Archivo de la etiqueta: Phil Lynnot

Canciones para una madre.

En homenaje a las madres, a mamá, en cualquier momento, pero más con estos inciertos tiempos. En el mes de mayo se celebra en muchas partes del mundo un día en homenaje a nuestras primeras mujeres, las que nos parieron, o las que nos encontraron por el camino y decidieron hacernos parte de su vida y criarnos. Darnos el título de hijo o hija. Para ellas, una pequeña colección con la que no olvidar cuánto valen, y las pocas veces que se lo reconocemos, en boca de algunos de nuestros artistas favoritos. Canciones en primera persona a sus propias madres.

Dale al play…

Wishbone Ash – Keeper of the light

Una hermosa reflexión sobre la maternidad y las madres, en general, para comenzar esta selección: «I hear her calling, keeper of the light/The words of warning, thunder in the night/I hear her calling, guarding what is right/I see her waiting, keeper of the light». Las madres que aguardan, perdonan, cuidan, faros en la noche oscura, guardianas de nuestra infancia. Del álbum Here to hear (1989).

Aerosmith – Mama Kin

Los hombres duros también tienen corazón. Y madre. Steven Tyler compuso esta canción para el debut Aerosmith (1973) recordando que, a pesar de la vida desordenada y los viajes y la juventud, su madre le esperaba «It ain’t easy, livin’ like ya want to/And it’s so hard to find peace of mind, yes it is/The way I see it, you’ve got to say shit/But don’t forget to drop me a line». No olvides mantener el contacto con tu «mama kin».

Beth Hart – Mama, that’s for you

En su séptimo largo, Better than home (2015), incluyó nuestra musa este precioso agradecimiento al esfuerzo y la dedicación de su madre. «I thank you for your precious time/for teaching me how to climb». Delicado piano, suave melodía, emotivas palabras. Una canción de amor casi perfecta: «Every step I took you held my hand/and watched me grow/you’ll never know/how much I love you».

Gabinete Caligari – Amor de madre

«Es amor de madre que me dio/su estilo, su clase su voz» nos canta Jaime Urrutia en este homenaje y primer single de su álbum Privado (1989). La madre que enseña a caminar, a comer, a cantar; la que da consejos de cosas cercanas, de amor, de la vida «me decía que no te enamores jamás de alguien que te pueda fallar».

Thin Lizzy – Philomena

Otro hombre duro con una madre a la que recuerda en la distancia. La infancia de Phil Lynnot no fue fácil: un chico negro en la Irlanda de los sesenta, sin padre, y una madre blanca católica y soltera. Ella fue su apoyo principal. Ahora que está viviendo lejos se acuerda de ella y pide «If you see my mother/Tell her I’m keeping fine/Tell her that I love her/And I’ll try and write sometime». Era el año 1974 y el álbum Nightlife.

Lita Ford – Lisa

En el backstage de un concierto, en mitad de una gira, Lita Ford comenzó a escribir «Lisa, you are the shelter for my soul/Lisa, you heal my heart when I lose control». Recuerda cómo su madre se levantaba de madrugada, cuando ella llegaba de juerga, y nunca le preguntaba; siempre tenía una palabra amable, un abrazo, cuando a Lita le iban las cosas mal. La escuchamos en Stiletto (1990).

Patti Smith – Mother Rose

Otra poderosa mujer compuso esta canción sobre su madre y su propia maternidad para el álbum de 2003 Trampin’. Recuerda cómo su madre cada día se preocupaba de ella, de su felicidad, y ahora la propia Patti es quien debe hacerlo con sus propios hijos: «Now’s the time/To turn the view/Now that I have you».

Cinderella – Hard to find the words

Qué cierto. A veces nos cuesta encontrar las palabras o el momento para expresar nuestras emociones. Y qué sencillo lo dice Tom Keifer: «thank you for the love mama/It’s what made this boy a man». El agradecimiento a esa persona que estuvo en lo bueno y en lo malo, ese ejemplo por el que se mira en el espejo y pregunta «could I give as much to someone else/As you gave to your son». Parte del álbum Still climbing de 1994.

Tool – Wings of Mary (part 1)

Maynard James Keenard compuso este homenaje a su madre, mayor y enferma, como un agradecimiento por haberle convertido en la persona que era: «Cause it was you who prayed for me so/What have I done to be a son to an angel». Maynard hace una reflexión interesante sobre el sacrificio que conllevó su crianza al afirmar «Didn’t have a life/But surely saved one». Tema principal del álbum 10000 days (2006).

