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Las enfermedades mentales en el rock y el metal.

Tan malo es permitir que las personas con enfermedades mentales vivan en un tabú social, la incomprensión y la discriminación, como frivolizar sobre ellas afirmando «padecer» algún tipo de trastorno para ser «moderno» o «distinto» y destacar en el mundo del arte. Y esto último (parece) habitual últimamente en el pop y la música mainstream, donde cada vez más artistas jóvenes exponen sin tapujos sus (supuestas) enfermedades. En cierto modo me alegro de que cada vez más se nos visibilice, aunque mantengo mis dudas si no será más que una cuestión de marketing para arrastrar a esos jóvenes (cada vez más) aislados y estigmatizados emocionalmente al consumo de un producto.

De todos modos, las personalidades con tendencia a padecer algún tipo de enfermedad mental y aquellas que han reconocido padecerla abundan en la ya larga Historia del rock y el metal. Se han creado obras magníficas e imprescindibles que en ocasiones abordaban directamente el problema, como The Kinks en Soap opera (trastorno de personalidad), lo utilizaban de transfondo para desarrollar una narración, como Pink Floyd en The wall (trastorno esquizotípico de personalidad) o, simplemente, sus protagonistas presentaban algún tipo de enfermedad, como Jim y Caroline en el álbum Berlin de Lou Reed. Echadle un ojo a este enlace para más detalles.

Así, hoy, nos hemos dedicado a seleccionar algunas canciones de lo más diverso cuya temática versa sobre alguna enfermedad mental o alguna persona que lo padezca. Hay muchísimas. Y si añadimos las que hablan del tema de manera indirecta o «parece» que hablan de otra cosa, vas a sorprenderte.

Como siempre, dale al play.

Mago de Oz – Los renglones torcidos de Dios

En su álbum Finisterra (2000) incluyeron esta canción, cuyo título e inspiración cogen de una obra literaria de Torcuato Luca de Tena. La letra describe en primera persona el sufrimiento del «loco» que vive encerrado y su imposibilidad para salir de su situación: «Ahogar la locura es como intentar/tapar y ocultar con un dedo el sol/parir pensamientos es como vaciar/solo con mis manos el mar».

Green Day – Basket case

«Sometimes my mind plays tricks on me» canta Billy Joe Amstrong en este single que catapultó a la banda a la fama mundial. Amstrong, diagnosticado de trastorno de pánico, escribió la letra contando sus ataques de ansiedad y las dudas sobre su propia vida que le producían «Am I just paranoid?/Or am I just stoned?». Del álbum Dookie (1994). El vídeo, por cierto, está ambientado en un centro psiquiátrico.

Fear of Missing Out – Empty

Vamos con algo muy especial. El álbum Disorders (2019), de la mano de Carlos Morales, está compuesto por siete canciones de corte progresivo con letras escritas por pacientes que padecen uno de los siete trastornos que se tratan. Una iniciativa cuyos beneficios van destinados a FEAFES Galicia y puedes saber más sobre este y otros proyectos que relacionan arte y enfermedad mental y contribuir en este enlace. Nosotros elegimos el corte dedicado a la anorexia, con la voz de Xela Rivera (Sweet Death).

Alice Cooper – Quiet room

Hablar de «enfermedad mental» y «Alice Cooper» es todo uno. Porque ha introducido personajes perturbados y enfermos en sus canciones y porque la propia persona tras el personaje (Vincent Furnier) ha padecido trastornos depresivos, adictivos y alimentarios a lo largo de su vida. Dedicó (al menos) dos discos enteros, con un trasfondo conceptual, a las enfermedades mentales. En 1975, Welcome to my nightmare relata los sueños y las visiones de un niño, Steven, en una infancia traumática. En 1978, From the inside narra los efectos de las paranoias y las adicciones del propio Cooper y su paso por un centro psiquiátrico en Nueva York. De este, elegimos el recuerdo de su «cuarto almohadillado».

Nirvana – Lithium

Las sales de litio se utilizan para el tratamiento de la manía, la depresión y la bipolaridad. Kurt Cobain dedicó esta canción a configurar una escena de paranoia en la que el protagonista amanece feliz «Because today I found my friends/They’re in my head» y «I’m so excited, I can’t wait to meet you there». Cobain padeció depresión y su fuerte adicción a la heroína pudo desencadenar todas estas imágenes. Parte del ya mítico Nevermind (1991).

