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Las enfermedades mentales en el rock y el metal.

Tan malo es permitir que las personas con enfermedades mentales vivan en un tabú social, la incomprensión y la discriminación, como frivolizar sobre ellas afirmando «padecer» algún tipo de trastorno para ser «moderno» o «distinto» y destacar en el mundo del arte. Y esto último (parece) habitual últimamente en el pop y la música mainstream, donde cada vez más artistas jóvenes exponen sin tapujos sus (supuestas) enfermedades. En cierto modo me alegro de que cada vez más se nos visibilice, aunque mantengo mis dudas si no será más que una cuestión de marketing para arrastrar a esos jóvenes (cada vez más) aislados y estigmatizados emocionalmente al consumo de un producto.

De todos modos, las personalidades con tendencia a padecer algún tipo de enfermedad mental y aquellas que han reconocido padecerla abundan en la ya larga Historia del rock y el metal. Se han creado obras magníficas e imprescindibles que en ocasiones abordaban directamente el problema, como The Kinks en Soap opera (trastorno de personalidad), lo utilizaban de transfondo para desarrollar una narración, como Pink Floyd en The wall (trastorno esquizotípico de personalidad) o, simplemente, sus protagonistas presentaban algún tipo de enfermedad, como Jim y Caroline en el álbum Berlin de Lou Reed. Echadle un ojo a este enlace para más detalles.

Así, hoy, nos hemos dedicado a seleccionar algunas canciones de lo más diverso cuya temática versa sobre alguna enfermedad mental o alguna persona que lo padezca. Hay muchísimas. Y si añadimos las que hablan del tema de manera indirecta o «parece» que hablan de otra cosa, vas a sorprenderte.

Como siempre, dale al play.

Mago de Oz – Los renglones torcidos de Dios

En su álbum Finisterra (2000) incluyeron esta canción, cuyo título e inspiración cogen de una obra literaria de Torcuato Luca de Tena. La letra describe en primera persona el sufrimiento del «loco» que vive encerrado y su imposibilidad para salir de su situación: «Ahogar la locura es como intentar/tapar y ocultar con un dedo el sol/parir pensamientos es como vaciar/solo con mis manos el mar».

Green Day – Basket case

«Sometimes my mind plays tricks on me» canta Billy Joe Amstrong en este single que catapultó a la banda a la fama mundial. Amstrong, diagnosticado de trastorno de pánico, escribió la letra contando sus ataques de ansiedad y las dudas sobre su propia vida que le producían «Am I just paranoid?/Or am I just stoned?». Del álbum Dookie (1994). El vídeo, por cierto, está ambientado en un centro psiquiátrico.

Fear of Missing Out – Empty

Vamos con algo muy especial. El álbum Disorders (2019), de la mano de Carlos Morales, está compuesto por siete canciones de corte progresivo con letras escritas por pacientes que padecen uno de los siete trastornos que se tratan. Una iniciativa cuyos beneficios van destinados a FEAFES Galicia y puedes saber más sobre este y otros proyectos que relacionan arte y enfermedad mental y contribuir en este enlace. Nosotros elegimos el corte dedicado a la anorexia, con la voz de Xela Rivera (Sweet Death).

Alice Cooper – Quiet room

Hablar de «enfermedad mental» y «Alice Cooper» es todo uno. Porque ha introducido personajes perturbados y enfermos en sus canciones y porque la propia persona tras el personaje (Vincent Furnier) ha padecido trastornos depresivos, adictivos y alimentarios a lo largo de su vida. Dedicó (al menos) dos discos enteros, con un trasfondo conceptual, a las enfermedades mentales. En 1975, Welcome to my nightmare relata los sueños y las visiones de un niño, Steven, en una infancia traumática. En 1978, From the inside narra los efectos de las paranoias y las adicciones del propio Cooper y su paso por un centro psiquiátrico en Nueva York. De este, elegimos el recuerdo de su «cuarto almohadillado».

Nirvana – Lithium

Las sales de litio se utilizan para el tratamiento de la manía, la depresión y la bipolaridad. Kurt Cobain dedicó esta canción a configurar una escena de paranoia en la que el protagonista amanece feliz «Because today I found my friends/They’re in my head» y «I’m so excited, I can’t wait to meet you there». Cobain padeció depresión y su fuerte adicción a la heroína pudo desencadenar todas estas imágenes. Parte del ya mítico Nevermind (1991).