Sôber – Mi heroína

«Me viste crecer/viste mis primeros pasos/también me viste caer/y mis terribles fracasos». La madre es la memoria viva de lo que fuimos, testigo de los años que no recordamos. También nos acompañan acumulando vivencias, no siempre buenas: «Lo que te hice sufrir/jamás lo podré compensar». Ojalá pudiera borrar el mal que te hice y recuperar el tiempo que no te dediqué.

Lynnyrd Skynnyrd – Simple man

Los consejos de la madre. En su debut de 1973 titulado (Pronounced ‘lĕh-‘nérd ‘skin-‘nérd), Ronnie Van Zant comparte aquellas palabras de su madre: «And be a simple kind of man/Oh, be something you love and understand». Consejos sencillos para encontrar la felicidad en nuestro interior, en las personas que nos quieren, huyendo de las falsas promesas, «Boy, don’t you worry, you’ll find yourself/Follow your heart and nothing else».

Elvis Presley – That’s all right (mama)

Hasta Elvis cantó a los consejos de una madre. Aunque él no los siguió al principio. «Son, that gal you’re foolin’ with/She ain’t no good for you» y el bueno de Elvis abandona la ciudad aunque su madre no lo vea claro. No pasa nada, «That’s all right now mama, anyway you do». Grabada como un regalo en 1954.

Rata Blanca – Mamma

Tras muchos años de vagar, de estar lejos, uno se da cuenta del error que cometió escapando: «Cansado estoy de caminar/Quiero volver a nuestro hogar/Perdóname si no entendí/Si no escuché o no aprendí/Madre!». Las aventuras que llenaron los años han dejado huellas y reflexiones por las que «volver atrás/cuando todo era tan distinto» y no cometer el mismo error. Aparece en La llave de la puerta secreta (2005).

Jimi Hendrix – Angel

Grabada poco antes de su muerte, y editada en el álbum póstumo The cry of love (1971), dedica una hermosa letra al recuerdo de su madre, su apoyo incondicional: » she told me a story yesterday/about the sweet love between the moon and the deep blue sea/and then she spread her wings high over me». La delicada melodía, casi hipnótica, sin adornos acompaña la emotiva despedida. «Fly on my sweet angel/fly on through the sky/fly on my sweet angel/forever I will be by your side».

Good Charlotte – Thank you mom

Y si comenzábamos con una letra reconociendo la labor, el amor de una madre, terminamos de igual modo, con este corte del debut en el año 2000 de estos tipos. Un agradecimiento a la infinita entrega, paciencia y dedicación que las mamás regalan: «You showed me how to be a man/You taught me how to understand/The things people do». Porque el momento actual a veces se llena de recuerdos del pasado para iluminarnos. No olvides decirlo: madre «I’ll always thank you/More than you would know/Than I could ever show/And I love you/I’ll always love you».

Y aunque no es una canción de sonidos habituales por aquí, quería compartir esta composición de Jorge Méndez (¿Que quién es Jorge Méndez? Ve a su Twitter @tresalecer y se lo preguntas). Lo curioso del asunto está en el vídeo. Jorge compone y toca, su hermano Javi canta y su hermana Puri se encarga del montaje.

Y con estas madres tan heavies os dejo por hoy.

Thin Lizzy – Whiskey in the jar – 1972

Una de las canciones más famosas del ideario sonoro de Thin Lizzy surgió de casualidad. En una fiesta Phil Lynnot comenzó a tocar canciones irlandesas para pasar el rato con una Telecaster y llegó a Whiskey in the jar. Eric Bell se lió a acopañarle con su guitarra. Brian Downey, un poco borracho, empezó a tocar la batería. Fue divertido pero ahí quedó, sin más. Cuando semanas después entraron a grabar un nuevo single (Black boys on the corner) no había nada para la cara B, por lo que tomaron el tema como alternativa. Lynott cambió la letra, la melodía y el tempo, sobre todo en el estribillo, y Bell añadió la introducción y el riff principal. Decidieron grabarlo con batería y dos guitarras acústicas, sin guitarras eléctricas ni bajo. Y a otra cosa.

Pero el director de su compañía, Decca, al escuchar los dos nuevos temas, cara A y cara B, decidió que Whiskey in the jar fuera el single. La canción se editó, recortándolo en más de dos minutos. Finalmente se lanzó el 3 de noviembre de 1972; vendió dieciocho copias en sus primeras veinticuatro horas, pero consiguió alcanzar las listas de ventas tres meses después, llegando al número seis durante febrero de 1973. Se mantuvo once semanas en el top 40.