The Doors – People are strange

Cuando un artista fallece y se convierte en un mito es complicado hablar de él. Y Morrison, seguramente, sufría algún tipo de trastorno depresivo o, quizá, un trastorno de personalidad. Por esto, u otras razones, sus experiencias con las drogas son ya míticas, igual que sus improvisaciones en el escenario o sus reyertas policiales. En el álbum Strange days (1967) la banda The Doors grabó esta canción en la que Jim habla de su alineación y la soledad que sentía.

Nine Inch Nails – Hurt

«I hurt myself today/to see if I still feel». Trent Reznor habla de las autolesiones y las mutilaciones autoinfringidas, acto relativamente frecuente en personas con depresión severa, trastornos de la personalidad y tendencias suicidas. El propio Reznor sufrió de depresión aguda, ansiedad y desórdenes de personalidad, asociados, también, al consumo de múltiples sustancias. Lo grabó en 1995 para The downward spiral. Johny Cash hizo una versión de este tema para su American IV (2002).

Pearl Jam – Bugs

Eddie Vedder compuso esta sencilla y estridente canción con un acordeón y sin doble intención. Narra un episodio de alucinación en el que cientos de bichos van ocupando la habitación, la piel y los orificios del cantante. «I got bugs on my skin/Tickle my nausea/I let it happen again/They’re always takin’ over/I see they surround me, I see…». El tema fue incluido en el álbum Vitalogy de 1994.

Pink Floyd – Brain damage

«There’s someone in my head but it’s not me». Otra banda que sabe de enfermedades mentales y que ocasionalmente habló en sus letras directamente sobre ello. En The dark side of the moon (1973) incluyeron esta clara referencia a la esquizofrenia: «The lunatic is in my head/you raise the blade, you make the change»..

The Who – Happy Jack

Pocas bandas han sacado tanto rédito artístico y comercial a las historias sobre personas con trastornos mentales y enfermedades «extrañas». Tommy (1969), quizá el primer disco conceptual en tener un éxito verdadero entre el gran público, está protagonizada por un niño, Tommy, ciego, sordo y mudo tras un trauma (ver a tu padre muerto y a tu madre cometer un asesinato no tiene que ser fácil de digerir). En 1973 volvieron con Quadrophenia, una retorcida mezcla de las personalidades de los cuatro miembros de la banda a través de la cabeza de un adolescente inestable enfrentado al mundo que le rodea. Sin embargo, elegimos esta tonada algo menos seria titulada Happy Jack (A quick one, 1966) en las que se recrea a un (supuesto) enfermo mental que conoció Townshend en su infancia.

Anathema – Lost control

La depresión y sus múltiples consecuencias se abordan en varias canciones de la banda, algunas incluidas en Alternative 4 (1998). La letra es impactante: «And it’s left me with a chemical dependency for sanity/yes, I am falling/How much longer ‘til I hit the ground?/I can’t tell you why I’m breaking down/do you wonder why I prefer to be alone?».

Sea esta una pequeña contribución a recordar y poner luz sobre las personas que sufren trastornos mentales de diverso tipo. Es imprescindible eliminar el miedo, la oscuridad, la vergüenza y el aislamiento que muchas veces padecen: no ser normal te convierte en un bicho, aún en el siglo XXI. Hagamos, con nuestro esfuerzo personal, que puedan vivir una vida lo más cercana a la felicidad posible.

Jimi Hendrix en diez versiones

Es inmenso el legado que en tan pocos años dejó Jimi Hendrix. No solo por el valor de su música en sí misma, si no también por las continuas reinterpretaciones que en estas cinco décadas se ha hecho de ella. Canciones que a veces mutan y crecen en seres diferentes, adaptadas a la voz o la guitarra de artistas de diverso pelaje. Para la selección de hoy hemos decidido huir de las más conocidas y obvias, no por menores, claro, porque el valor de Voodoo child (slight return) en las manos de Steve Ray Vaughan, de Little wing en la de Clapton y sus «Dominos» o las de Gary Moore tendrían que estar en cualquier best of.

Damos una vuelta al mito con estas diez fantásticas versiones. Como siempre… dale al play.

Coroner – Purple haze

La banda suiza de thrash metal cerró su Punishment for decadence (1988) con esta gruesa reinterpretación. El tema original se editó como single en 1967 alcanzando el puesto número 3 en ventas allá en los UK.

Warrior Soul – Crosstown traffic

El pasado 2020 los guerreros se juntaron para grabar un puñado de versiones que metieron en el álbum Cocaine and other good stuff. Esta de Jimi resulta de las mejores. La original fue incluida en el álbum Electric Ladyland (1968). Kory Clarke lo borda.

