Como el propio título indica, también está inspirada en «El corazón delator». Aparece en el disco de 1988 titulado Doble vida.

Radio Futura – Annabel Lee

Otro de los relatos más populares en el circo musical es la triste historia de «Annable Lee». En este caso, la versión de Radio Futura en su excelente La canción de Juan Perro (1987)

Symphony X – King of terrors

Michael Romeo, mente pensante de Symphony X, ha tirado de la inspiración Poe en varias ocasiones; de hecho, compuso un álbum instrumental (The dark chapter) con varias canciones inspiradas en su obra. Aquí rescatamos King of terrors, del álbum The Odyssey, basada en «El pozo y el péndulo».

Nightwish – The poet and the pendulum

Igual que la anterior, se basa en «El pozo y el péndulo». Tuomas Holopainen, líder del grupo, reconoce su adoración por la obra de Poe y, además de en este tema, se ha inspirado en algunas ideas y temáticas del genio para sus composiciones. Aparece en Dark passion play (2007).

Y no podemos terminar este repaso sin nombrar una obra mastodóntica hecha con amor y mucho ingenio: Legado de una tragedia. Ópera rock compuesta por Joaquín Padilla (con la ayuda de Jacobo García) y que cuenta con grandes colaboraciones del rock y el metal en español. Concebida como una trilogía, la primera parte narra la vida tras la muerte de Edgar Allan Poe (reencarnado en un gato negro) y repasa algunas de sus narraciones más famosas.

Hay muchas más, incluso canciones inspiradas en sus personajes o en el propio autor, como Bob Dylan en Just like Tom Thumb’s blus, The Beatles en I am the Walrus o Tool en Sweat.

Patti Smith – Éramos unos niños

Patti Smith 2 Cuando abro un libro espero encontrar una buena historia. Algo emocionante. Y cuando se trata de una autobiografía, con más motivo. No decepciona Patti Smith: escribe con sinceridad, con la certeza absoluta de contar algo que merece la pena ser contado. Patti nos regala un cuento veraz sobre su relación con Robert Mapplethorpe, amante, mentor y gran amigo, un cuento de creación y de amor y de un mundo irrepetible, el del Nueva York de vanguardia de finales de los sesenta y primeros setenta. Ambos compartieron una relación carnal, sentimental y artística más allá de lo comprensible: “era el artista de mi vida”. Ella intenta acercarnos sus miedos, sus alegrías, el desarrollo de dos chiquillos viajando al mundo loco de los adultos artistas y golfos.

No se limita, pues, a enumerar un montón de anécdotas. Este libro va más allá de juntar  fotografías y recortes mentales: en este libro Patti nos cuenta cómo se convirtió en la mujer que canta y posa desafiante en Horses, su primer disco. Porque ella no quería cantar, ni dedicarse al rocanrol, nada de eso. Ella quería ser pintora, poeta, ilustradora, musa, fotógrafa. Quería triunfar al lado de Robert.

Me parece goloso el capítulo dedicado a sus años viviendo en el Hotel Chelsea. Cómo conoció a Jimmi Hendrix o a Janis Joplin y su relación con ella (y la canción que le compuso y cantó). La forma en la que se introdujo poco a poco en el rock and roll desde la poesía, a través de un simple recital. Curiosa su labor de vigilante de William Burroughs: le esperaba en el vestíbulo del hotel hasta que salía borracho del pub anexo y le acompañaba hasta un taxi, asegurándose de que llegara a casa.Patti Smith 1

Y descubre Patti sus influencias iniciáticas. Su primer concierto de The Doors o de The Velvet Underground. La relación con las bandas de los primeros setenta (New York DollsBlue Oyster Cult). Y, sobre todo, cómo montó su primera banda: la elección de los músicos, de las canciones, su experiencia alucinante en el CBGB. Llamaban a su música “tres acordes fusionados con el poder de la palabra”.

En fin, un libro de amistad, amor y creación de una artista de los setenta, un texto muy recomendable, sobre todo si eres fan de Patti (no podrás dejar de leer el libro). Está lleno de ternura, de dolor y de alegría. Y de mucha pasión por la música. Como ella misma dice recordando la grabación en los Electric Lady de su primer álbum: «desde el momento en que entré en la cabina de voz tenía estas cosas en mi mente: mi gratitud al rock and roll por haberme ayudado a pasar una adolescencia difícil, la alegría que experimentaba cuando bailaba, la fuerza moral que adquirí al responsabilizarme de mis actos».

descubre el secreto tras la fotografía que inmortaliza a Patti Smith en la portada de Horses.