The Doors – People are strange

Cuando un artista fallece y se convierte en un mito es complicado hablar de él. Y Morrison, seguramente, sufría algún tipo de trastorno depresivo o, quizá, un trastorno de personalidad. Por esto, u otras razones, sus experiencias con las drogas son ya míticas, igual que sus improvisaciones en el escenario o sus reyertas policiales. En el álbum Strange days (1967) la banda The Doors grabó esta canción en la que Jim habla de su alineación y la soledad que sentía.

Nine Inch Nails – Hurt

«I hurt myself today/to see if I still feel». Trent Reznor habla de las autolesiones y las mutilaciones autoinfringidas, acto relativamente frecuente en personas con depresión severa, trastornos de la personalidad y tendencias suicidas. El propio Reznor sufrió de depresión aguda, ansiedad y desórdenes de personalidad, asociados, también, al consumo de múltiples sustancias. Lo grabó en 1995 para The downward spiral. Johny Cash hizo una versión de este tema para su American IV (2002).

Pearl Jam – Bugs

Eddie Vedder compuso esta sencilla y estridente canción con un acordeón y sin doble intención. Narra un episodio de alucinación en el que cientos de bichos van ocupando la habitación, la piel y los orificios del cantante. «I got bugs on my skin/Tickle my nausea/I let it happen again/They’re always takin’ over/I see they surround me, I see…». El tema fue incluido en el álbum Vitalogy de 1994.

Pink Floyd – Brain damage

«There’s someone in my head but it’s not me». Otra banda que sabe de enfermedades mentales y que ocasionalmente habló en sus letras directamente sobre ello. En The dark side of the moon (1973) incluyeron esta clara referencia a la esquizofrenia: «The lunatic is in my head/you raise the blade, you make the change»..

The Who – Happy Jack

Pocas bandas han sacado tanto rédito artístico y comercial a las historias sobre personas con trastornos mentales y enfermedades «extrañas». Tommy (1969), quizá el primer disco conceptual en tener un éxito verdadero entre el gran público, está protagonizada por un niño, Tommy, ciego, sordo y mudo tras un trauma (ver a tu padre muerto y a tu madre cometer un asesinato no tiene que ser fácil de digerir). En 1973 volvieron con Quadrophenia, una retorcida mezcla de las personalidades de los cuatro miembros de la banda a través de la cabeza de un adolescente inestable enfrentado al mundo que le rodea. Sin embargo, elegimos esta tonada algo menos seria titulada Happy Jack (A quick one, 1966) en las que se recrea a un (supuesto) enfermo mental que conoció Townshend en su infancia.

Anathema – Lost control

La depresión y sus múltiples consecuencias se abordan en varias canciones de la banda, algunas incluidas en Alternative 4 (1998). La letra es impactante: «And it’s left me with a chemical dependency for sanity/yes, I am falling/How much longer ‘til I hit the ground?/I can’t tell you why I’m breaking down/do you wonder why I prefer to be alone?».

Sea esta una pequeña contribución a recordar y poner luz sobre las personas que sufren trastornos mentales de diverso tipo. Es imprescindible eliminar el miedo, la oscuridad, la vergüenza y el aislamiento que muchas veces padecen: no ser normal te convierte en un bicho, aún en el siglo XXI. Hagamos, con nuestro esfuerzo personal, que puedan vivir una vida lo más cercana a la felicidad posible.

Música y Alzheimer: canciones contra el olvido.

Hoy se celebra (por decirlo de algún modo) el Día Mundial del Alzheimer bajo el lema «Sigo siendo yo». El homenaje y el eslogan me llamaron poderosamente la atención, por lo que decidí unirme de la mejor manera que sé. Con música. Con rock, con country, con blues.

Así que, después de repasar mi discoteca particular, preguntarle a los buscadores habituales y a los colegas de costumbre, me decanté por esta pequeña muestra de canciones alrededor del Alzheimer, del enfermo, la enfermedad y los cuidadores. Canciones que retratan el olvido, la metamorfosis de ese «sigo siendo yo» y las consecuencias de la desmemoria.

La primera es una hermosa composición de una persona afectada por la enfermedad. Glen Campbell, músico de larga carrera, exitosa especialmente en los años 60 y 70, único tipo, si no me equivoco, en ganar el Grammy en las categorías country y pop, compartió su diagnóstico en 2011 (falleció hace poco más de un año). En 2014 compuso este I’m not gonna miss you de preciosa letra sobre cómo se sentía y qué estaba pasando: «You’re the last person I will love/You’re the last face I will recall/And best of all, I’m not gonna miss you».

