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Vídeos animados a golpe de rock y metal.

En este blog dedicamos una sección entera a la mezcla del rock y el metal con distintas formas de expresión artística, en especial las visuales y las literarias. Por aquí hemos hablado de bandas sonoras, de cómics y su relación con la música, de canciones inspiradas en las obras de escritores o en personajes históricos. Y hoy presentamos un post especial sobre videoclips animados, un arte fantástico, que ya tocamos en este sobre la obra de Todd McFarlane.

No vamos a seleccionar cortes de algunas «falsas» bandas que han vivido tan solo en ese mundo de colores en movimiento, como Gorillaz o Deathklok. Tampoco de películas y largos animados y musicados que ha habido (¿habrá?) horrorosos y magníficos; recordemos The Beatles y su Yellow submarine (1966), Heavy metal (1981) o American Pop (1981). Así, a un lado de estas formas de expresión, seleccionamos un puñado de videoclips especiales o curiosos por lo visual y por lo sonoro.

Como siempre… dale al play!

Ozzy & Lemmy – Hellraiser (30 aniversary)

Lisérgico y genial vídeo con una invasión alienígena que transforma en zombies al personal. Contiene numerosas referencias a la historia visual y musical de Mr. Madman, con Lemmy Kilmister (Motörhead) coprotagonizando esta hipersónica aventura. La canción está compuesta por Lemmy, Ozzy y Zakk Wylde. La primera versión apareció en No more tears (1991) y Motörhead le dio una segunda vida en su March or die (1992). Formó parte de la banda sonora de Hellraiser III (1992).

Metallica – Murder one

Y el propio Lemmy Kilmister es protagonista absoluto de esta canción y de este vídeo, que repasa su historia personal y musical. Griten «aces wild, aces high, all the aces, aces ‘til you die». Formó parte de Hardwire… to self destrution (2016). ¿Cuántas veces hay que salvar el mundo? Por cierto, Metallica usó la animación en varios de los vídeos de ese álbum, como Spit out the bone o Here comes revenge.

Freak Kitchen – Freak of the week

Genial trabajo de Juango Guarnido para la banda sueca Freak Kitchen, donde mezcla imágenes antiguas (en blanco y negro) con una espectacular animación. La canción formo parte de Cooking with pagans (2014) de fantástica portada también a cargo del mismo artista.

Roger Glover – Love is all

Cambio total de registro, en lo musical y en lo visual. En su debut como solista, The butterfly ball and the grasshopper´s feast (1974), un álbum conceptual basado en el poema infantil del mismo título, Roger Glover contó con una colección impresionante de colaboradores; como ejemplo, cantaron David Coverdale, Gelenn Hughes, John Lawton, Eddie Hardin o Ronnie James Dio, quien dio voz al single Love is all merecedor de este vídeo animado.

Bob Marley & The Wailers – Three little birds

Una vuelta de tuerca dentro del blog con un toque reggae. Canción grabada para Exodus (1977), se convirtió en single de éxito, sobre todo en el Reino Unido, a principios de los ochenta. Buen rollo y esperanza: «Three little birds/It’s by my doorstep/Singing sweet songs/Of melodies pure and true». Como curiosidad, es una de las canciones que animan la soledad de Will Smith en Soy leyenda (I am legend, 2007).

Ramones – Spiderman

Más divertida esta versión descarrilada del tema original de la serie de los sesenta sobre el arácnido superhéroe. Apareció en el recopilatorio Saturday morning: Cartoon’s Greatest Hits (1995) y como tema oculto en su último ¡Adios amigos! el mismo año.

Linkin Park – Breakin the habit

Abandonamos el buen rollo anterior para meternos en una de las pesadillas de Linkin Park, esa que presenta el suicidio como una solución al sufrimiento, la desaparición, si queremos darle una interpretación menos dramática, como ruptura con el presente. Excelente vídeo de un tema perteneciente al álbum Meteora (2003).

Iron Maiden – The writing on the wall

No podía faltar una banda icónica por su arte (desde las míticas ilustraciones de Derek Riggs) y el cuidado de sus producciones y vídeos. Para su último largo (Senjutsu, 2021) presentaron este western-metal que ya es parte de esa Historia visual que atesoran. La idea salió de la cabeza de Bruce Dickinson y nos trae a un Eddie salvador de la humanidad frente al mal demoníaco.