Una canción elegida por casualidad, arreglada de manera desenfadada, abrió las puertas del éxito a Thin Lizzy. A Lynnot y Eric Bell les llevaban los demonios, ellos querían ser reconocidos por sus propias composiciones, pero disfrutaron de la atención, el dinero y éxito que Whiskey in the jar les facilitó. Pero tan pronto como pudieron la sacaron de sus conciertos, de hecho no aparece en ninguno de sus directos oficiales. Jamás volvieron a tocarla.

La letra de la canción, como sucede con muchas canciones populares, sufrió modificaciones a lo largo del tiempo, pero siempre cuenta una misma historia. La de una amante (irlandés) que atraca a un capitán (inglés); tras ello, visita a su amada, que le traiciona y se queda con su dinero; nuestro protagonista acaba en la cárcel lamentando su «mala suerte». A Lynnot le atraía ese perdedor con su sueño pisoteado.

Tras una breve introducción de Eric Bell, el riff principal, que da verdadero empaque a esta versión, aparece por primera vez para dar paso a la voz de Phil. La canción se articula en grupos de una estrofa de cuatro versos (que desarrolla la acción) y un estribillo, también de cuatro versos. Tras cada estribillo se repite el riff principal. En la versión extendida encontramos cuatro grupos y un solo justo tras el segundo estribillo. En la versión abreviada hay tres grupos y el solo está recortado. Al final, el cantante clama por su amor bebiendo  whiskey.

La versión de Thin Lizzy se convirtió, con los años, en un estándar para cualquier grupo que quisiera darle una clave de rock a esta canción. Versiones interesantes basadas en esta realizaron Metallica, U2 o Simple Minds. Os dejo esta última, la original de Thin Lizzy y la que Gary Moore y Eric Bell se marcaron en el homenaje al fallecido Lynnot.

Gary Moore – Run for cover – 1985

GaryMoore - Run for cover 1

Gary Moore – Run for cover – 1985

Gary se rodeó de varios amigos para crear una de sus mejores obras. En primer lugar, el gran Philip Lynnot (Thin Lizzy) pone su voz en dos de los mejores temas y le presta una composición (Military man). Glenn Hughes también se presta como cantante y bajista en otras tres canciones. Bob Daisley, Neil Carter y Don Airey se acercaron a colaborar.

Otra curiosidad de esta obra la encontramos en la participación de varios productores: Andy Johns, Peter Collins, Beau Hill, el propio Gary y Mike Stone, quien se encarga de dar cierta homogeneidad a la obra al encargarse de la mezcla de todos los cortes.

El álbum empieza dando caña con Run for cover, un hit roquero con un esquema simple pero efectivo, un ritmo y un trabajo de guitarra con un riff pegadizo. Gary canta dejándose el alma; estribillo coreable y un primer solo rápido. Buena manera de empezar este álbum.

Gary Moore – Run for cover

Un tufazo a blues del bueno tiene la guitarra de Reach for the sky, el primer tema cantado por Glenn Hughes, lo mejor del tema. El aire un poco retro se compensa con la producción, muy de la época, de Andy Johns. La guitarra destaca de nuevo sobre todo en la parte solista.

Military man está compuesta por Phil Lynott, quien mete voz y bajo, por lo que suena a Thin Lizzy de principio a fin. Gary se sale en un tema duro, de temática antimilitar con un buen acompañamiento de teclados. Voz desgarrada y una parte central deliciosa. ¿Hubiera sido un acierto contar con Lynott a lo largo de todo el álbum? Quién sabe. Este tema inspiró la vestimenta militar de la portada y de la posterior gira de presentación. El pelotazo del álbum, una de las mejores de Moore, vuelve a contar con la colaboración de Linnot y se titula Out in the fields. Historia sobre los problemas religiosos de su Irlanda natal y cómo la guerra callejera seguía viva. El riff del tema y el estribillo se te pegan y no puedes parar de mover los pies (o la cabeza o las manos). Hay que joderse qué bueno fue durante muchos años. Se publicó como single.

Gary Moore con Phil Lynott – Out in the fields & Military man

Otra de las grandes, Empty rooms dándole un aire más radiable (para la época), con una buena cama de teclados, una batería programada y Gary deleitándonos con una de las melodías más deliciosas que ha compuesto nunca. Gary solía hacer versiones extendidas de este tema dejándose llevar por la magia del momento.