Glen Campbell – I’m not gonna miss you

Otro hermoso ejemplo lo compuso Kenny Chesney, una balada del hijo al padre, del que está fuera al que lo lleva dentro con una letra intensa: «This time I’m gonna kiss him/Instead of just shaking hands/Gonna tell him that I love him/While he still knows Who I am»

Kenny Chesney – While he still knows who I am

Y cantando un poco desde fuera y desde dentro, al padre o a la madre, a la abuela o al abuelo, incluso a la suegra (Dave Mustaine es así), un buen puñado de artistas han compartido sus emociones con todos nosotros. La pérdida, la esperanza, la espera, el dolor, el miedo. Aquí os dejamos esa pequeña selección.

Como siempre, dale al play…

El Drogas – Cordones de mimbre

Megadeth – Forgot to remember

Dry River – Frascos vacíos

El número de Shanon – Ladrón de recuerdos

Elvis Costello – Veronica

Rulo y la Contrabanda – La reina del barrio

David Gilmour – Faces Of Stone

Mago de Oz – Sueños dormidos

Calexico – The vanixing mind

Saurom – Íntimos recuerdos

Marcelo Calabria «Valdés» – Recuerdos olvidados

Contaminación y rock: once canciones verdes.

 

¿Qué clase de mundo queremos? ¿Nos preocupamos de verdad por nuestra huella en el planeta? Vivimos contaminando, al menos en el mundo occidental. Muchos de nuestros roqueros han recogido estas inquietudes en sus canciones y aquí os dejamos una selección variada de canciones conocidas y desconocidas poniendo el dedo en el apocalíptico problema de la suciedad sin fin que generamos.

Topo – Marea negra (1982)

En el disco del mismo título la banda madrileña nos regalan un himno clásico: «alzo mi voz contra la polución/que nos invade y/está canción antidegradación». Pero de nada sirve alzar la voz «si no la cantas tú». El problema de la contaminación como un problema «de todos».

A.N.I.M.A.L. – Sabia naturaleza (1996)

La banda argentina nos obliga a reflexionar sobre las consecuencias de romper las reglas de la Naturaleza, pues «en ese supuesto evolucionar/quebraron tan vitales reglas/ya verán cómo se caen los pilares del equilibrio/provocando desastres». Del álbum El nuevo camino del hombre.

Asfalto – La paz es verde (1983)

Incluida en Más que una intención, esta apocalíptica canción sobre el final de los tiempos avisa de las consecuencias de nuestro desvarío industrial: «el mar se reventaba/entre tinieblas y radioactividad/mientras una voz me decía/este es el fin de la Humanidad».

Dry River – Fundido a negro (2018)

En su excelente 2038 de reciente edición escuchamos esta alegórica pieza avisando que «ciencia oscura destruye lo natural/hombre ingenuo no la podrás controlar/fundido a negro punto final/nuestra Historia no se contará»

Gillman – Contaminación (2003)

Desde Venezuela, más de ocho minutos dirigidos al planeta, preguntando «mundo dime porqué te hundes en basura/(…)/oye, mundo, dime porqué Dios creó al hombre/y este pronto en un dios se convirtió». La escuchamos en el disco Cuauhtemoc.

Platero y Tú – Contaminamos (1992)

A ritmo de rocantol, un jovencísimo Fito canta «es el infierno que trabajamos/día tras día contaminamos» porque todos somos responsables de que «un mal presagio me invade a mí»: nos quedaremos viviendo entre «montañas de basura y mares de alquitrán».

Bersuit Vergarabat – Madre hay solo una (2005)

Entre lo emotivo y lo salvaje, la banda se aferra a la defensa de La Tierra: «vos sos mi única madre/con alma y vida yo defiendo tú jardín/te agradezco, aunque me voy avergonzado/por ser parte de la especie/que hoy te viola en un patético festín».

Sparto – Un futuro verde (1992)

Entre tanto Apocalipsis, una canción que invita a la esperanza porque «nada está perdido, todo con esfuerzo se podrá solucionar», y es que aún estamos a tiempo de dejar el planeta limpio.

Mago de Oz – La costa del silencio (2003)

Single de su álbum Gaia e imprescindible en sus directos, ponen el dedo en el egoísmo humano: «donde se acomoda la usura/nacen la ambición y el poder/y este germina en la tierra/que agoniza por interés».

