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Producido por Roger Glover

Más allá de su existencia musical al lado de Ritchie Blackmore, bien en Deep Purple, bien en Rainbow, Roger Glover desarrolló una labor como productor a lo largo de docenas de álbumes y singles. Ganó fama a los mandos tras «abandonar» en el verano de 1973 Deep Purple; entre ese momento y hasta su regreso al lado de Blackmore en la primavera de 1979, para producir y tocar en Down to earth, se encargó de una fantástica colección de canciones que hoy vamos a repasar.

Antes aún, mientras era uno de los tipos que tocaban en una de las bandas más grandes del Universo roquero, se encargó del debut de Rupert Hine, Pick up the bone (1971), y su continuación, Unfinished picture (1973) para el sello discográfico creado por los mánager de Deep Purple y que, con poca originalidad, llamaron Purple Records. En 1972 produjo el debut de Elf, banda en la que cantaba Ronald Padavona, quien poco después se haría famoso con el nombre artísitico Ronnie James Dio. Glover colaboró también en los dos siguientes (Carolina County Ball, 1974, y Trying to burn the sun, 1975). Poco después Dio se enroló en los Rainbow de Ritchie Blackmore, comenzando su ascenso a los cielos.

En el verano de 1973 Roger Glover fue «despedido» de su banda amada: junto a Ian Gillan, cantante, recibió una patada de su adorado Blackmore. En el último concierto de aquella gira el guitarrista le dijo: «no es nada personal, tan solo son negocios». Este «nada personal» despido no impidió que, años después, los dos retomaran su relación profesional. Aquellos (casi) seis años de travesía los aprovechó Roger para hacerse con los mandos de numerosos proyectos, propios y ajenos.

Uno de sus grandes clientes fueron los escoceses Nazareth. Tras dos álbumes con poco éxito y muchas ganas de ser famosos, recurrieron a nuestro protagonista en las postrimerías de 1972 para grabar Razamanaz (1973), donde comenzaron a formar su sonido característico con temas determinantes como Woke up this morning, la propia Razamanaz o Broken down angel. Repitieron fórmula en Loud’n’proud (1973) y Rampant (1974).

Curiosamente, otro de sus clientes importantes fue David Coverdale, quien entrara en Deep Purple según salió Roger. Tras la muerte del guitarrista Tommy Bolin, el grupo desapareció y Coverdale recurrió a Glover para arrancar su carrera en solitario. Produjo el debut White Snake (1977) y su continuación Northwinds (1978); él mismo toca los teclados y la mandolina y recurrió a Dio para los coros. Micky Moody tocaba las guitarras con un feeling bestial, gracias, mucho, a la magia técnica de Roger, quien, oh, sorpresa, se encargó su disco con Bob Young (The Young & Moody Band, 1977). Como la «vida púrpura» es pequeña, dos excompañeros, el teclista Jon Lord y el batería Ian Paice, acabaron formando con David la banda Whitesnake, haciendo, de nuevo, historia.

Entre el 76 y el 77 alcanzó un pico de popularidad. Tuvo ocasión de colaborar con su colega expulsado Ian Gillan en el álbum de este titulado Child in time (1976) bajo el paraguas The Ian Gillan Band. En septiembre de ese mismo año se metió al estudio con otra bestia de las seis cuerdas, Rory Gallagher, para registrar Calling card (1977). Quizá Rory quiso retomar el pulso roquero con la adición de Roger o, simplemente, lograr un sonido final distinto, pero lo cierto es que el álbum está entre los mejores de su carrera. También grabó en los Rampton Studios con unos aún desconocidos Judas Priest, resultando una de sus primeras gemas, Sin after sin (1977), con canciones como Sinner o Diamonds and rust.