Primus – The devil went down to Georgia

No solo de dibujos y garabatos viven los vídeos animados. En esta ocasión, Mick Johnson utiliza la técnica de «stop motion» (dirigió poco después La novia cadáver junto a Tim Burton). De los más divertidos. El Diablo tentando y el coro de gallinas es impagable. La versión original la grabó The Charlie Daniels Band en 1979 y Primus la recogió en vídeo para la edición en cedé de su EP de versiones Rhinoplasty (1998) . De extra, mira el vídeo de Wynona’s big brown beaver.

The White Stripes – Fell in love with a girl

Con la misma técnica, Michel Gondry realizó una mini película con fichas de Lego antes de que este tipo de filmes se hicieran populares. Piezas de plástico de colorines, mucha imaginación y algo que contar. Eso esto todo, amigos. Fue el segundo sencillo del White blood cells (2001).

Tool – Sober

Otra forma de utilizar stop motion, con un ambiente tétrico y oscuro, donde Adam Jones muestra sus dotes escultóricas con la ayuda en la dirección de Fred Stuhr. El agobio del adicto culpable (tema de la canción) se refleja en la ausencia de colores, las formas del protagonista y los escenarios y la propia dinámica de planos y movimientos. Segundo sencillo de su debut, Undertow (1993). Si quieres otro excelente vídeo animado de la banda échale el ojo a Parabola.

Dire Straits – Brothers in arms

De nuevo cambiamos de registro. Sonoro y visual. Dire Straits se hicieron los reyes de la MTV con el vídeo de Money for nothing, donde utilizaron la por entonces incipiente animación digital. Pero nosotros preferimos esta preciosidad dirigida por Francis Kenny donde mezcla dibujos animados a lápiz y carboncillo con imágenes procesadas de la banda, todo en el mismo tono bicolor. La canción dio título al álbum Brothers in arms (1985).

Brian Poshen – More metal than you

En estos tiempos de «lyric videos» o cortos repletos de fotografías con transiciones de andar por casa, es de agradecer que Relapse Records haya realizado animaciones (horribles) excelentes para muchos de sus lanzamientos. Este primero que compartimos carece de calificativos. Tendré cuarenta años, pero soy más heavy que tú. Brian es un comediante (eso que llaman los yanquis un stand-up) que se marcó dos curiosas canciones metaleras en Fart and wiener jokes (2010). Esta que compartimos contó con Brendon Small (Dethklok) y Mark Morton (Lamb Of God).

Obituary – Ten thousands ways to die

También de Relapse Records. No es el único vídeo animado de Obituary, pero sí el que más nos gusta. La banda va de concierto y se enfrenta a un auténtico apocalipsis zombie. Violencia gratuita en technicolor. La canción cerraba su décimo largo, Obituary (2017).

Rob Zombi – The Lords of Salem

Antes de la película que dirigió de igual título (The Lords of Salem, 2010), cerró su recomendable Educated horses (2006) con esta canción. Guitarrazos de John 5, por cierto. El vídeo es primo-hermano de otro corte del mismo álbum, American witch.

Si queréis ampliar la lista, por aquí os dejo este enlace. Y como siempre nos gusta dejar unas risas o una fricada máxima, hoy os dejamos las dos cosas en una: Batmetal con Children of Batman.

Canciones sobre el maltrato y el abuso infantil

Parece mentira, pero aún es muy normal terminando la segunda década del siglo XXI. El maltrato físico y psíquico a niños y niñas, aún indefensos, aún inocentes, víctimas de lo que sucede. Y siendo siempre abominable cualquier tipo de abuso, el que se constituye en la confianza de la familia o la proximidad del vecindario o la escuela resulta aún más deleznable. Algunos de nuestros músicos predilectos comparten sus opiniones, sus experiencias personales o las de gente cercana a ellos. No son historias agradables, pero sí extraordinarias canciones.

Como siempre… dale al play.

Los Suaves – Pobre Sara

En uno de sus mejores discos, Maldita sea mi suerte de 1991, los de Yosi grabaron este arrebato sonoro contra el abuso y el maltrato infantil. La historia de Sara, que con quince años apenas «No puede contarle a nadie/cuánto le quiere su papá». Una situación que no puede soportar: «Y se fué./Se marchó y yo estoy solo/No puedo contarle a nadie/Por que aquella noche Sara murió». El silencio, cómplice o ignorante.