Gary Moore – Empty rooms

Después de tanta gloria, Glenn vuelve en Nothing to lose a demostrar su maestría. La melodía y el ritmo de la canción junto con el estribillo dejan al tema en buen lugar, pero sin duda no está a la altura de los anteriores.

Tanto Once in a lifetime como Listen to your heartbeat son dos buenos temas producidas por Mike Stone aunque un poco pasteleras, muy de los ochenta, vaya. Los teclados destacan sobre el conjunto y no han aguantado el paso del tiempo tan bien como el resto. Sin embargo, en Once in a lifetime Gary canta mejor que en cualquier otro tema del disco, con una melodía que se adapta a su estilo como un guante.

El último pelotazo lo canta Glenn Hughes y despide esta crítica (más bien homenaje) de uno de los grandes guitarristas del rock de los ochenta. All messed up te pone en pie con su rítmica estructura y Glenn de nuevo soberbio, mostrando su lado más funk.

Gary Moore – All messed up

Thin Lizzy – Jailbreak – 1976

Thin Lizzy – Jailbreak – 1976

Sin duda alguna, este es el punto álgido de la discografía de Thin Lizzy. En ningún otor álbum como en este consiguieron un sonido tan excelente con unos temas casi perfectos. Los guitarristas Brian Bobertson y Scott Gorham llevaban un par de años puliendo sus armonías hasta conseguir un sonido único hasta la fecha, genuino y especial, que fue característico en bandas tan conocidas como Iron Maiden o Judas Priest. A esta pareja, el genial Phil Lynott (cantante, bajista y principal compositor) supo sacarle un partido espectacular aportando fabulosas melodías, letras particulares y una actitud a prueba de bombas. La banda se completa con el batería Brian Downey.

Producido por John Alcock, el álbum escaló en las listas de ventas a ambos lados del Atlántico gracias, sobre todo, al primer single, The boys are back in town, que se ha convertido en uno de los clásicos de la banda. Siguieron otros dos sencillos, Jailbreak y Cowboy song.

Comienza la fiesta con el tema título de manera trepidante con los guitarristas apoyándose mutuamente. Excepcional el solo con wah wah de Robertson. La sección rítmica, sobervia, y ese particular tono de voz de Phil da un aire rompedor a la composición.

Angel from the coast contiene un trabajo rítmico descomunal, con un toque incluso funky, y otro gran solo de guitarra, este de Brian. Las dobles guitarras, rompedoras.

El tercer corte, Running back, es otro de los aciertos del álbum. Un tema al que se añadió teclados y hasta un saxo y que se basa en una brutal melodía tarareable llena de feeling. Final apoteósico.

La historia de  desamor de Romeo and the lonely girl se adorna de un trabajo armónico de guitarras de lo mejorcito y un ir y venir de melodías y un gran solo de nuevo. Labor tremenda de la sección rítmica (ese redoble de batería) y un precioso mediotiempo. Si no meneas el pié con esta canción, es que no tienes.

Warriors se muestra más primitivo, en cuanto a su estructura y sonido, con una evolución hacia un final apocalíptico (como la letra) con cambios de ritmo constantes. Las guitarras sirvieron de inspiración a otras grandes de Lizzy. Hacia la mitad nos encontramos un soberbio solo, que eleva la canción diez palmos del suelo.

Por fín llegamos al tótem de este Jailbreak, el single por excelencia de la banda y un modelo de cómo escribir una canción de hardrock: The boys are back in town. Tan solo hay que escucharla.

Hacía falta un poco de paz y Fight or fall nos suaviza. Una balada marca de la casa (me recuerda un poco a Sarah, por ejemplo). Phil lleva la canción con su forma de cantar susurrando tan particular.

A continuación, otra de las grandes de Thin Lizzy, la tremenda Cowboy song. Comienzo lento, con armónica, y la voz baja casi hablada, para, poco a poco, ir ascendiendo. El trabajo melódico de Bian y Gorham, bestial, acompañando con sentimiento la letra  de evasión autobiográfica (basada en el cliché del baquero solitario). Menudo trabajo solista a mitad de la canción.

Qué decir de la última, mi favorita, Emerald, un tema muy relacionado con otros de la historia de esta banda como Massacre, por ejemplo, y donde se intuye la influencia compositiva en gente como Steve Harris. Rasposo, agresivo, con riffs contundentes que prometen un duelo titánico en los solos. Si has sobrevivido hasta aquí, date por destrozado.