Tuvo tiempo de grabar un single con Status Quo (Wild side of life, 76) y meter mano a numerosos artistas, más o menos desconocidos: Strapps, Eddie Hardin, Grand Theft, entre otros. Grabó dos discos en solitario. El primero, The butterfly ball and the grasshopper´s feast (1974), un álbum conceptual basado en el poema infantil del mismo título, contó con una colección impresionante de colaboradores; como ejemplo, cantaron David Coverdale, Gelenn Hughes, John Lawton, Eddie Hardin o Ronnie James Dio, quien dio voz al single Love is all. Para su segundo largo también intentó otro salto mortal, incluyendo a la orquesta filarmónica de Munich: canciones dedicadas a los cuatro elementos y un pequeño final, composiciones progresivas llenas de sintes, cambios y atmósferas distintas. Elements (1978) se tituló.

Con todo esto, alcanzamos la primavera de 1979, cuando su ex-compañero Blackmore le reclama para producir el que sería cuarto trabajo de Rainbow. De inicio, la labor de Glover no iba a ir más allá, pero el baile de músicos en aquellos meses hizo que tuviera que grabar la mayor parte de las líneas de bajo y hacerse cargo de las letras y las melodías vocales durante la composición. Así, apoyado por Cozzy Powell (batería) y Don Airey (teclista) acabó siendo miembro permanente de la banda y responsable, al final, de la producción no solo de Down to Earth (1979), si no también de los siguientes cuatro largos del grupo: Difficult to cure, 81, Straight between the eyes, 82, y Bent out of shape, 83. Cuando en 1984 decidieron retomar el trabajo con Deep Purple junto a Ian Gillan, Ian Paice y Jon Lord, volvió a encargarse de la producción; no dejó los controles en los siguientes seis álbumes, cuando ya fue «sustituido» por Michael Bradford, primero, y Bob Ezrin, después.

En medio, se permitió pocas licencias. En 1980 acudió en ayuda de Michael Schenker para su debut como The Michael Schenker Group y diez años después se lo hizo con Pretty Maids y su extraordinario Jump the gun.

Un tipo de inquietudes musicales, como demuestran sus obras en solitario, que fabricó un estilo tras los mandos que ha dejado una excelente discografía, digan de pasar una buena tarde con las orejas atentas.

¿Y si… David Coverdale se hubiera unido a Michael Schenker?

Coverdale Schenker Group

The Coverdale Schenker Group

La historia ocurrió, más o menos, del siguiente modo. En enero de 1982 David Coverdale se reunió con Michael Schenker y varios músicos amigos, entre ellos quien hizo de celestina de este encuentro, el batería Cozy Powell. Juntos estuvieron tocando algunos temas, probando con canciones de uno y otro, realizando una pequeña jam, barajando ideas. Ambos músicos tenían por entonces el mismo manager. La historia parecía interesante.

Whitesnake con su Come and get it había conseguido bastante éxito en Europa, pero no se comía un colín en Estados Unidos, el gran mercado de los ochenta; además, dentro de la banda había mucha tirantez. El rubio quería dar una vuelta de tuerca al estilo hard rock blues y comenzó a buscar un guitarrista que le diera ese empujón que necesitaba. Michael Schenker había realizado una gira exitosa por Estados Unidos unos meses antes, pero pensaba que para llegar más arriba necesitaba un cantante distinto a Gary Barden, un tipo con más carisma, con más rock, con más pelotas. Ambos se encontraban en una encrucijada.

La reunión no volvió a repetirse. Coverdale decidió continuar con sus Whitesnake y seguir buscando. Un año después remodeló la banda. Al final encontró a John Sykes y consiguió despelotar el mercado musical yanqui en 1987. Michael Schenker contrató a Graham Bonnet para su siguiente álbum, pero la experiencia le salió rana, a pesar de fabricar un soberbio Assault Attack. También en 1987, Michael se unió al cantante Robin McAuley para asaltar el mercado americano con su Perfect timing en lo que se llamó McAuley Schenker Group.

Dos tipos geniales que pudieron haber unido sus designios aquel 1982. ¿Qué habría sido de este grupo? The Coverdale Schenker Group hubiera contado con David Coverdale a la voz, Michael Schenker a la guitarra, Cozy Powell a la batería, Neil Murray al bajo y Jon Lord a las teclas. Con la producción del entonces invencible Martin Birch ¿qué nos habrían regalado?

Soñar es gratuito, pero yo no puedo dejar de imaginar…….