Suzanne Vega – Luka

En 1987 Suzanne Vega hizo popular la historia de Luka, el niño que vive escaleras arriba, justo en el segundo piso. Basada en un personaje real y narrada en primera persona, Vega cuenta el silencio alrededor del abuso «If you hear something late at night/some kind of trouble, some kind of fight/just don’t ask me what it was». Pertenece al álbum Solitude standing, que alcanzó el número 3 en las listas de Estados Unidos.

Tool – Prison sex

Una canción de letra algo compleja, pues cambia la perspectiva del abuso sexual entre la víctima y el verdugo, reflexionando acerca de la perpetuación de ciertas conductas; tremenda, explícita, resulta amenazadora: «My lamb and martyr, you look so precious/won’t you come a bit closer/close enough so I can smell you». Formó parte del álbum Undertow (1993).

Offspring – Kristy, are you doing Okay?

Dexter Holland (cantante y guitarrista) reflexiona sobre el silencio y la vergüenza que acompaña al abuso sexual, en este caso de una niña que conoció en su juventud: «Cause your eyes told the tale/of an act of betrayal/I knew that somebody did». Años después recordó a aquella chica, entendió lo que pasaba y quiso contribuir a que las víctimas y quienes conocen el abuso no tengan miedo a hablar («I knew that something was wrong/And I should have spoke out/And I’m so sorry now/I didn’t know/’Cause we were so young»). Del Rise and fall, rage and grace (2008).

Tako – Los gigantes del tiempo

Comprometidos socialmente a lo largo de toda su carrera, los zaragozanos Tako recuperaron esta vieja canción para la re-edición treinta aniversario de su histórico A las puertas del deseo (1989). «El enemigo duerme en casa/sabe que nunca vas a hablar» y mientras tanto «una fachada para defender/que nadie vea sus caras» sufriendo «golpes, besos y caricias mudas».

Aerosmith – Janie’s got a gun

Del álbum multimillonario Pump (1989) editaron Aerosmith este single narrando la historia de Janie, que mató a su papá con una pistola porque abusaba de ella. La justificación de la víctima. Steven Tyler compuso la canción para los padres que no saben amar a sus hijas sin tener sexo con ellas.

Pat Benatar – Hell is for children

«Be daddy’s good girl, and don’t tell mommy a thing/Be a good little boy, and you’ll get a new toy» canta Benatar en este escalofriante relato del infierno de la víctima, de la culpa, del daño «Hell, hell is for children/and you shouldn’t have to pay for your love/with your bones and your flesh». Compuesto y grabado para el Crimes of passion de 1980

Motörhead – Don’t let daddy kiss me

Lemmy (cantante y bajista) compuso esta canción con la idea de cederla a una voz femenina, ya que (originalmente) hablaba en primera persona una niña cuyo padre abusa de ella cuando sube a darle el beso de buenas noches. Como las compañías de discos nunca aceptaron decidió cantar él mismo esta balada para su álbum Bastards (1993) modificando la perspectiva: «And she knows she can’t tell anyone/she’s so full of guilt and shame/and if she tells she’ll be all alone».

Buckcherry – Child called «it»

En el álbum Black butterfly (2008) la banda gamberra y fiestera por excelencia incluyeron dos cortes inspirados en el libro de Dave Pelzer A child called «it»: esta y Rescue me. Josh Todd y Keith Elson decidieron homenajear la vida horrible del autor como forma de llamar la atención sobre el abuso infantil: «Mother I really hate the way your treat me like no other/and I refuse to be your victim you won’t see me cry ‘cause/I left behind a child called it».

Dream Theater – Anna Lee

Preciosa balada que compuso al piano el cantante James LaBrie y que acabó en Falling into infinity (1997). LaBrie habla a una niña víctima de la prostitución infantil («Helpless child/they invite your hands to fill their needs»), un caso real que apareció en los periódicos y los noticiarios de la época.

Skunk Anansie – Charlie big potato

Basado en parte en sus propios recuerdos, la cantante Skin narra en primera persona el miedo y la vergüenza al despertarse junto al abusador: «softly done/so secretly/I’m awake/as Charlie sleeps». Impresionante el vídeo y el momento en que grita «Tell it like it is/tell it like it is/tell the sordid truth». Abría el álbum de 1999 titulado Post orgasmic chill.