MSG – I don’t live today

No podía faltar la recreación de Michael Schenker con Sebastian Bach (Skid Row) a la voz y Tony Franklin al bajo. Lo grabó en su álbum de 2005 titulado Heavy hitters. El amigo Jimi la entregó en Are you experienced de 1967.

Zar – Angel

La banda formada por el guitarrista Tommy Clauss y el cantante Tommy Bloch grabó en 1993 el álbum From welcome… to goodbye donde incluyeron esta canción editada póstumamente en el disco The cry of love (1971).

Def Leppard – Little wing

Los multiplatino Def Leppard grabaron una versión de esta canción durante las sesiones de Adrenalize (1992) y le añadieron el encanto de una banda de folk irlandesa llamada Hothouse Flowers. Acompañó al single Have you ever needed someone so bad y la firmaron como The Acoustic Hippies from Hell. La archifamosa original se escucha en Axis: bold as love (1971).

Jeff Beck and Seal – Manic depression

Una curiosa mezcla de estilos dispares. El guitarrista Jeff Beck se unió a Seal para la grabación de este homenaje publicado en el álbum coral Stone free: a tribute to Jimi Hendrix (1993). La buena relación les llevó a colaborar puntualmente los años siguientes. La original se editó en Are you experienced (1967).

Living Colour – Burning of the midnight lamp

Si la original de Hendrix, editada como single en 1967 e incluida después en Electric Ladyland (1968) ya era tremenda, la que se marcan Vernom Reid y sus chicos en el EP de 1991 Biscuit es inolvidable. Con todo el flow de la original, pero con esa vuelta de tuerca estilosa que «los colour» imponían a sus canciones.

Alice Cooper – Fire

El tito Alice se marcó esta cover durante las sesiones del álbum Hey Stoopid (1991), bien cañera. Acompañó como regalo al single Love’s a loaded gun. La original aparece en Are you experienced (1967).

The Pretenders – Room full of mirrors

Una curiosa elección la de Chrissie Hynde y su banda. Una canción casi desconocida de Hendrix de los directos de la gira de 1969 y cuya grabación se encuentran, de manera póstuma, en el álbum Experience (1971). Una versión en estudio, que debería haber formado parte del cuarto álbum del guitarrista, se publicó en Rainbow Bridge (1971). La de The Pretenders, que interpretaban habitualmente en sus conciertos, cerraba su cuarto largo, Get close, de 1986.

ESP – Foxy lady

El batería Eric Singer (Lita Ford, Kiss, Ozzy) juntó a varios amigos para su proyecto en solitario: John Corabi a la voz, Bruce Kulick a la guitarra y Karl Cochran al bajo. Incluyeron en su primera grabación este corte con la colaboración en la guitarra solista de Ace Frehley. La original, emblema de la composición de Hendrix, en Are you experienced de 1967,

Y de regalo una extraña versión con violín y orquesta del más que conocido Purple haze.

Sexo en el Rock (16): amor con la novia cadáver.

Necrofilia. ¿Mito o realidad?

Durante muchos años creí que era un mito, algo de cuentos de terror, una leyenda nacida de la ignorancia que había traspasado los siglos por su morbo y el rollo macabro. Pero no, gente. La necrofilia lejos de ser una rareza oculta es una realidad, vicio oculto que sucede en más ocasiones de las que creemos. Ignoro si alguien por aquí practica este hobby.

En cualquier caso, muchos de nuestros artistas favoritos han dedicado alguna canción a la temática, supongo que más por llamar la atención, provocar o cierto sentido macabro del humor que, de verdad, por ejercer el amor frío. Como de costumbre, aquí seleccionamos unas cuantas: historias de sexo, rock y… necrofilia.

Dale al play.

Alice Cooper – I love the dead

El pervertido de Alice grabó unas cuantas canciones sobre el tema: Refrigerator heaven, Cold ethyl y esta I love the dead. No en vano, Cooper y sus chicos crearon el shock rock. Los directos de aquella gira debieron ser épicos. Del inmenso Billion dollar babies de 1973.

Tom Petty – Mary Jane last dance

Para el recopilatorio de 1993 que terminaba su contrato con MCA compuso esta joyita de letra ambigua pero vídeo explícito. Kim Basinger en el papel de novia muerta siendo atendida por su chico como si estuviera aún caliente. ¿Cuál será el último baile de Mary Jane? «Last dance with Mary Jane/One more time to kill the pain».