Discos que cumplen 40 años (2)

40 h

Discos que cumplen 40 años (2)

Ya por aquella época decían que el rock estaba muerto y el punk y la música disco por poco lo consiguen unos años después. Sin embargo, hace 40 años se editaron algunos clásicos que no pueden faltar en tu discografía. En Rockologia.com hacemos una nueva selección muy nuestra de esta cosecha que alcanza la crisis de los cuarenta.

 

Scorpions-Fly_To_The_RainbowScorpions – Fly to the rainbow

El disco que comenzó el camino del éxito, el que dejó de lado la psicodelia y les introdujo en el camino del hard rock. Primero en el que Uli Jon Roth aparece. Junto con Rudolf Schenker y Klaus Meine fabrican un puñado de canciones con tintes prog como Speedy’s coming o Fly to the rainbow y un tufazo a Hendrix que tira para atrás sobre todo en Drifting sun. Un álbum algo irregular, sin embargo, con cierta falta de coherencia. Pero a partir de estas bases, los Scorpions de los setenta se hicieron cada vez más grandes, cuadrando sus estribillos, jugando con los riffs y las intros y dejando unas cuantas gemas inolvidables para la discografía de cualquier fan del género. En este enlace le dedicamos un artículo a la etapa setentera de la banda.

 David Bowie – Diamond DogsBowie 

¿Quién puede resistirse a la atracción de esta portada? Ziggy convertido en perro callejero y cantando sobre el futuro apocalíptico de George Orwell… El primer álbum sin Mick Robson, un álbum, en cierto modo, de transición, con reminiscencias glam y toques roqueros, con aromas jazz y mucho teatro. Canciones estupendas como Rebel, rebel, Rock’n’Roll with me o la propia Diamond Dogs. Además, Tony Visconti y el Camaleón se reencontraron y mezclaron juntos el álbum. Comenzaba así una unión que perduraría varios años y varios discos. El resultado, aunque no tan redondo como Aladdin Sane, merece la pena; algunas de las interpretaciones vocales más logradas de Bowie se escuchan aquí.

Supertramp

 Supertramp – Crime of the century

 Por fin, a la tercera, Supertramp consiguió el éxito comercial a ambos lados del Atlántico (aún modesto, lo mejor estaba por venir). Las canciones de Rick Davis y Roger Hodgson se intercalan en una continua mezcla de influencias, estilos y arreglos. Singles de éxito como Dreamer (con su pegajoso estribillo) y Bloody well right se mezclan con una preciosa Hide in your shell o la retumbante Crime of the century. El primero en el que aparece colaborando en la producción Ken Scott.

Deep Purple – Burn Burn

Deep Purple estaban en lo más alto del mainstream rockero cuando perdieron (más bien echaron) a Ian Gillan y Roger Glover. En su lugar entraron David Coverdale y Glenn Hughes, y la máquina Purple se puso a trabajar de nuevo para crear uno de sus mejores discos. La mezcla del estilo hard rock de Ritchie Blackmore con las nuevas voces, la más blues de Coverdale y la más soul de Hughes, no fue fácil, y, aunque pasaron por momentos duros, acabaron las ocho canciones que finalmente se editaron en Burn. Inolvidable riff en la canción que da título al álbum, junto con clásicos del repertorio purpeliano como Mistreated o Might just take your life. La posterior por Estados Unidos en limusina y avión privado les mantuvo en la cumbre un año más y después todo se acabó. Blackmore huyó con sus Rainbow y la banda se disolvió tras el siguiente Stormbringer (que también cumple 40 años) hasta bien entrados los ochenta. Otro que no puede faltar en tu discoteca.

Coverdale & Page – 1993

Coverdale Page

Coverdale Page – 1993

En la cumbre de su éxito comercial con Whitesnake, David Coverdale se permitió el lujo de grabar con uno de los grandes guitarristas de la Historia del Hard Rock, Jimmy Page. Mano a mano, entre las playas de Barbados y los estudios de Vancouver, Londres, Miami y Nevada, con la ayuda técnica en la producción y las mezclas de Mike Fraser, nos reglaron once fabulosas canciones y una pequeña gira. Dos grandes en un momento de inspiración.