Nick Cave & The Bad Seeds – Do you love me?

Su álbum Let love in (1994) se abre y se cierra con las dos versiones de Do you love me? en dos pulsiones paralelas y complementarias. Una desde la perspectiva del que abusa; otra, la otra, la opuesta, desde los ojos del que sufrió el agravio, la vergüenza. La primera con su aire gótico y opresivo y ese grito de rabia «¿me amarás?» nos presenta a quien exige a la fuerza si hace falta ese amor. La segunda resulta más dramática si cabe, parece levitar al otro lado del precipicio emocional: la voz del que avanza sin querer parar, perseguido por los recuerdos de un amor forzado, la juventud robada. ¿Me amas? como eco permanente.

Korn – Daddy

Una de las letras más duras de esta colección. Jonathan Davis (cantante) sufrió abusos sexuales por parte de un vecino cuando era niño; al valor de la confesión hay que añadir la descarnada descripción. Comienza la canción pidiendo perdón a su madre por la confesión para luego explicar qué sucedió («Come out and play, I’ll be your daddy/innocent child, looking so sweet/a rape in my eyes and on your flesh I’ll eat») y acabar confesando su odio («Motherfucker! I fucking hate you! Fuck you!/you son of a bitch, you fucking ruined my life!»). Del álbum debut de 1994 titulado como la propia banda.

Lo mejor de Mötorhead… en el siglo XXI.

Ilustración de Óscar Giménez

A veces perdemos la perspectiva con lo grande que es REALMENTE un grupo. Nos quedamos en sus años de gloria, en esos discos imprescindibles, casi siempre del comienzo de su carrera, y dejamos de lado las novedades. Algo así me sucedió con Mötorhead y el legado de Lemmy; dejé de escuchar sus discos editados desde la mitad de los noventa. Y como no hay pecado peor que la ignorancia he decidido ponerle remedio con una escucha de sus obras de este siglo. Y este es el resultado, incluyendo una selecta playlist que al final os regalo.

Desde el año 2000, justo veinte después de su (quizá) mejor obra, hasta el 2015 publicaron ocho trabajos, más o menos cada dos años en un ritmo que ya habla claramente del compromiso y la necesidad de Mötorhead. Canciones para construir un Universo propio contando historias sobre lo malvada e injusta que es la vida, la obsesión por la muerte (y los asesinatos y la guerra), la necesidad de fiesta y sexo y los líos en los que te metes y, por fin, las reflexiones sobre la música y la vida del músico. Cuatro pilares sobre los que sustentar veintidos discos de estudio, casi doscientas cincuenta canciones.

Además de Lemmy al bajo y a la voz, sus inseparables Phil Campbell a la guitarra y Mikkey Dee a la batería, junto con algunas colaboraciones puntuales, graban toda la música de la que aquí hablamos.

Tres de esos discos me parecen imprescindibles. We are Mötorhead (2000) suena directo, con una producción magnífica comandada por Bob Kulick (W.A.S.P., Meat Loaf, Kiss) mantiene un equilibrio entre la parte más punk y la más roquera: Slow dance, Wake up dead, One more fucking time o la mejor We are Mötorhead. Junto a él, Inferno (2004) vuelve al nivel de inspiración, variedad y acierto del trío; no hay canción mala: Terminal show (colabora Steve Vai), Killers, Suicide, Life’s a bitch, el excelente toque hard de In the black, el riff de In the year of the wolf o la acústica Whorehouse blues. El tercero sería Aftershock (2013), equilibrado de principio al final, con un toque más roquero que punk o metal: Lost woman blues, Do you believe, Going to Mexico, Silence when you sepak to me o Paralyzed, aunque, de nuevo, no hay tema flojo.