Maná – ¿Dónde jugarán los niños? (1992)

Los mexicanos Maná han tocado el tema en numerosas ocasiones. Elegimos esta, de carácter global, reflexionando, con un toque reggae, sobre el planeta que heredarán nuestros hijos: «cuenta mi abuelo/de un cielo muy azul/en donde voló papelotes/que él mismo construyó»

Barón Rojo – Herencia letal (1989)

De nuevo la avaricia y la sobre-explotación como causa del exceso de polución: «eres un hombre de habilidad, piensas con vanidad/y contaminas para aumentar la rentabilidad». Aunque esta versión apareció en el disco Obstinato, apareció primero en formato single en 1983 como regalo del Metalmorfosis (por problemas de espacio, se quedó fuera del disco).

 

Sexo en el Rock (15): la canción del pene.

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Había pensado titular este post algo así como «rock around the cock» emulando la iniciática canción de Bill Halley titulada Rock around the clock. Después le di vueltas a poner un nombre onomatopéyico, mal sonante, pero por aquí venís gentes de muy diversos lugares del mundo y ¿cuál era el adecuado?: falo, verga, bálano, polla, chimbo, garrote, huasca, callampa, chafarote, grifo, pichula, bimbín, churra, rabo, garomba, picha. ¿Cómo se llama en tu ciudad? Al final me he decidido por el término más científico. A lo peor me censuran en la red que ahora hay mucho miramiento con esto del bienquedar, el buenismo y el aparentar.

Pues sabed que nuestros roqueros hacen gala de un extenso vocabulario para referirse a sus miembros viriles o a los de sus allegados. Aquí os pego una selección que, como decimos por aquí, es la polla. Salud y rocanrol.

KISS – Love gun

«Tú pulsas el gatillo de mi pistola del amor», no se puede ser más romántico que Paul Stanley en este tema del álbum que en 1977 editó la banda con el mismo título.

P J Harvey – Long snake moan

En esta oda a la largura, P J Harvey pide «trae, amor, todo tu poder». Así está el tema. Del álbum de 1995 titulado To bring you my love.

Alice Cooper – Feed my Frankstein

Nunca había oído llamar al propio miembro viril con un nombre tan monstruoso, pero Alice Cooper lo hace en su Hey stoopid de 1992. Steve Vai y Joe Satriani comparten las guitarras, por cierto. El monstruo que viene…

Lujuria – Esta noche manda mi polla

«Un nuevo Cid Campeador» en busca de fiesta: esta noche mando yo, dice la personalísma letra de Lujuria para el EP del mismo título editado en 2015.

Peter Gabriel – Sledgehammer

Quisiera yo saber si Gabriel compuso un superhit a su miembro por una apuesta o por circunstancias poéticas. Un «sledgehammer» es una especie de mazo alargado para romper rocas, que en nuestro idioma se traduce como «almádena» o «macho». El caso es que en 1986 copó las listas de medio mundo y se hartó de recoger reconocimientos con este tema de su álbum So. Déjame tu martillo pilón…

ZZ Top – Tube snake boogie

La historia de los barbudos más marchosos del rock sobre una vecina que adoraba marcarse un boogie con su serpiente-trompa apareció en el álbum de 1981 El loco.

Mago de Oz – Polla dura no cree en dios

Tal cual nos explican, cuando la sangre se concentra entre las piernas uno ya no sabe ni en qué cree, así está el tema. Mago de Oz en su aclamado Finisterra lo dejan claro: iba para señorito pero… ¡a vivir!

WASP – L.O.V.E. machine

No podía faltar en esta colección Blackie Lawless: «todo lo que necesito es mi máquina del A.M.O.R. esta noche» cariño, ¿no soy tu sueño más húmedo? Del imprescindible debut de la banda allá por 1984.

Lou Reed – My red joystick

Curiosa canción de Lou Reed suplicando que, al menos, le dejen su «pequeño joystick rojo». Repleto de referencias bíblicas y dedicado a alguien que se marcha, Reed lo grabó en 1984 para su álbum New sensations.

Así queda la lista, pero hay muchas más. El tema no tiene fin en un mundo tan «macho» como este del rock. De regalo, y para compartir una sonrisa, os pego este vídeo que ilustra muy bien la diversidad de vocabulario, formas e inspiraciones del pene.

El arte del plagio en el rock (2)

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Es tiempo de volver a revisar algunas grandes imitaciones de la Historia del Rock. No mal interprete nadie mis palabras, pues, como decía en la primera parte de El arte del plagio en el rock, copiar, en cierto modo, ha sido una de las maquinarias de la evolución artística. Pero hay quien lo hace con acierto, reinventando, regenerando ideas, y quien lo hace de manera vulgar, «fusilando» el original sin vergüenza ninguna.