Coverdale Page – Waiting on you

Hay temas más rocosos, baladas, un montón de buen blues rock (escucha Absolution blues) y un estilo sonoro que funciona de principio a fin. El comienzo con dos pelotazos como Shake my tree (basado en un lick que Page guardaba desde los setenta) y Waiting on you lo deja muy, muy clarito: riffs, arreglos, línea melódica, estribillo, solo de guitarra, armonías, todo funciona, todo cuadra. Del mismo modo, Pride and joy nos trae al mejor Coverdale, con sus agudos pero sin perder el tufazo a blues de los primeros ochenta, y las manos de Page marcan otro fabuloso colchón de guitarras; tremenda batería de Denny Carmassi.

La temperatura sube al máximo en Feeling hot, donde los chicos se van de marcha en busca de dos o tres féminas que quieran satisfacer sus contoneos, puro Coverdale multiventas. Y el cierre con Whisper a prayer for the dying, tremendo.

Pero el álbum también nos regala varios temas tranquilos, baladas y tempos lentos. Over now tiene una clara inspiración Zeppelin tanto en la guitarra como en la línea vocal, igual que Easy does it, con esas acústicas bailando en las orejas. Una de mis favoritas, Take me for a little while, ahonda en el pasado blues de ambos, y bien podría haber formado parte de los Whitesnake de los primeros ochenta: sencilla, explota en el estribillo como una noche tranquila en unos fuegos artificiales. Otra ganadora en su sencillez melódica (pero qué interpretación, joder) se titula Take a look at yourself: preciosa y precisa letra, armonías bíblicas y un combo rítimico perfecto junto con Carmassi a la batería, Jorge Casas al bajo); súmale otro trabajo mágico de Page y disfruta.

Coverdale Page – Take a look at yourself

El álbum le dio a David otro millón de copias vendidas y le convenció para dejar de lado sus largos años al frente de Whitesnake y volar con su propio nombre (aunque casi siempre apareciera el nombre de su banda junto al suyo en las portadas de los discos). Un clásico, no lo dudes.

Coverdale Page 2

Los guitarristas de David Coverdale

DavidCoverdale

Los guitarristas de David Coverdale

La historia musical de David Coverdale se extiende a lo largo de cuarenta años. Ha tocado con infinidad de músicos, buenos, malos, buenísimos, olvidados. Por su forma de entender el rock y de componer, David siempre ha buscado la complicidad de un tipo que supiera manejar las seis cuerdas, y, vaya, revisando la lista de señores que han tocado con él, hay que quitarse el sombrero ante su buen gusto.

Blackmore

Aunque tuvo unas primeras bandas juveniles, nuestra historia de verdad comienza el día que David Coverdale se une a Deep Purple tras un anuncio en Melody Maker (revistilla de la época) y una audición. Su primer largo lo grabó junto a Ritchie Blackmore nada menos y se tituló Burn. Era el año 1974. Unos meses después editaron Stormbringer. La historia de Blackmore sobrepasa las pocas líneas de este artículo y ya hemos hablado de él mucho en este blog. Después de grabar con Coverdale se fugó con Ronnie James Dio a Rainbow y continuó su historia de hard rock hasta los albores del siglo XX. Nunca volvió a coincidir con Coverdale, pero algunas de sus mejores interpretaciones las compuso con Ritchie, tales como Soldier of fortune, Burn, Mistreated o Stormbringer.