Savatage – Necrophilia

Si nos tomamos de manera literal esta tonada de 1985, aparecida en Power of the night, la banda de Jon Oliva lo tiene claro: «Necrofilia/Velas negras ardiendo/en su altar de hielo/Ella no lucha/Doncella de metal/en su camino a través de la noche/aléjate/Tus manos están frías/Ojos de cadaver/Almas malditas»

Lujuria – Levántate y anda

«El sexo levanta a un muerto/ahora sé que es realidad». El vicioso abusador de cadáveres se llevó una sorpresa al resucitar a una muerta mientras se la beneficiaba. Del disco El poder del deseo y supuestamente basada en una historia real.

Avenged Sevenfold – A little piece of heaven

Lo normal. Tu novia no quiere casarse contigo, la matas y convives con ella como si tal cosa. «Cause I really always knew that my little crime/Would be cold that’s why I got a heater for your thighs/(…)/Now an angry soul comes back from beyond the grave/To repossess a body with which I’d misbehaved». Aparece en el álbum homónimo de 2007.

Parálisis Permanente – Adictos a la lujuria

Ni muerto le dejan a uno en paz. «Llevo treinta días sin luz/encerrado en este ataúd» y miran con deseo «mi piel fría y morbosa». Y es que las mentes sucias amigas de la obscenidad encuentran dónde saciarse en quien no puede escapar. Del único álbum de la banda, El acto, publicado en 1982.

The 69 Eyes – Dead girls are easy

Si tienes dudas, si te cuesta encontrar tema, si no sabes ya qué hacer para tener sexo, escucha los consejos de estos finlandeses: cuando la noche llega, todo lo que quieren hacer las chicas muertas es «roquear». na forma de ligue fácil, vaya, porque las muertas nunca dicen que no. A tumba abierta.

Type O Negative – All hallow’s eve

Canción inspirada en el cuento Ligeia, de Edgar Allan Poe, donde se describe un acontecimiento amoroso que sucede puntualmente el día previo a Halloween de manera reiterativa. Y es que «ella viste la muerte maravillosamente/más impresionante ahora que en su vida/en una cama de hojas de otoño». Aparece en el World coming down de 1999.

Lobos Humanos – Johnny el nekrofíliko

Los murcianos Lobos Humanos cuentan la historia verídica (o no) de Johnny, apodado el nekrofíliko, por su vicio de visitar los cementerios, vamos, «el don Juan del ataúd» nada menos. Y es que el mundo de ultratumba es más generoso para este tipo marginal: «para mí ir al cementerio es como ir al puticlub». No apta para orejas sensibles, desde luego.

Slayer – Necrophiliac

Como todas las letras de Slayer (o muchas de ellas), no debe interpretarse a modo de experiencia real. Pero en el brutal Hell awaits de 1985 comparten la necesidad de desenterrar cadáveres impuros: «siento el impulso de la creciente necesidad/para follar este cadáver pecaminoso». Amigos de Satán.

Y según en qué lado del espectro de los vivos y los muertos te encuentres, a veces la necrofilia es genial. O la única solución. Una sonrisa cadáver.

Sexo en el Rock (15): la canción del pene.

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Había pensado titular este post algo así como «rock around the cock» emulando la iniciática canción de Bill Halley titulada Rock around the clock. Después le di vueltas a poner un nombre onomatopéyico, mal sonante, pero por aquí venís gentes de muy diversos lugares del mundo y ¿cuál era el adecuado?: falo, verga, bálano, polla, chimbo, garrote, huasca, callampa, chafarote, grifo, pichula, bimbín, churra, rabo, garomba, picha. ¿Cómo se llama en tu ciudad? Al final me he decidido por el término más científico. A lo peor me censuran en la red que ahora hay mucho miramiento con esto del bienquedar, el buenismo y el aparentar.

Pues sabed que nuestros roqueros hacen gala de un extenso vocabulario para referirse a sus miembros viriles o a los de sus allegados. Aquí os pego una selección que, como decimos por aquí, es la polla. Salud y rocanrol.

KISS – Love gun

«Tú pulsas el gatillo de mi pistola del amor», no se puede ser más romántico que Paul Stanley en este tema del álbum que en 1977 editó la banda con el mismo título.

P J Harvey – Long snake moan

En esta oda a la largura, P J Harvey pide «trae, amor, todo tu poder». Así está el tema. Del álbum de 1995 titulado To bring you my love.

Alice Cooper – Feed my Frankstein

Nunca había oído llamar al propio miembro viril con un nombre tan monstruoso, pero Alice Cooper lo hace en su Hey stoopid de 1992. Steve Vai y Joe Satriani comparten las guitarras, por cierto. El monstruo que viene…

Lujuria – Esta noche manda mi polla

«Un nuevo Cid Campeador» en busca de fiesta: esta noche mando yo, dice la personalísma letra de Lujuria para el EP del mismo título editado en 2015.