Aquí, nuestra segunda oferta de plagios más o menos disimulados en el rock. En primer lugar el copiador y después el copiado.

Iron Maiden  contra Beckett

Pues sí, la (quizá) banda más grande del heavy metal tiene sobre sus hombros una historia de plagio. Después de años de litigio resolvieron (con dinero) la demanda por la canción Hallowed be thy name. Al parecer reproduce partes casi idénticas de un tema de Beckett titulado Life’s shadow. Por si hay dudas, Rod Smallwood, manager de Iron Maiden, lo fue antes de Beckett.

Mago de Oz contra Labanda

Los archifamosos Mago de Oz han sido acusados de hacer homenajes más o menos discretos en casi todos sus discos. Entre eso y las versiones parece que se hayan olvidado de componer sus propias canciones. Sin quitarles mérito alguno (por aquí nos gustan), la canción Molinos de viento, de La leyenda de La Mancha, no disimula su ¿inspiración? desmedida en Un camino de cerveza del Fiesta campestre (rockmería) de Labanda (a partir de los 30 segundos).

Pink Floyd contra Van Morrison

Parece una blasfemia acusar de plagio a Pink Floyd, pero debéis escuchar las dos canciones. Difícil entender que David Gilmour (responsable del riff de guitarra) no hubiera escuchado Almost Independence Day de Van Morrison cuando componía Wish you were here más o menos a medias con Roger Waters. Aunque el tema de Van Morrison evoluciona de manera distinta al de Pink Floyd hay de dónde sacar «parecidos razonables». Ahí dejo las dos.

Nirvana  contra Killing Joke

Uno de los singles más vendidos en su año, Come as you are, de Nirvana, se basa en un riff de guitarra y un arreglo bastante ¿similar? al tema Eighties de Killing Joke. Tras un poco de polémica (y quizá un arreglo económico) la versión oficial de Nirvana defendía que Kurt Cobain se había inspirado en Eighties para lograr el riff de Come as you are pero dándoles un pulso lento, una inspiración, vaya. Aquí os los dejo.

Sam Smith contra Tom Petty

El cantante Sam Smith no es precisamente conocido por estas páginas, pero tuvo varios números uno y alcanzó a ganar un Grammy por su canción Stay with me. Grammy que tuvo que compartir con Tom Petty y Jeff Lynne meses después porque, efectivamente, su canción estaba «inspirada» en I won’t back down (¿nadie se había dado cuenta antes?). Al final Tom y Jeff acabaron registrados como co-autores de Stay with me. ¡El único Grammy ganado por Tom Petty!

Radiohead contra The Hollies

Este es curioso. La canción que hiciera populares a Radiohead en 1992, Creep, la que, posiblemente, les dio el sustento para desarrollar su carrera los siguientes años, acabó en los tribunales. Albert Hammond y Mike Hazlewood, miembros de The Hollies, encontraron similitudes con su The air that I breathe. Tom Yorke se vio obligado a compartir los créditos de Creep con ellos. Algo habría de cierto, ¿no?

The Beatles contra Chuck Berry

No se escapa nadie. Chuck Berry encontró similitudes entre su canción You can’t catch me y la compuesta por John Lennon titulado Come together. Después de un tira y afloja, Lennon acabó reconociendo su culpabilidad. Como parte del acuerdo, acabó grabando Rock N’Roll en 1975 con versiones de Berry, incluida, curiosamente, ese You can’t catch me.

Miguel Bosé contra T-Rex

Esta también resulta curiosa. Un jovencísimo Miguel Bosé bailó y cantó hasta la saciedad Super Superman en 1979 haciéndose famoso. El trampolín, vaya, de su larga carrera. Pues resulta ciertamente parecida a Telegram Sam de T-Rex (que a su vez se parece a su propia Get it on, todo hay que decirlo). Ese ritmo, esa melodía, ese arreglo…

Y aún hay más, ¡advertimos que habrá tercera parte!