Deep Purple – Burn LIVE 74

Con los Purple rotos, se decidió a tirar con un guitarrista fundamental en el sonido que desarrolló los siguientes años: Micky Moody. Juntos editaron dos discos bajo el nombre de David Coverdale, White Snake (77) y Northwinds (78). Ese mismo año se les une otro personaje singular: Bernie Marsden. La pareja Moody-Marsden (que aparece en la foto adjunta) conformó la banda que dio a MarsdenMoodyWhitesnake su empujón definitivo. Editaron seis álbumes de estudio y dos directos, incluyendo joyas como Ready & Willing (80), Live… in the heart of the city (80) o Saint & sinners (82). La impronta blues de Bernie se mezcló a la perfección con la más roquera de Moody. Si al lado le pones a Jon Lord y Neil Murray y a las baquetas a Ian Paice o Cozy Powell, ¿cómo puede no salir buena música? Parte de la leyenda de David Coverdale se debe a esta pareja. Ambos abandonaron poco después la banda, primero Marsden (sustituido por Mell Galley) y después Moody (sustituido por Jon Sykes). Siguieron con proyectos en solitario y de vez en cuando se juntaron para recordar glorias pasadas. El último proyecto en el que se ha visto involucrado Micky Moody fue Snakecharmer.

Whitesnake – Don´t break my heart again

Jon SykesLos siguientes años se produjeron varios cambios en el puesto. David estaba obsesionado con hacerse con el mercado americano. A mitad de los ochenta atravesó un divorcio y numerosos problemas personales. Esa crisis facilitó un carrusel de cambios en la banda. Jon Sykes apareció en 1984 para la gira de Slide it in y se mantuvo en la banda hasta 1987, cuando fue expulsado durante las sesiones de grabación del álbum del mismo título. Jon siempre tuvo una personalidad fuerte y su avaricia es bien conocida, quería ser el mejor del mundo. Coverdale se hartó de él tras unos meses de compartir estudios por medio mundo. En su defensa debo recordar que el resto de la banda acabó en la calle también e incluso despidió al productor antes de terminar el trabajo. Ya dedicamos un artículo a Jon Sykes, pero cabe recordar aquí que antes de Whitesnake formó parte de Tyger of Pan Tang y la última encarnación de Thin Lizzy con Phil Lynnot. Después de la experiencia en la serpiente blanca montó un muy recomendable grupo al que llamó Blue Murder y publicó, además, varios discos en solitario.

Whitesnake – Crying in the rain LIVE 1984

AdrianVandenbergReclutó a Adrian Vandenverg, un guitarrista que venía de grabar con la banda de su propio nombre, un grupo que hizo buenos álbumes, pero que de no haber girado y grabado con Coverdale quizá aparecería en la sección Casi Famosos. Lo curioso es que permaneció con el jefe diez años, pero que no grabó en ningún disco hasta el Restless heart (1997). La gira maratoniana en que se embarcó Whitesnake en 1988 también incluyó a Vivian Campbell (sí, el que nos hiciera flotar con Dio). Ambos formaron una pareja fiable para el directo. Adrian no puede presumir de haber dejado un buen legado en estudio pero sí de haber participado en las giras más importantes de la banda.

Whitesnake – Is this love? LIVE 88

Si no fueran suficientes cambios, para la grabación del Slip of the tongue de 1990 reclutó a Steve Vai y le dio el mando de todas las SteveVAiguitarras. Unos dicen que Vandenberg estaba lesionado, otros que Coverdale quería un guitarrista «más bueno» para el disco. En cualquier caso, la experiencia Vai se terminó tras la gira correspondiente. Ni Coverdale ni Vai tienden a hablar bien de su experiencia. Coverdale siempre achaca al genio de las seis cuerdas que sobrepasó su cometido y llenó el disco de capas y capas de sonido, despojándoles de su espíritu blues. Y Steve Vai se queja que el rubio cantante no le dejó suficiente espacio y que el resultado final no le convenció. En cualquier caso, Slip of the tongue vendió muy bien y nos regaló temas fantásticos como Now you’re gone, Judgement day o Sailing ships. El directo de Donington de 1990 es buen reflejo de la forma en que esta banda se desenvolvía en directo, con protagonismo absoluto para Mr. Vai.