Peter Gabriel – Sledgehammer

Quisiera yo saber si Gabriel compuso un superhit a su miembro por una apuesta o por circunstancias poéticas. Un «sledgehammer» es una especie de mazo alargado para romper rocas, que en nuestro idioma se traduce como «almádena» o «macho». El caso es que en 1986 copó las listas de medio mundo y se hartó de recoger reconocimientos con este tema de su álbum So. Déjame tu martillo pilón…

ZZ Top – Tube snake boogie

La historia de los barbudos más marchosos del rock sobre una vecina que adoraba marcarse un boogie con su serpiente-trompa apareció en el álbum de 1981 El loco.

Mago de Oz – Polla dura no cree en dios

Tal cual nos explican, cuando la sangre se concentra entre las piernas uno ya no sabe ni en qué cree, así está el tema. Mago de Oz en su aclamado Finisterra lo dejan claro: iba para señorito pero… ¡a vivir!

WASP – L.O.V.E. machine

No podía faltar en esta colección Blackie Lawless: «todo lo que necesito es mi máquina del A.M.O.R. esta noche» cariño, ¿no soy tu sueño más húmedo? Del imprescindible debut de la banda allá por 1984.

Lou Reed – My red joystick

Curiosa canción de Lou Reed suplicando que, al menos, le dejen su «pequeño joystick rojo». Repleto de referencias bíblicas y dedicado a alguien que se marcha, Reed lo grabó en 1984 para su álbum New sensations.

Así queda la lista, pero hay muchas más. El tema no tiene fin en un mundo tan «macho» como este del rock. De regalo, y para compartir una sonrisa, os pego este vídeo que ilustra muy bien la diversidad de vocabulario, formas e inspiraciones del pene.

13 canciones para votar… o no

Ozzy-Osbourne-President

Yo no creo que Ozzy solucionase mis problemas ni que hiciera un mundo mejor, pero igual uno más heavy y, quizá, más divertido… En cualquier caso, toca ir a votar y, como en cualquier país del mundo, nos comemos las mentiras y las falsas esperanzas que los candidatos nos regalan. Aquí una mínima selección de la enorme cantidad de canciones dedicadas a las elecciones y a votar… o no votar.

Alice Cooper – Elected (1972)

Puede que una de las mejores de la lista, en cualquier caso, tomada con el sarcasmo de Mr. Cooper: «I never lied to you, I’ve always been cool, I wanna be elected». Alice presidente, casi nada. Se editó como single a finales del 72 y se incluyó en el magnífico Billion dollars babies (1973).

 

Little Steven – Vote that mutha out! (1984)

Single que lanzó para llamar a sus conciudadanos a echar a Reagan (sí, el presidente yanqui de la época) de la Casa Blanca. El título lo dice todo.

 

Reincidentes – Vota a nadie (1992)

Una de las bandas reivindicativas más longevas y contestatarias del rollo punk rock nacional, editaron esta oda a la rebelión de la urna en su álbum ¿Dónde está Judas?:»Nadie te va a ayudar, nadie es mejor que nadie».

 

Killing Joke – Another bloody election (1996)

En su álbum Democracy se dedicaron a dar caña al sistema y en esta canción en concreto le dan cera a los políticos: «elected to serve the public, how did you make your fortune?».

 

Todos tus muertos – Políticos (2006)

Adorable hardcore del álbum Víctimas del vaciamiento calificando con descaro a los políticos: «Sos chupasangre, con los colmillos afilados (…) Falsas promesas causan gracia nada más. Nunca les creas nunca dicen la verdad».

 

Muse – Uprising (2009)

«Rise up and take the power up (…) their time is coming to an end» canta Matt Bellamy en esta deliciosa canción del álbum quinto álbum de la banda titulado The Resistance.

 

The Replacements – Election day (1987)

En el álbum Pleased to meet me con bastante desidia cantan «I don’t care who gets elected / I don’t care who gets to find out». Vamos, que les importa una mandarina quién gane las elecciones…

 

La Polla Records – El alcalde (1983)

Más de una tienen en su discografía estos irreverentes del sistema:. Aquí piden el voto con descaro y la ironía que Evaristo haría famosa «vota aquí, vota allá/haz un dontativo, entréganos tu libertad». De sus primeras grabaciones, el EP Y ahora qué?