Algunos discos que sigo escuchando (11): rock con Ñ

Hoy traigo en la sección Algunos discos que sigo escuchando cuatro discos muy diferentes en estilo, cuatro propuestas que me han acompañado en diferentes momentos de mi vida, cuatro artistas con el común de haber sido descubiertos por casualidad en garitos. Uzzhuaïa me parece una de las mejores bandas de rock de los últimos años, una pena que el mercado y el dinero apunten en otra dirección y hayan acabado separados; los escuché por primera vez un fin de semana con amigos en Valencia. A Al otro lado los encontré tocando en mi barrio, por lo que hay cierta unión tabernaria. A Eldorado y Gritando en Silencio los descubrí en garitos infames pero conciertos inolvidables. Aquí están las cuatro propuestas. Disfrutadlas.

portadauzz Uzzhuaïa – Uzzhuaïa (2006)

Podría haber escogido cualquiera de los valencianos, pero este fue mi primer contacto con ellos y vuelvo repetidas veces a él (aunque prefiero otros). Pau Monteagudo me parece una de las mejores voces de los últimos años y las guitarra de Alex e Israel Ferrer lo bordan en todo el álbum. La producción y la mezcla de Gonzalo Parreño merece un aplauso también, aunque imagino que la masterización de Mika Jussila algo tendrá que ver. Canciones hard rock con toques diversos marcadas por riffs sangrantes y estribillos redondos. No dejes de escuchar Más allá, Perdido en el huracán, La cuenta atrás, No intentes volver atrás o la versión musculada de La chispa adecuada. Cualquiera de sus discos posteriores merece también la pena.

Al otro lado – Al otro lado (2004) Al Otro Lado

Antes de fichar por Mago de Öz, Javier Domínguez «Zeta» cantaba en el grupo madrileño Al otro lado (antes Jake Mate). Grandes desconocidos, debutaron con un disco repleto de heavy metal melódico de aroma clásico. Merece una escucha completa, aunque una producción bastante floja afea su excelente trabajo. Salvo por el sonido final, buenas guitarras, gran voz, letras que mezclan historias de la vida cotidiana con otras de espadas y héroes y algunas canciones a rescatar. Entre mis favoritas: Misteriosa melodía, Aún no llegó mi final, Que caiga el telón, Siempre en mi puesto (con protagonismo del teclado), Vuelve la bestia o Mi eterna soledad.

 Eldorado – Paranormal radio (2012)

EldoradoOtra de mis bandas favoritas de estos últimos años, este su tercer disco sea, tal vez, el más completo. Mantienen un excelente equilibrio entre las guitarras aguerridas con líneas vocales melódicas y buena base rítmica (imprescindible Javi Planelles a la batería). Hard rock lleno de influencias de los setenta. La producción y la mezcla de Richard Chycki (Aerosmith, Rush, Dream Theater) engrandece las canciones, les dota de profundidad. Quizá sería injusto destacar unas canciones sobre otras porque lo bueno de Paranormal radio es el conjunto, pero me encantan Reactor, Un adiós a noviembre, Hey Saturno, Domingo extraño, la inicial El mundo dentro o la final Mujer de otoño. Ver a esta gente en concierto es inolvidable.

Gritando en Silencio – Contratiempo (2009) GeS

Otro de los que van construyendo una discografía envidiable. Su debut me alcanzó después de verles en un concierto en una minúscula sala dándolo todo. La energía que desprenden se aprecia muy bien en este trabajo, sin artificios ni florituras, pero con la rabia, la magia y la osadía de la juventud llena de ganas y arte. Marcos Molina comanda la nave en la voz, la guitarra y la composición. Muchos invitados (Fernando Madina de Reincidentes, Juan Carlos Cifuentes «Iratxo» o Albertucho entre otros). Me parecen imprescindibles Mírame desnudo, Dos copas de más, A la luz de una sonrisa, los casi nueve minutos de Mereció la pena, Hijos de la madrugada, Gritando en Silencio o las dos partes de Rutina en las venas.

 

Canciones para un domingo de rock

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Música para un domingo roquero. Día para amar, para estar tirado en el sofá todo el día, para ir a la iglesia, para arrepentirse de lo que ayer hicimos, para hacer planes. Pero, siempre, un buen día para poner la música a tope y mover el culo. Once canciones donde nuestros músicos nos cuentan qué hacer un domingo cualquiera.

Scorpions – Loving you sunday morning

Faith No More – Easy like sunday morning

Mago de Oz – Domingo de gramos

Iggy Pop – Sunday

The Small Faces – Lazy sunday afternoon

M-Clan – Domingo de mayo

Sonic Youth – Sunday

Blackberry Smoke – Six ways to sunday

No Doubt – Sunday morning

Siddhartha – Domingo

Green Day – Church on sunday

The Cranberries – Sunday

Buffalo Tom – Sunday night

Jethro Tull – Black sunday

Queen – Lazing on a sunday afternoon