Whitesnake – Judsment Day LIVE 90

No podía faltar en esta colección de genios uno de los más grandes: Jimmy Page. David siempre admiró su trabajo y cuando tuvo el JimmyPagedinero y el tiempo le engañó para pergeñar un álbum juntos y revueltos. Para mi gusto el mejor trabajo de Page desde que cerró Led Zeppelin (con todos mis respetos a The Firm). Compusieron y grabaron once canciones con la producción de Mike Fraser y la colaboración de diversos músicos de sesión. El primer single debutó en el número 1 y la historia se vendió bien. A punto estuvieron de sacar una secuela pero la cosa se dio al traste. Hay algunos buenos documentos de aquella gira. Canciones como Shake my tree, Pride and joy, Take me for a little while o Take a look at yourself son auténticas joyas. Os contamos la experiencia completa por aquí.

Coverdale & Page – Take me for a little while

BeachAldrigeLa última pareja de hachas que acompaña a David en Whitesnake siglo XXI la forman Reb Beach y Doug Aldrich. Reb formó parte de Winger y Dokken, amén de otras muchas colaboraciones. Doug participó en bandas menores durante los ochenta y los noventa (Lion, Bad Moon Rising) hasta que Dio le puso al mando del Killing the dragon (02); permaneció en la banda hasta el 2006, cuando se enroló en Whitesnake. La pareja ha grabado ya dos discos en estudio, Good to be bad (08) y Forevermore (11), y varios directos. Mantienen muy bien el tipo con la leyenda que llevan a sus espaldas y tanto los temas nuevos como los clásicos están en buenas manos.

Whitesnake – Still of the night LIVE 08

Las mejores canciones de John Sykes

Tan controvertido como genial, este guitarrista de larga y variopinta carrera saltó a la fama en la segunda mitad de los años ochenta gracias al multiplatino álbum de Whitesnake  1987 que compuso junto a David Coverdale. Hoy queremos repasar (con rapidez pero con contundencia) su aquilatada vida musical desde sus primeros pinitos profesionales hasta sus últimos coletazos sonoros.

Comenzó su carrera profesional en el año 80 en el grupo Tygers of Pan Tang, participando en Spellbound (81), Crazy nights (82) y The Cage (83). Ese mismo año, a la edad de 24, Sykes se incorporó a Thin Lizzy para el álbum Thunder and lighting. El guitarrista aportó un sonido más heavy al grupo, acorde a la moda de aquellos años. Acompañó al grupo en la siguiente gira, el Farewell Tour, donde se grabó el directo Life. Una vez disuelto el grupo, acompañó a Phil Lynott en su periplo en solitario al año siguiente.

Raised on rock – Tygers of Pan Tang

Cold sweat – Thin Lizzy

Coverdale, ansioso de adaptarse al «nuevo» sonido y vender más discos, se fijó en él para sus Whitesnake; participó en la gira de 1984 y regrabó algunas guitarras en la versión US del Slide it in. Los siguientes dos años participó en uno de los discos más populares del hard rock, el 1987, con fabulosas composiciones como Bab boys, Give me all your love o la hiperbalada Is this love. Antes de finalizar la grabación Coverdale deshizo la banda. Aunque Sykes toca todas las guitarras de 1987 (excepto el solo de Here I go again), no aparece en los vídeos (le oyes pero no le ves, ja).

Give me all your love – Whitesnake

La difícil y turbia relación de los dos rubios acabó con nuestro protagonista fuera de Whitesnake antes incluso de editarse el álbum. Orgulloso con su trabajo y lleno de confianza, Sykes creó su propia banda(za), Blue Murder, y se hizo cargo de las voces. Reclutó al bajista Tony Franklin y al batera Carmine Appice para el álbum homónimo, cargado de buenos temas y con una producción impecable. Cuatro años después, el segundo Nothin’ but trouble pasó tan desapercibido como el anterior y Sykes disolvió el grupo.

Out of love – Blue Murder

En los siguientes años el guitarrista grabó bajo su propio nombre, cambiando de músicos acompañantes. Editó cuatro discos irregulares entre 1995, Out of my tree, y el año 2000, Nuclear cowboy. El siglo XXI ha llevado a Sykes a resucitar Thin Lizzy con otros exmiembros de la banda (Scott Gorham, Brian Downey). Y a vagar de proyecto en proyecto. Ojalá nos regale otro gran álbum y momentazos como este.