Un escalón por debajo escuchamos los otros trabajos. Campbell tiene un papel especial en Hammered (2002) haciendo uno de sus mejores guitarreos: Brave new world, Voices frome the war o la thrashy Red raw, junto a Mine all mine (con piano de Deeze Reed) y Walk a crooked mile destacan. Kiss of death (2006) es otra colección de canciones muy bien acabada pero menos inspirada, es decir, todo suena correcto pero falta chispa y variedad, quizá demasiado metido en «lo de siempre». La producción de Cameron Webb (también produjo el anterior Inferno y todos los siguientes) limpia la voz de Lemmy. A destacar: R.A.M.O.N.E.S. cómo no, la balada God was never on your side, el rock de Christine, Living in the past o la tremenda Trigger. El problema de Motorizer (2008) es el mismo del disco anterior, que suena bien pero todo demasiado plano, quizá con Campbell destacando de nuevo en One short life o Sing the blues y Lemmy clavando English rose o Buried alive. En The world is yours (2011) suenan algo más oscuros en Brotherhood of man, con muchos guiños hard y buenas melodías (Rock’n’roll music, Bye bye bitch bye bye) y la caña de siempre de Born to lose o Get back in line.

El disco final, Bad magic (2015), tiene el aliento de despedida de Lemmy: su voz se nota cansada, aviejada, pero su esfuerzo lo compensa y mantiene su gloria. La versión del Sympathy for the devil está muy bien enterrada en el mundo Mötorhead, junto a Thunder & lightning, When the sky comes looking for you, Electricity o Shoot out all of your lights. No debes perderte la letra de Till the end, una reflexión (¿final?) de Lemmy sobre su vida.

Una escucha necesaria para cualquier roquero, punkarra o metalero que necesite el ruido de una buena guitarra. Lemmy y sus Mötorhead, formara quien formara a su lado, consiguieron un sonido atemporal reconocido y reconocible en cualquier parte del mundo. Y eso, amigo, amiga, está al alcance de un puñado.

Ramones en diez versiones

Catorce discos a lo largo de veinticinco años de carrera hicieron de Ramones una de las bandas más icónicas del Universo sonoro del siglo XX, tanto su particular imagen, el logo y, cómo no, las canciones. No es de extrañar que diversos y pintorescos artistas de nuestro rollo se hayan marcado cientos de versiones, entre las que hemos querido destacar estas.

Dale al play…

Mötorhead – Rockaway beach

Los de Lemmy se marcaron una buena versión de este clásico del Rocket to Russia de 1977 en su último álbum de versiones Under Cöver (2017)

U2- I remember you

También del mismo año, 1977, es el original de The Ramones, en esta ocasión del Leave home. La banda irlandesa lo tocó en la gira del All that you can’t leave behind y formó parte del single Elevation en 2001.

Vince Neil – I wanna be sedated

El bueno de Vince probó con varias versiones para su debut en solitario Exposed (1993). Hay que reconocer que esta canción del Road to ruin (1978) suena totalmente diferente en la voz de Neil y la guitarra de Steve Stevens. Acompañó al single Sister of pain.

Kiss – Do you remember rock and roll radio

El cambio de los setenta a los ochenta regaló uno de los discos más cuiosos y hasta polémicos de la banda, el End of the century con producción de Phil Spector. De dicho álbum escogieron los también neoyorquinos Kiss este tema para el recopilatorio tributo We’re a happy family (2003)

Attaque 77 – Beat on the brat

El séptimo álbum de los argentinos, titulado Otras canciones (1998), se dedicó a versionear todo tipo de temas, y entre ellos este que formó parte del debut de The Ramones, titulado como la banda y publicado en 1976.

Metallica – Commando

Una de las bandas del Universo Heavy que más gustosas versiones han grabado en su larga carrera se animaron con este petardazo del Leave home (1977) para completar el single St. Anger (2003).

Backyard Babies – Pet sematary

Una de mis favoritas de los años 80 la recreó Backyard Babies para otro tributo a la banda, en este caso de título The song Ramones the same (2002). La original, en el Brain drain de 1989.

Clawfinger – The KKK took my baby today

Que una banda ruda elija una canción del disco más pop de la banda, el Pleasant dreams de 1981, ya resulta interesante. Si además le dan ese toque tan personal solo puede salir bien. Para el curioso A norwegian tribute to The Ramones (2005).

Sodom – Blitzkrieg bop

No podía faltar una de mis favoritas incluida en el debut de la banda allá por 1976. Los thrasher alemanes se pusieron a ello para su directo Live in Zeche Carl (1994).

Morrissey – Judy is a punk

También escogió un tema del debut un tipo tan poco habitual por aquí como Morrissey para completar el single Spend the day in bed (2016).