 

Eskorbuto – Ya no queda más cojones, Eskorbuto a las elecciones (1983)

Sin salirnos del punk, quizá en un estilo más sucio y directo, Eskorbuto lo tienen claro: hay que ser el candidato. Un estribillo demoledor. Un lema inimitable: «Para vivir alegre y contento, Eskorbuto al parlamento». Hoy en día hasta sería posible. Aunque finalmente vio la luz en 1986, la maqueta y el EP original se grabó en 1983.

 

Corrosion of Conformity – Vote with a bullet (1991)

Tema duro, tanto en la letra como en la música, amenazando, literalmente, a los candidatos. Esta vez «Don’t fuck with me (…) I’m voting with a bullet». Noveno corte del álbum Blind.

 

La Vela Puerca – Las polillas (1999)

«Hoy hablemos de polillas, de ratas de callejón, del político juntando plata extra en el colchón». Dentro del disco Deskarados dedicaron esta rabiosa canción al gremio gobernante y, en especial, al politiqueo electoral: «las encuestas dicen que el más lindo soy yo y que va a ser mío ese sillón».

 

Radiohead – Electioneering (1997)

Recordando a los políticos sus promesas falsas y lo barato que les sale mentir: «say the right things when electioneering, I trust I can rely on your vote». Aparece en medio de su OK computer.

 

Soundgarden – She’s a politician (1991)

Nuestros rebeldes de Seattle grabaron durante las sesiones del álbum Badmotorfinger un alegato contra las mentiras y la falta de escrúpulos de los políticos, sobre todo en campaña: «She doesn’t listen, even if she doesn’t know what she’s saying/ She’s a politician»

 

 

Y aunque pronto haremos un especial sobre el tema, no puedo dejar de pinchar una canción para quienes decidís no ir a votar… Anarquía y cerveza fría, de Disicencia.

Alice Cooper. Por un billón de dólares – Sergio Martos

Alice CooperAlice Cooper. Por un billón de dólares – Sergio Martos (66 rpm ediciones)

Cuando comencé a leer por primera vez “Alice Cooper. Por un billón de dólares” yo era uno de esos curiosos que desconocía la historia de Alice Cooper y, desde luego, no sabía qué pintaban cada uno de los miembros de la Alice Cooper Band. El libro, vaya por delante, me encantó, así que no dudé ni un momento traerlo a esta sección. Con estas decidí ojearlo para recordar algunos detalles. Al minuto siguiente estaba volviendo a leer con entusiasmo el primer capítulo. Me paré e hice lo que te recomiendo que hagas si afrontas el libro de primeras: busca los álbumes de los Alice Cooper de aquellos años y pínchalos a la vez que lees. Ganará tu experiencia.

Sergio Martos se subió a su pasión por Alice Cooper (el personaje, el músico, la banda) y realizó numerosas entrevistas tanto al genio como a sus secuaces de aquellos primeros años: Dennis Dunaway, Neal Smith y Michael Bruce, sobre todo, pero también a Joe Greenberg, Dick Wagner o Janice Buxton, hermana del fallecido Glen Buxton. Con todo esto y una buena revisión de la hemeroteca nos llena de anécdotas, datos y opiniones variopintas sobre el ascenso del grupo a lo más alto de mercado musical y de la creatividad hasta su separación, dando puerta de salida al Alice Cooper «en solitario» de finales de los setenta.

En realidad, el mayor mérito de Sergio Martos es haber conseguido una coherencia narrativa mezclando retazos de innumerables entrevistas a estos personajes, y con una participación por parte de su voz de narrador ciertamente escasa. Esto hace que el libro, leSergio Martos y Alice Cooperjos de resultar un tostón de opiniones repetitivas o aburridas, se lea de un tirón con gusto, con la ansiedad del qué pasará. Y aplauso a la pasión que le pone. Esa subjetividad que le hace afirmar que Alice Cooper inventaron el glam, el punk y lo que setercie. Pero debo darle la razón en muchas de sus afirmaciones: sin el triunfo mediático del espectáculo de shock rock de esta banda quizá no hubiera sido lo mismo de David Bowie, Kiss, Marc Bolan y un largo listado que encontrarás esparcido por el libro.

Algunas anécdotas ya se han leído en otros sitios, pero contadas por el propio Alice o por los hombres que las sufrieron ganan enteros. Yo he descubierto cómo se fraguó el número de la guillotina o el de la camisa de fuerza o el sentido brutal de espectáculo que había en la casa que compartía la banda. Y, desde luego, explica muy bien la tremenda presión que llegar a número uno y querer vivir encaramado allí produjo en el grupo: dos discos y dos giras por año acabaron con su camaradería y el buen rollo. Y ahí se acaba el libro, justo cuando Alice Cooper lanza “Welcome to my nighmare”, en solitario. Y triunfa y ya no necesita más a sus colegas.

