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Stephen King: terror a ritmo de rock y metal.

¿Cuándo van a conceder el Premio Nobel de literatura a Stephen King? Una de las aventuras literarias más interesantes de los últimos cincuenta años, tanto por cantidad como por calidad. Igual es que no rima bien los versos libres. Sea o no merecedor de un premio tan sobrevalorado, Mr. King nos ha dado miles de horas de placer y terror a través de sus cuentos y novelas, además de las múltiples adaptaciones al cine y a la televisión que llevan su sello. Podríamos estar un fin de semana sin despegarnos del sillón.

Nosotros, aquí, hemos decidido brindarle un homenaje más que merecido seleccionando un puñado de canciones basadas en sus visiones alocadas, música nacida en diversas partes del mundo pero con el corazón puesto en algún pueblo perdido de Maine.

Y, como siempre, dale al play…

Lex Lüger – Christine

Teníamos que empezar esta selección con una canción de Rey del terror (2020) de Lex Lüger: un álbum dedicado por entero a la obra literaria de King y sus adaptaciones cinematográficas. Elegimos de entre todas la historia de Christine

Flaming Row – Jack’s destiny

La saga de La Torre Oscura ha dado mucho juego, como iremos viendo. Estos alemanes dedicaron su tercer largo The pure shine (2019) a resumir la historia en una ópera prog. Seleccionamos este corte, de casi quince minutos y un currado vídeo, sobre el destino de Jack.

Testament – Disciples of the watch

En su imprescindible The new order (1988) incluyeron este corte inspirado en Los chicos del maíz: «I am the one/To show you the path/Salvation is in the fields/Listen up children and follow me». El mal que posee la mente de los niños…

Nightwish – 7 days to the wolves

La saga de La Torre Oscura también inspiró a Tuomas Holopainen y a Marco Hietala para componer esta canción que acabó en el álbum Dark passion play (2007), y, en concreto, la quinta novela de la saga titulada Lobos del Calla.

Anthrax – Misery loves company

Continuamos con unos fans reconocidos de la obra del maestro. Dedican varias canciones en su discografía a personajes o historias narradas en sus libros, de las que seleccionamos esta basada Misery: «write for me, and only me/a really extra special story/make it mine, every line/don’t make me sorry». Del State of euphoria (1988)

Rata Blanca – Los ojos del dragón

Los argentinos escogen una historia atípica en el ideario de King, Los ojos del dragón, un cuento de hadas, magos y dragones que dedicó expresamente a su hija. «Tus ojos no brillan más/blanca hechicera te han hecho mal/en tu amarga soledad/vuelves a la eternidad». Rata Blanca la incluyó en Guerrero del arco iris (1991).

Exodus – Black 13

Para su álbum de 2014 Blood in blood out respiraron en los libros de La Torre Oscura, haciendo referencia a las esferas mágicas y, en concreto, a la número 13, la negra, que representa a la propia Torre Oscura.

Misfits – Dig up her bones

La historia de Cementerio de Animales inspira este single de American psycho (1997): «Walk me to the graveyard/dig up her bones». Resucitar a los muertos que amamos para seguir disfrutando de ellos, enterrarlos en sitio sagrado y volver a rescatarlos.

Black Sabbath – The shinning

De la poco valorada época con Tony Martin a la voz rescatamos este corte inspirado en El resplandor: «There’s a man who sees all there is to see/what the future holds for all». Abría el álbum The eternal idol (1987).

Blind Guardian – The Tommyknockers

Con Blind Guardian podríaos hacer (casi) un especial literario. Escogemos esta recreación de Los Tommyknockers. Aparece en su tercer largo, Tales from twilight world (1990). Por cierto, Stephen King reconoció inspirarse en la obra de H. P. Lovecraft, a quien también dedicamos hace poco un especial de rock y metal.

Savage Circus – It-The gathering

Una curiosidad. Thomas Stauch, batería de Blind Guardian, abandonó la banda en 2005 para formar Savage Circus. Entre las composiciones del debut Dreamland manor se incluye esta oda a la novela It y al payaso más malvado (con permiso de Ronald McDonald). El legado de los guardianes sigue empapándose del maestro del terror.

Demons & Wizards – Crimson King

Otros que también beben de la literatura de terror y fantasía. De nuevo viajamos a las páginas de La Torre Oscura para recrear uno de sus personajes principales, el Rey Carmesí, quien da título al propio álbum de 2005 Touched by the Crimson King.