Y como regalo, os dejo un enlace con 400 canciones en las que se nombra a Ramones. ¿Quién da más?

https://sabotagetimes.com/music/400-songs-that-mention-the-ramones

Versioneando: las mejores versiones de Motörhead

Lemmy

Iconos del rock, monstruos adorados, lo mismo encantan a nietos que a abuelos, a roqueros de medio pelo que a heavies de negras sotanas, a punkarras de viejo puño que a enamorados del metalcore. Algo tiene esta banda, único: Lemmy Kilminster. En su larga discografía de cuarenta y pico años han dejado numerosas versiones, algunas sorprendentes, arrastradas a su particular Universo.

Aquí os dejamos nuestra pequeña selección.

Leaving here (1976)

Una cover de Eddie Holland original de 1963 que Lemmy retomó para editarlo como primer single de Motörhead.

Heroes (2017)

La última, publicada poco antes de la muerte de Lemmy, con David Bowie como homenajeado. Por si alguien no lo recuerda, la original se editó en el álbum del mismo título cuarenta años antes.

The train kept a-rollin’ (1977)

En su primer álbum se atrevieron con un tema que acumula ya más de cincuenta versiones diferentes. La grabó por primera vez Tiny Bradshaw en 1951.

Beer drinkers & hellraisers (1980)

Se montaron un EP con el título de esta canción que se acompañaba, también, de otra versión de John Mayall. Esta que los ZZ Top grabaron para su Tres hombres de 1973 se lleva el premio.

Enter sandman (1998)

Una de las curiosas. Metallica se hicieron multimillonarios con este single del álbum «negro» en 1991 y Lemmy se la apropió para el recopilatorio ECW-extreme music.

Hoochie Coochie man (1983)

En el breve periodo que Brian Robertson formó parte de la banda grabaron este corte original de Willie Dixon (1954 nada menos) que acompañó al single Shine.

Breaking the law (2008)

Se vinieron arriba para homenajear a uno de sus cohetáneos, Judas Priest, para el disco de tributo Hell bent forever. Uno de los más famosos temas del British steel de 1980.

Jumpin’ Jack Flash (1993)

Grabado durante las sesiones del Bastards, apareció de manera oficial en la re-edición en cedé del 2001. Los algo famosos The Rolling Stones consiguieron con ella un número 1 en 1968.

God save the queen (2000)

Homenaje a unos irreverentes Sex Pistols y la vorágine punk del 77 para el cambio de milenio en el álbum We are Motörhead.

 

 

 

 

 

 

Heavy Metal Christmas (3): Navidad jevi again

Ho, ho, ho, ya está  aquí la Navidad. ¿La odias? ¿La amas? ¿La celebras? En realidad, sientas lo que sientas, hagas lo que hagas, es inevitable soportar su banda sonora de cancioncillas moñas y repetitivas. Para que disfrutes o molestes en las próximas celebraciones nosotros dejamos por aquí unos villancicos metaleros, unas rolas protestonas, unas coplillas de fiesta y algunas versiones de clásicos.

Y, de regalo, nuestra playlist navideña al completo. Que ya es el tercer año que nos curramos esta selección. Venga, dale al play, comparte el turrón y el espumoso y no olvides mandarnos un pellizco del décimo premiado, que nos gusta comer como al que más.

Lemmy, Dave Grohl y Billy Gibbon – Run Rudolph run

Queen – Thank God It’s Christmas

Ska-P – Villancico

The Darkness – Christmas time (don’t let the bells end)

Venom – Black Xmas

Los Planetas – El espíritu de la Navidad

Joe Lynn Turner – Rockin’ around the Xmas tree

Bruce Springsteen – Santa Claus is coming to town

Mamá Ladilla – Viene la Navidad

Chuck Billy y Scott Ian – Silent night

Chivi – Me cago en la puta Navidad

Además de esta selecta lista, os pegamos la playlist al completo de Rockologia en Spotify.

 

Producido por Jimmy Miller

Jimmy Miller

Producido por Jimmy Miller

Incluso si no reconoces al señor de la foto o no eres capaz de recordar de qué te suena el nombre de Jimmy Miller, ya te adelanto que has escuchado cientos de veces las canciones en las que ha metido la mano como productor, ingeniero o compositor. Y no digamos la influencia que ejerció en otros talentos de la producción de finales de los sesenta y principios de los setenta. Sus años de gloria comenzaron en 1965 y se extendieron hasta 1973.