Patti Smith Horses

Rock y poesía (2). Otros diez poemas pasados por la guitarra.

rock-e-posia


En cierto modo es inevitable. La poesía y la música se tocan muy de cerca. Muchas de nuestras vivencias están asociadas a letras de canciones. Así que desde aquí volvemos a explorar la asociación entre escritores de poemas y compositores de canciones que comenzamos en la primera parte de Rock y poesía (dedicado a poemas y músicos de habla hispana: aquí tenéis el enlace.

Esta segunda parte recoge diez canciones en inglés basadas en otros tantos poemas. Como de costumbre, dale al play y disfruta.

Derek & The Dominos – I am yours

Basado en el poema The story of Layla and Majnum, que, de paso, inspiró la canción Layla. La mayoría de la letra la escribió el poeta persa Nizami, y así se acredita en la propia canción. Aparece en el imperdible Layla and other assorted love songs de 1970.

Celtic Frost – Sorrows of the moon

Tom G Warrior canta la versión en inglés de este poema de Charles Baudelaire. Aparece en el álbum Into the Pandemonium de 1987.

Roger Waters – Wait for her

Waters grabó para su Is this the live we really want? de 2017 una versión del poema Lesson from the Kama Sutra (wait for her) del poeta palestino Mahmoud Darwish. El músico se quedó prendado del valor trascendental del amor e intentó reproducirlo con su música.

Nightwish – Song of myself

Tuomas Holopainen escribe su propia versión del poema homónimo de Wal t Whitman en un intento de mezclar la épica musical con la épica lírica. Del álbum Imaginaerum (2011).

Wishbone Ash – Stand and deliver

Jugando con el antagonismo del poema de Alfed Noyes The Highwayman la banda realizó su propia versión para el disco de 1978 No smoke without fire.

Iron Maiden – Rime of the ancient mariner

No podía faltar. Catorce minutos gloriosos de la Historia del Metal basado en el poema de Samuel Taylor Coleridge. Steve Harris compuso la música para el álbum de 1984 Powerslave.

Steve Nicks – Annabel Lee

Aunque apareció en su disco de 2011 titulado In your dreams, Nicks asegura que tenía la canción escrita desde sus 17 años. Los productores de su disco, Dave Stewart y Glen Ballard, le animaron a terminarla. Basada en el poema de Edgar Allan Poe.

Peter Gabriel – Mercy street

Basada en el poemario de Anne Sexton, en especial en 45 Mercy Street, una mujer enferma mental cuya historia impresionó a Gabriel hasta el punto de contar en esta canción con las propias palabras de Anne. Aparece en So (1986).

Rush – Out of the cradle

De nuevo un poema de Walt Whitman sirve de base para una canción. La reflexión profunda sobre la pérdida y el amor acabó en el disco Vapor trails de 2002.

Judas Priest – Sea of red

Rob Halford hizo su propia versión del poema In Flanders fields de John McCrae acerca de la devastadora imagen de los campos de batalla durante la I Guerra Mundial. Lo escuchamos en su último Firepower (2018).

Petty (la biografía autorizada)

Cub. Petty.indd Petty (la biografía autorizada) – Warren Zanes – Editorial Neo Person

No creo que debas leer este libro si no te gusta Tom Petty, pero, sobre todo, si no tienes interés en que te guste. Su música, claro. Debo reconocer que antes de abrir la primera página de la biografía (autorizada) de Warren Zanes  apenas conocía la mitad de la discografía de Petty y The Heartbreakers, y casi nada de su vida. Y no lo tenía entre mis artistas de cabecera. Pero, vaya, esa manía de escuchar los discos a medida que se cuentan las historias hace que asocies irremediablemente la música a la vida del artista, a las razones por las que compuso, por las que reía o lloraba. Y página a página, disco a disco, canción a canción, Tom Petty y sus secuaces, casi siempre arropados bajo el manto de The Heartbreakers, iluminaron mi cerebro. Y ahora, casi 400 páginas después, un par de cientos de canciones después, debo reconocer que me he enganchado a estos tipos.