Solo de guitarra – Whitesnake (1985)

Un tipo que se ha codeado con gentuza como David Coverdale, Phil Lynnot o Carmine Appice no puede ser malo.

Deep Purple – Burn – 1974


Deep Purple – Burn – 1974

Deep Purple estaban en lo más alto del mainstream rockero cuando perdieron (más bien echaron) a Ian Gillan (cantante) y Roger Glover (bajista). ¿Cómo continuar después de trallazos como In rock, Machine Head o Made in Japan? Ian Paice (superbatera), Jon Lord (teclista) y Ritchie Blackmore (quién no conoce al hombre de negro de la guitarra, por favor) reclutaron a dos jovencísimos cantantes, a falta de uno, llamados David Coverdale (el genio que formaría Whitesnake) y Glenn Hughes (a la sazón bajista).

Este quinteto se metió a ensayar y grabar a finales del 73 un álbum nuevo que estuviera a la altura del mito que ya conformaban y les permitiera seguir avanzando y llenando estadios. La mezcla del estilo hard de Deep Purple con las nuevas voces, la más blues de Coverdale y la más soul de Hughes, no fue fácil, y, aunque pasaron por momentos duros, en noviembre acabaron las ocho canciones que finalmente se editaron en febrero de 1974.

Comenzamos con el pelotazo de Burn. Tema rapidísimo con un riff de guitarra épico y machacón. Los cantantes intercambian voces, la batería machaca adornos bestiales y la banda al completo es un pelotazo. La versión en directo, demoledora. Fabuloso trabajo de guitarra de Blackmore, de mis favoritos.

Sigue Might just take your life de manera más relajada y un toque funk en el ritmo. Salió como primer single y destaca el trabajo vocal, en especial el estribillo, y el gran Jon Lord, manteniendo el tipo de la canción y marcándose un solo preciosista. Letra autobiográfica sobre la experiencia de David y Glenn en la banda.

El toque funk se mezcla de maravillas en una de las favoritas Lay down, stay down, de vuelta a la velocidad del primer tema. Brutal parte central con el piano, la base rítmica y las dos voces intercambiándose roles. Esta canción le pega más al tono de Glenn, pero David no se queda atrás. Se convirtió en una de las favoritas de la posterior gira.

Palabras mayores para Sail away, donde encontramos al David Coverdale que formaría los primeros Whitesnake sobre una guitarra hipnotizante. Muy en la línea de los temas Purple de etapas anteriores, recoge ese toque blues y hard rock para crear un tema con el que no puedes dejar de agitar la cabeza. Un solo con guitarra sintetizada y el solo final, con slide, soberbio. Tremenda letra (sail away tomorrow…).

You fool no one se basa en un patrón rítmico de batería y bajo fabuloso y complejo, veloz (en la línea Woman from Tokyo), con una portentosa melodía vocal cantada a pachas por los dos voceras (con Hughes destacando en la parte del estribillo). De nuevo estupendo Blackmore.

La canción más floja del álbum quizá sea este What´s goin´on here. Aunque pueden entreverse todas las virtudes del resto de canciones, falta un poco de punch para rematarla, se queda algo floja entre tanta enormidad. Lord destaca por su trabajo al piano y el trasteo de Ritchie aporta un toque diferencial. Buena voz de Glenn, muy a su estilo.

Por fin llegamos a otro pelotazo atemporal. Señoras y señores, Mistreated. Esta canción ha sido recuperada por todas las variantes posibles post-Mark III (Coverdale con Whitesnake, Hughes en sus diferentes re-encarnaciones, incluso el mismo Ronnie James Dio). Tempo lento y machacón sobre la que brillan la voz de Coverdale y el fabuloso trabajo de Blackmore. Toda la banda borda su papel. Una canción mítica. La versión en directo se alargaba lo que hiciera falta.

El disco se cierra con el instrumental «A» 200 donde se luce especialmente Jon Lord con sus teclados y sintetizadores.

La posterior por Estados Unidos en limusina y avión privado les mantuvo en la cumbre un año más y los conciertos se centraban en las mejores canciones de Burn. Un álbum para escuchar con placer roquero…