Músico de segunda, batería y cantante, comenzó en pequeños clubes, como muchos. Descubrió pronto que lo suyo era estar al otro lado: componer y grabar demos para otros artistas que interpretaban sus composiciones fue su primer trabajo bien remunerado (un decir). Así, poco a poco, metió la nariz en los estudios hasta conseguir su primer éxito. Se encargó de remezclar y arreglar Gimme some lovin de Spencer Davis Group.

Spencer Davis Group – Gimme some lovin

 

Conoció y trabó amistad con Steve Winwood, del que no se separaría los siguientes años como colega, compositor y productor. Winwood fundó Traffic y Miller se encargó de sus primeras tres obras: Mr. Fantasy, Traffic y Last exit. Pero su fama mundial llegó de la mano de The Rolling Stones. Durante las sesiones de grabación de la ópera prima del grupo se pasaron por allí, de buen rollo, Mick Jagger y su, por entonces, ingeniero y mago tras los controles, Glyn Johns, con tan buen ojo que le reclutaron para el que acabaría siendo el álbum Beggars Banquet. La buena sintonía duró los siguientes cinco años. Puso ambas manos en Let it bleed, Sticky fingers, Exile on Main St. y Goats head soup. El cowbell que suena al incio de Honky Tonk Women es suyo, por curiosidad.  Como casi todo lo que atraviesa el torbellino Rolling Stones, Miller pagó su condena: acabó quemado y con problemas de drogas. Las adicciones tanto como el mal rollo de la propia banda le sacó del siguiente disco del grupo.

The Rolling Stones – Honky tonk women

 

No contento con este currículum, aquellos años colaboró en la creación de dos grupos de cierto éxito: Family, con el guitarrista Dave Mason de Traffic, y Spooky Tooth. Y fue reclutado por su amigo Winwood para pegar su (mal) genio con Eric Clapton, Ginger Baker y Rick Greach. Jimmy Miller produjo el único álbum de Blind Faith. La banda duró poco pero el buen trabajo de nuestro protagonista le llevó a encargarse de lo siguiente de Baker (Air force) y de Clapton (Delaney & Bonnie on tour with Eric Clapton).

Desde mitad de los setenta continuó tras los controles sin alcanzar el brutal éxito previo, pero dejando su buen hacer en discos tan diversos como los de Beck, Boger & Appice, The Plasmatics, Billy Falcon y dos excelentes pelotazos de Motörhead: Overkill y Bomber.

Motörhead – Overkill

 

A partir de los ochenta su estrella declinó y, salvo contadas ocasiones, fue desapareciendo del mundillo. Falleció en 1994 a la edad de 50 años. Ahora sí que puedes decir que sabes quien es el señor de la foto y escuchar sus obras maestras.

 

Sexo en el rock (3): ¿cuánto cuesta el amor? (prostitución y rock)

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Sexo en el rock (3): prostitución y rock.

No sé cómo se lleva esto de la prostitución en el sitio donde vivís, pero por aquí es un tema tabú: hay casas y anuncios por todos lados pero nadie va nunca. ¿De qué viven estos negocios? Ah, claro, de los músicos de rock, que no se han cortado un pelo a la hora de loar sus virtudes o de avisarnos de sus riesgos… En cualquier buena discografía encontramos referencias más o menos claras sobre el tema. Aquí entresacamos algunos de nuestros favoritos, pero hay más ¿de cuál te acuerdas?

Iron Maiden – Charlotte the harlot

Apareción en el álbum debut de la doncella, Charlotte existió de verdad en la vida del grupo. Tuvo una secuela en 22 Acacia Avenue.

Jaime López – Alma de tabique

Extraordinaria y triste composición del mexicano Jaime López. Aparece en su Oficio sin beneficio y se centra en la triste vida de la prostituta vieja de callejón: «de la peluca asoma ya su edad/la cabellera luce ya un girs mortal/cuando se apaga su esquina»

Jethro Tull – Cross-eyed Mary

Dentro del magnífico Aqualung, los Jethro se marcaron este tema sobre la prostituta bizca llamada Mary, que se lo hacía gratis a los mendigos (she’ll do it for a song). Curiosamente, Iron Maiden la versionearon años después.

Loquillo y Los Trogloditas – Todo el mundo ama a Isabel

Isabel comenzó a dedicarse por necesidad al amor pagado. El «Loco» se prenda de ella pero al despertar por la mañana se ha fugado con su American Express y su «tabaco».

