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Rock y emigración: canciones para atravesar fronteras.

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Nunca es mal momento para recordar a las personas que tienen que irse de su casa. De su ciudad. De su país. Hemos hecho una pequeña reflexión sobre le tema de las migraciones en el rock. Hay de todo: el drama del que se va, el fracaso, el que regresa a casa tras años de exilio… Una mirada diversa al diverso mundo de la migración obligada.

Robe Iniesta – Por encima del bien y del mal

Excelente vídeo de Robe con el telón de fondo de los refugiados y las migraciones del Mediterráneo; aunque la letra sea algo ambigua al respecto, las imágenes no dejan duda: «todo lo que escucho, todo lo que leo, todo lo que veo me queda tan lejos que puedo andar por encima del mal»

M-Clan – Inmigrante

En su álbum de 2009 Memorias de un espantapájaros hacen una reflexión sobre el que vuelve a casa tras años de exilio forzado y no reconoce su hogar: «vuelvo a ser un recién llegado más, todo ha cambiado y yo no me encuentro (…) hoy soy aquí un extranjero más, un inmigrante del desaliento».

Enrique Búnbury – El extranjero

No es una canción específica sobre las migraciones, pero sí refleja, a su manera, la idea del que se marcha a otro país («me marcho y no pienso en la vuelta, tampoco me apena lo que dejo atrás»)  y el sentimiento del extraño permanente («donde quiera que voy, me llaman el extranjero»).

Barricada – Víctima

«El sol no calienta por igual en todas las cabezas, y si no, que pregunte al que está bajo nuestros pies». Así comienza esta reivindicativa canción del álbum Acción Directa. Una de las muchas que «los barri» dedicaron al tema. «el único fin llegar a la playa de pie o tumbao».

Reincidentes – Paisa (la canción del estrecho)

Otro grupo que ha dedicado varias canciones al tema de esta recopilación. El grupo nos recuerdan que «nuestros viejos han emigrado» siempre «con un sueño en la cabeza» y los que «nos hemos quedado no debemos olvidar». Corría el año 1993 y así seguimos.

Claroscuro – Unámonos

Descubrí esta canción en la banda sonora de la serie Sons of Anarchy. Muy clara la letra: «unámonos los mexicanos, somos hermanos, con una sola voz»  y «venimos a esta tierra a trabajar con nuestras manos». Una protesta contra los que ponen leyes racistas que llama a la rebelión del inmigrante.

La Fuga – Vientos del sur

Rulo y su gente se marcaron con cierta candidez este tema de ritmo sincopado y buena letra: «vivo en el parque, duermo en el suelo, todos me llaman extranjero». Recuerdo a quienes son explotados, a quienes mueren en el intento, a los que fracasa y a los que lo logran.

Huecco – Inmigrante Boy

Africanos, latinos, gitanos, todos caben en la canción de Huecco: «nunca me miraste, nunca me besaste, nunca me abrazaste, siempre me ignoraste». Inmigrantes, discriminación y mixturas musicales.

Gritando en Silencio – Lágrimas de un paria

Con la uña puesta en los que cruzan mares, fronteras, alambradas, túneles, «los Gritando» se ponen en la voz de los que buscan una vida mejor. «Que las olas se han llevado/a muchos de mis compañeros/pero no más que las bombas/o la falta de dinero». Una pesadilla al lado de nuestra casa de la que cada vez somos más responsables.

Molotov – El frijolero

Sin morderse la lengua, como de costumbre, reflejan el conflicto constante de «ser un mexicano cruzando la frontera» y dando caña a los que están al otro lado, a quienes empuñan las armas y desprecian a quien busca una vida mejor saltando barreras, alambradas y océanos.

Kaxta – Jícaras de chocolate

Original arreglo para un tema dedicado a la doble moral de lapidar al que cruza las fronteras («el agua está llenita de pateras por culpa de las putas banderas»), pero comprar los productos ilegales que traen consigo, esas jícaras de chocolate («qué contente se pone la gente cuando escucha la canción del inmigrante»).

Tequila – El barco

Para su álbum Rock and roll (1979) compuso Alejo Estivel (con Ariel Rot y Julián Infante) este recuerdo de su viaje en barco desde Argentina a España: «Quinientos años después/cruzo el Atlántico al revés/en el puerto final/nadie me va a esperar».

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Kaxta – Centro de intoxicación – 2014

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Kaxta – Centro de intoxicación – 2014

No es un secreto que Kaxta hunde sus raíces en los mismos pozos que Robe Iniesta (Extremoduro) y los Marea («me gusta el pacharán de las bodegas Romero», dicen en un tema), más por la voz de«El Isi» y por el tratamiento de algunas canciones. Pero no es menos cierto que estos cinco músicos han ido evolucionando por su propio camino, anclando y desanclando a su antojo sus composiciones por influencias, inspiraciones y buen hacer. Porque lo que más destaca de este tercero del grupo es la calidad en la interpretación de los temaKAXTA-PHOTO-BANDs. En especial, lo bien que suenan las guitarras de Rafa Rodríguez y Javi López, pero sin menospreciar un centímetro el trabajazo de Juan Carlos Preciado al bajo (genial en Centro de intoxicación y Dentro de mí) y Kike Fernández en batería y percusiones (me encanta ese bombo).

Comenzando por Dentro de mí, como el álbum, estupendas guitarras y bajo, caña con melodía, buena letra y un estribillo que se te cuela a la primera. Jícaras de chocolate también es un tema redondo, con cierta complejidad en la ejecución instrumental, muy bien armado; original entrada de sitar (Manué Pérez) y guitarra española (Feli Carrasco). Efímero me vuelve loco: la guitarra, la batería, la letra, todo cuadra, todo al aroma viejo, pero una vuelta más, un poco más. En la autobiográfica Malos pelos (¿quién no?) sorprende el riff tras las voces, en especial el final, grande. Corazón es un pedazo de single. Nada me para es pura velocidad, con «El Isi» gritando en un final in crescendoCentro de intoxicación una jodida maravilla que habrá que disfrutar en directo.

La producción, realizada por ellos mismos, bastante correcta, redondea unos temas cañeros, basados en directos riffs, buenas líneas vocales y algunos estribillos que se te quedan a la primera. Las influencias Uoho/Kolibrí en las guitarras se mezclan con aromas a blues en un extremo y toques de metal por el otro (esa intro Motorhead en Nada me para), pero, como en el conjunto, dando un paso al lado, dejando el sello propio de Rafa en esos solos (Malos pelos, Jícaras de chocolate, ¡¡Explosión!!). También aciertan en el reparto de los nueve temas, dejando los tres más «diferentes» en el centro (Corazón, Malos pelos y Jícaras de chocolate)

El artwork sencillo pero chulo, con un desplegable interior conteniendo las letras. La alcantarilla de la portada sobre un trozo de asfalto marcado por unos neumáticos. A cargo de Daniel Medina.

A mí me gusta mucho cómo va evolucionando esta gente, son parte del presente y el futuro de nuestro rock, junto a grupos como Bocanada, Desakato o Gritando en Silencio. Y en cuanto pueda volveré a verles en directo, donde se dejan la piel literalmente.

 Kaxta – Dentro de mi