No te lo pierdas. Descubre los secretos de álbumes míticos como Killers, Love it to death o Billion dollars babies. Martos promete segunda parte. Ojalá esté pronto aquí.

 

Sexo en el rock (5): solo contra el mundo (masturbación y rock)

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Masturbación y rock: el sexo solitario

Una vieja necesidad, como cantaba Barricada, o un pecado que te deja ciego, quién sabe. El placer solitario, la masturbación, el arte que se comparte, la pequeña violencia perpetrada sobre uno mismo, la solución al aburrimiento. Esto cantas algunas de las canciones que, en el universo rock, se encargan de recordarnos que, la masturbación, también existe.

Alice Cooper – Muscle of love

El bueno de Mr. Furnier nos explica en el último álbum de la Alice Cooper Band cómo es el asunto: leo los libros de papá, cierro la puerta del baño, tengo el músculo del amor. Para principiantes.

Platero y Tú – La vecina

¿A quién no le ha pasado? Te asomas a la ventana a fumar un cigarrito y la vecina de enfrente se olvida de correr (perdón) las cortinas. Una historia que le ocurrió a Fito como nos ha pasado a tantos…

The Who – Picture of Lily

Perturbadora historia de Pete Townshend. Un niño al que su padre le presta fotografías de Lily para que se tranquilice…

Pabellón Psiquiátrico – En una tienda de campaña

Estos cachondos del rock transgresor y sexual nos recuerdan que la masturbación no tiene por qué ser un acto solitario. Si solo no puedes, con amigas…

Chuck Berry – My ding-a-ling

El verdadero rey del rock se está haciendo un habitual de esta sección. En 1972 calzó en los primeros puestos esta letra llena de referencias a su miembro adolescente (ding-a-ling) con el que jugaba después de clase. Pillastre.

Lujuria – No es malo darse placer

Lo tienen claro los amigos de Lujuria: hazme caso, no es malo darse placer. Y explican muy clarito los pros y los contras del sistema en su República Popular del Coito.

Green Day – Longview

Otro clásico. ¿Qué hacer una tarde aburrida? Tus amigo/as no están libres, la tele un rollo, en twitter o facebook nada de nada…

Attaque 77 – Páginas pegadas

Varias canciones sobre el tema tiene este grupo argentino. Incluida en Amén! (1995), esta es, quizá, la más explícita de las canciones sobre el tema de los porteños. Seguro que a alguien le ha pasado lo mismo…

Billy Idol – Dancing with myself

El bueno de Billy también ha tenido sus necesidades no cubiertas y hubo de apañarse solo: con mi reflejo en el espejo, bailo conmigo mismo, no hay nadie a la vista.

Obús – La mano diestra

«Mi mano diestra/me da placer cuando no estás». Directo y al grano. De su grandísimo disco Pega con fuerza de 1985.

Si te ha gustado, pincha en nuestros artículos dedicados al Sexo en el Rock

Sexo en el rock (1): esto está chupado (sexo oral y rock)

Sexo en el rock (2): donde comen dos comen tres (tríos y rock)

Sexo en el rock (3): ¿cuánto cuesta el amor? (prostitución y rock)

Sexo en el rock (4): por detrás te gusta más (sexo anal y rock)

Pacific Eye&Ear: fabricantes de portadas míticas.

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El arte en portada: Pacific Eye&Ear

Ernie Cefalu fundó la «Pacific Eye&Ear» en 1972 para dar rienda a su devoción por el arte y al negocio lucrativo de las portadas musicales en aquellos años dorados del rock. El tipo ya venía de trabajar con grandes como Rolling Stones (Sticky Fingers) o Grand Funk Railroad. Durante los siguientes quince años se rodeó de excelentes ilustradores para diseñar un total de 194 portadas, algunas míticas por sí mismas y otras porque adornaban un álbum que ha trascendido por su contenido musical. Tras este periodo, amplió la empresa, le cambió de nombre y se dedicó, principalmente, a la publicidad y la imagen de grandes marcas (y aquí no hacemos publicidad, así que a investigar).

Alice Cooper fue uno de los clientes que más fama le dio. La compañía de Ernie cambió la forma de empaquetar la música a través de Killer, School’s out (un pupitre que se abría) o Billion Dollar Babies (una cartera de piel). Aerosmith, Black Sabbath, Iron Butterfly, Bee Gee’s o Black Road Arkansas, así como gran cantidad de músicos de Jazz.