Metallica – Ride the lightning

El guitarrista Kirk Hammet leía la novela La danza de la muerte cuando estaban componiendo y ensayando para el segundo álbum de Metallica. La expresión «ride the lightning» aparece en el libro, llamó su atención y acabó dando título a la canción y al álbum de 1984.

Podríamos seguir indefinidamente. Pero, por ahora, aquí lo dejamos. Seguro que no hemos incluido alguna de tus favoritas. ¡Pínchala en los comentarios!

Y si quieres pasar más miedo, prueba con estos enlaces:

Canciones inspiradas por Edgar Allan Poe

Canciones inspiradas en el terror de Lovecraft

Algunos discos que sigo escuchando (10): heavy del siglo XXI

 

Para esta nueva edición de Algunos discos que sigo escuchando he querido compartir algunos clásicos recientes de mi discoteca, cuatro títulos duros, a caballo entre el heavy clásico, el power y el metal americano. Cuatro obras que no deberían caer en el olvido de nuestro rollo.

Si no los conocías es buen momento para disfrutar de ellos y si ya les habías hincado la oreja no te importará revisarlos de nuevo.

Dale al play…

Dark Illusion Dark Illusion -Beyond the shadows (2005)

Enorme álbum de hard rock lleno de matices heavies, grandes riffs, buenos estribillos y una historia de caballeros, demonios y salvavidas medievales. La sombra de Blackmore es alargada, aunque saben escaparse por otros territorios (suenan a Van Halen, a Malmsteen, a la NWOBHM, a Dio, cómo no, y a Judas Priest por momentos). No hay relleno, todo muy bien acabado. Pincha Child of the night, Power of the Evil, Leave no traces, Weeper deeper, Runaway on the loose o Tragedy. Guitarras (casi) perfectas y un doble bombo que no par. Impresionante Thomas Vikström a las voces. A recuperar.

 

Coheed & Cambria – Good Apollo: I’m burnig star IV, vol I (2005) Good_Apollo_1_(Booklet)

Detrás de este largo título se enmarca la historia de ciencia ficción que el cantante Claudio Sanchez desarrolló en varios cómics y discos (este es el tercero). Coheed & Cambria fueron la gran esperanza del progresivo yanqui, alcanzando el número 7 en el Billboard. Este fabuloso disco, complejo, elaborado, más allá del concepto y la coherencia de la narración, contiene acertadas canciones que pasan por la emotividad de Always and never (enormes acústicas), la técnica de Welcome home, con sus cambios de tempo y tono, y la comercialidad roquera de The sufferingTen speed (of God’s blood and burial) y Once upon your dead body. Un mucho de Rush, un poco de Pink Floyd, otro toque Queensrÿche, unas gotitas de Led Zeppelin. Travis Stever se sale con las guitarras y Claudio con su variable voz (una mezcla de Geddy Lee y James LaBrie). Solo con The final cut ya merecería la pena el álbum.

 

Demons and wizards Demons & Wizards – Demons & Wizards (2000)

Jon Schaffer (Iced Earth) y Hansi Kürsch (Blind Guardian) pusieron los cuernos a sus respectivas bandas para montarse esta colección de canciones mezcla de sus respectivos estilos y gustos: Kürsh se encarga de las letras y Schaffer de la música. Comparten protagonismo colegas de batallas como Jim Morris en las guitarras y Mark Prattor en las baterías. Enormes riffs, baterías aceleradas, bombásticos coros. A destacar Heaven denies, Poor man’s crusade, Winter of souls, The whistler (¿cuántas canciones conoces sobre el flautista de Hamelin?), la inspirada Blood on my hands o el medio tiempo Fiddler on the green. Un álbum coherente, elaborado con inspiración y buen gusto, digno competidor de las bandas madre.

 

Black Tide – Light from above (2008) Black Tide

Un jovencísimo cantante y guitarrista (apenas contaba 15 años entonces) llamado Gabriel García canta, toca la guitarra y compone los temas de este Light from above. Deudor del mejor heavy metal de los ochenta, recorre en una vorágine de solos, pasajes veloces, riffs a doble bombo y estribillos con mala leche su amor por Ozzy Osbourne (con Rhandy Rhoads), Iron Maiden, Metallica, Y&T y Judas Priest. Aunque lo más destacado del álbum es, en sí, el conjunto heterogéneo de canciones, podemos destacar Warriors of time, Show me the way, Black abyss, Light from above, Enterprise y la revisión de Hit the lights. La banda, otra gran promesa, no llegó en trabajos posteriores a este nivel. Una pena. Merece, en cualquier caso, una escucha esta joyita.