Queen – Killer queen

Si en la anterior hablábamos de mendigos, ahora tratamos con una profesional de «alto standing». Ya lo dijo Freddie: la clase alta también se va de putas.

Los Suaves – Dolores se llamaba Lola

Una historia de decadencia económica y personal, la joven Lola cae en desgracia con los años y Yosi la encuentra (por casualidad, seguro) ejerciendo la prostitución bajo el nombre de Dolores: sin dinero en esta vida, ¡ay, Dolores! al burdel. Otra grande de los gallegos sobre el tema: Peligrosa María.

Héroes del Silencio – Con nombre de guerra

Tercer single del álbum Senderos de traición, en esta Bunbury se preocupa expresamente por «cobrarse» lo invertido: pensemos en lo nuestro que por eso te he pagado, aunque esta noche seas solo mercancía para mí.

Motorhead – Whorehouse blues

Lemmy va de ciudad en ciudad y no tiene tiempo para amores… Los chicos malos quieren golpearte con su látigo, nena.

Ramoncín – Mey, la lumi

No podía faltar en esta pequeña selección un clásico del primer Ramoncín muy explícito también. Su «amiga» Mey y su oficio milenario.

Obús – Complaciente o cruel

Grabada para su álbum de 1986 titulado Dejarse la piel, cuenta una dura historia: venderse con el único fin de pagarse el próximo pinchazo.

The Beatles – Ticket to ride

Sorprende la cantidad de referencias a temas escandalosos y sexuales en las letras de una banda tan idolatrada en los sesenta como The Beatles. En esta ocasión nos cuentan una historia de Berlin. Las prostitutas de la calle tenían una «autorización» para ejercer su profesión, un «ticket to ride».

Tako –  Trenzas de arena

La parte trasera del negocio: la persona que vive con tristeza el calvario monótono de ser «la puta», la que recibe a los hombres a pesar de su soledad y su indiferencia. Historia de un hotel de esos «donde se alojan chicas de papel con trenzas de arena».

Invitando a Ozzy: sus mejores colaboraciones.

Ozzy Osbourne

Invitando a Ozzy

Uno de los más carismáticos personajes del mundo del rock, Ozzy Osbourne, ha parido un sin fin de álbumes legendarios, tanto en su carrera en solitario como en su periplo con Black Sabbath. Sin embargo, Ozzy también ha participado con amigos o enemigos en diversas aventuras musicales. De todas sus colaboraciones, aquí dejo una pequeña selección, delicatessen para paladares ambiguos, porque lo mismo se marca una balada con Lemmy como se lanza al industrial rock con Rob Zombie. Siempre fiel a su estilo, disfrutadlo.

Motorhead + Ozzy – I ain’t no nice guy

Las colaboraciones entre Lemmy y Ozzy son muy variadas. La más importante cuando Lemmy participó en la composición del álbum No more tears de Ozzy. No te puedes perder Hellraiser, por favor. En el disco de Motorhead de 1992 March or die aparece este curioso dueto. Dicen que no son chicos majos… ¡quién lo duda!

Lita Ford + Ozzy – Close my eyes forever

El álbum más comercial de la superhembra Lita Ford incluía este dueto con Mr. Madman. Imperdible.

Slash + Ozzy – Crucify the dead

Ozzy escribiendo sobre la relación de Slash con Axl. Buen tema que apareció en 2010 como sencillo y se incluyó en el álbum Slash.

Rob Zombi + Ozzy – Iron head

Tema al estilo de Rob en el que su buen amigo Ozzy participa. Apareció en la banda sonora de El Rey Escorpión en el 2002 y en el álbum de Rob titulado The sinister urge un año antes.

Gary Moore + Ozzy – Led clones

Apareció en el álbum de 1989 de Gary Moore titulado After the war. Un tema irónico sobre los grupos que copia(ba)n a Led Zeppelin (Led clones) como Kingdom Come o Great White. Lo curioso es que el propio riff suena a Zep que atufa.

Iommi + Ozzy – Who’s fooling who

En el año 2000 Iommi se marcó un discazo lleno de invitados. En uno de los temas apareció Ozzy como cantante y compositor y todos soñamos con la reunión. Bill Ward toca la batería. Casi nada. Trece años hemos tenido que esperar.

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4.