Aquí va nuestra pequeña selección del arte en las portadas de Pacific Eye&Ear.

 

Alice Cooper – Welcome to my nighmare – 1975

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Canned Heat – One more river to cross – 1973

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Kantner,  Slick and Freiberg – Baron von Tollbooth & the Chrome Nun -1973

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Black Sabbath – Sabbath Bloody Sabbath – 1973

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Aerosmith – Toys in the attic – 1975

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Heavy Metal Christmas (1): Navidad jevi.

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Heavy Metal Xmas: Navidad jevi.

A ver si nos centramos: no me enloquecen los villancicos, ese género musical donde se alaban por igual las excelencias religiosas del nacimiento de un dios y el festejo desabrochado que se hace estos días. Pero me encantan los regalos y la parafernalia sonriente que acompaña estos días. Y ¿por qué no una Navidad llena de música heavy?

Hay gran cantidad de temas, algunos originales, la mayoría versiones de villancicos o tonadillas tradicionales. Yo os dejo una pequeña muestra del catálogo para que degustéis en familia. El turrón, del duro, y el cava, con cocacola.

Soziedad Alcohólica – Feliz Falsedad

Alice Cooper – Santa is coming to town

Mandrágora Negra – El tamborilero

Pellek – 12 days of Christmas

Twisted Sister – Heavy Metal Christmas

Christofer Lee – Jingle Hell

Jethro Tull – A Christmas song

Greg Lake – I believe in Father Christmas

Producido por Peter Collins.

PeterCollins

Producido por Peter Collins

Este británico todo terreno, que lo mismo hace un disco de rock que de folk o de pop, empezó su carrera en los años setenta como productor en Decca y componiendo jingles para la radio.

Su primer devaneo con el rock le llegó en 1982 al hacerse cargo del fenomenal The cage de Tygers of Pan Tang. Collins estaba metido en los sonidos sintetizados, por entonces de moda, y eso se hace notar en el resultado final de este álbum.

Tyger of Pan Tang – Paris by air

La falta de perspectivas profesionales le hizo mudarse a Los Ángeles a principios de los ochenta, donde se cocía el negocio. Su gran oportunidad le vino en 1985 y significó su gran salto al rock: la particular manera de trabajar las baterías, los teclados y las guitarras sintetizadas y, sobre todo, su habilidad para crear ambientes claros y potentes, llamó la atención de dos monstruos como Gary Moore y Rush.

Con Rush hizo cuatro álbumes en dos etapas distintas: Power windows (1985), Hold your fire (1987), Counterparts (1993) y Test for Echo (1995). Lo curioso de esta relación tiene que ver con la propia evolución de Peter Collins como productor. Desde los primeros álbumes con Rush fue perdiendo ese sonido pop y haciendo un sonido más pesado, algo más denso, menos dependiente del sinte y más centrado en voces y guitarras. En cualquier caso, Rush vendió muy bien a finales de los ochenta y eso le sirvió para hacerse un hueco en la industria.

Rush – The big money

A Gary Moore le produjo tres clasicazos: Run for cover (1985), Wild frontier (1987) y After the war (1989). Sobra decir que al bueno de Gary la mano de Collins le sentó muy bien y le ayudó a convertirse en un artista radiable y multiplatino. El sonido de Peter lo encontremos en temas como Ready for love o la propia Over the hills and far away.

Gary Moore – Ready for love

Otros que le deben un buen trozo de su fama son Queensryche. No en vano les produjo sus dos obras maestras Operation: mindcrime (1988) y Empire (1990).

Queensryche – Best I can

Pero si este currículum no fuera suficiente, aún le dio tiempo en los noventa a poner su sello en otros dos deliciosos trabajos. Alice Cooper le escogió en 1991 para hacer Hey stoopid y Bon Jovi se lo trajeron para These days (1994). Uno de los singles más vendidos de los de New Jersey lo produjo este señor: Always.

Alice Cooper – Feed my Frankenstein

Bon Jovi – These days

A finales de los noventa se centró en el pop (con Jewel consiguió su álbum más vendido), las bandas sonoras, el folk (en especial Indigo girls) y los recopilatorios. Su último acercamiento al rock fue en 2012 con Flying colors.

Flying colors – Blue ocean

Un recuerdo a un tipo que supo encontrar su estilo y mezclarlo con el talento de gran cantidad de músicos, un tipo camaleónico que consiguió hacer de su pasión un modo de vida multiplatino.