El libro viene precedido de enormes elogios de fuentes dispares, lo cual suele prepararme en contra. No suelo acertar con el gusto común, prefiero las minorías, la basurilla, lo raro. Pero Zanes se ha marcado un gran relato. Lo divide en tres partes asociadas a tres momentos de su relación con Petty: cuando escuchó su música por primera vez en la radio, cuando en una fiesta en su casa le presentó a Jeff Lynne y George Harrison justo en mitad del plan maestro para formar The Traveling Wilburys y el día que hablaron de escribir una biografía. En medio, narra de manera apasionada, concreta, engarzando la parte artística con la personal con delicadeza, sin sangre, eso sí, no sea que no nos autoricen el libro al final, pero sin callar lo esencial. Las páginas vuelan, las canciones vuelan. La edición, bien encuadernada, incluye una parte central con fotografías de diferentes épocas y un índice onomástico que hace fácil la consulta.

Así que si no eres fan de Tom Petty y The Heartbreakers no leas este libro, sálvate. Y si eres fan y aún no lo tienes aparta de la iglesia del santo Tom y deja tu sitio a los nuevos fieles.

Arriba os dejo el riff principal de Refugee en la página amiga Riffstory y una selección de nuestros temas favoritos de Tom Petty. Y si queréis más, el amigo Rock’n’talk se marcó un especial en vinilo de Tom en este enlace.

 

Cowboy song, la biografía autorizada de Philip Lynott.

cowboyCowboy song, la biografía autorizada de Philip Lynott – Graeme Thomson – Editorial Es Pop

Durante la grabación del álbum Bad reputation en el verano de 1977 las cosas estaban desmadradas en Thin Lizzy. Cuenta Tony Visconti, productor, que Phil Lynott cantó en las tomas del tema Opium trail con un canuto en una mano, una copa de brandy en la otra y varias rayas de cocaína al fondo. Y lo curioso es que la letra avisaba de los peligros de la droga. Una de las muchas historias que definen al personaje y a la persona.

Acercarse a la vida de un tipo tan popular y controvertido como Philip Lynott ya de por sí es tremendamente atractivo, más siendo fan de su banda principal, Thin Lizzy, así como de algunas de sus correrías con otros artistas. Aquí ya le dedicamos una entrada a sus colaboraciones con Gary Moore y hemos comentado alguno de sus discos. Con esto por delante, una biografía autorizada del músico podría haber quedado en un quiero y no puedo, por eso de dejar en buen lugar al personaje, y, aunque bien es cierto que Graeme Thomson tiende a dulcificar e incluso justificar los comportamientos de Lynott en ocasiones, no pasa de puntillas por su drogadicción ni por lo difícil de su carácter. En apenas treinta y seis años este tipo atravesó cielo e infierno lleno de genialidades y contradicciones artísticas y personales. Y ahí está la clave de este libro: presentar las múltiples caras del personaje con multitud de detalles.

Como biógrafo, Thomson da poca voz al protagonista, en realidad, dejando la mayor parte del entrecomillado y de los testimonios a las personas que compartieron oficio y beneficio con él. Hace una reseña en cierto modo cariñosa, pero con sinceridad y cierta crudeza cuando el momento lo requiere. Incluye numerosas anécdotas, buenas y malas, divertidas y tristes, que embellecen al personaje y a la persona detrás del flaco bajista y cantante.  Así, relata con detalle el ascenso, el éxito y la caída de Thin Lizzy de una manera algo subjetiva, para mi gusto. No da valor a ciertos discos o años en los que el grupo buscaba su estilo, como Nightlife o Fighting. Sin embargo, suele resolver con acierto la mayoría de los episodios importantes de la vida de Lynott. Una de los puntos fuertes del libro es haber juntado tantas fuentes de información, a veces opuestas, de manera coherente.

Si conoces o gustas de la música del grupo disfrutarás de la biografía. Tiene un estilo ameno, aporta los datos justos sin abrumar y se basa en multitud de entrevistas que dan verosimilitud a la historia. Si, además, como he hecho yo, vas escuchando los álbumes de Thin Lizzy a medida que lees disfrutarás el doble.