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El rock de la ciudad: canciones sobre París.

El personaje de Leonardo DiCaprio decía en la película Titanic (1997): «es lo bueno de París, muchas mujeres quieren desnudarse». Humphrey Bogart, en Sabrina (1954), afirma que «París es para los enamorados; tal vez por esa razón solo estuve allí 35 minutos». Ciudad del amor, de las fantasías sexuales, de la libertad y la cultura, ciudad con un fantástico escaparate donde la vida transcurre de modo parecido a cualquier otra gran urbe del mundo. Pero, oh, el mito que tiene a su alrededor. Ese no se lo puede quitar nadie. El propio Bogart, en la escena final de Casablanca (1942), junto a Ingrid Bergman, dejó una de las frases antológicas de la ciudad y del cine: «Siempre nos quedará París». Siempre tendremos el recuerdo.

Y un poco de todo esto hay en la selección de canciones sobre la ciudad de la luz (y de las sombras, pues). Hay amor perdido, amor encontrado y amor no correspondido. Pero también hay algo de historia (que «París bien vale una misa»), alguna epopeya personal y hasta una de espías.

Como de costumbre… dale al play.

Gary Moore – Parisienne walkways

Tenía que ser la primera. Canción romántica, llena de nostalgia, rememorando los paseos por París con la persona amada. En la versión primigenia cantaba Phil Lynnot (también tocaba el bajo) y la batería corrió a cargo de Brian Downey, ambos compañeros de Moore en Thin Lizzy. Se editó en 1979 como single alcanzando el número 8 en las listas británicas.

Ben Harper – Paris sunrise #7

¿Y por qué no rememorar el pasado con un tema instrumental? Increíble interpretación, sentida melodía. Recibió una nominación a los Grammy. Harper la grabó con sus Innocent Criminals para el álbum del 2007 titulado Lifeline. En el vídeo toca seguidas Paris sunrise #7 y la propia Lifeline, dando un hermoso sentido a la canción: «I don’t want to wait a lifetime/not yours, not mine/can you see me reaching/for the lifeline».

Stephen Stills – Midnight in Paris

Compuesta por la (entonces) esposa de Stills, Véronique Sanson, cantante y compositora nacida en París, rememora una cita romántica una noche de otoño: «I want to tell you ‘bout all I see/Stars in my eyes that you would not believe/I’m a little funky wearin’ out my shoes/Don’t mean anything unless I’m dancin’ with you/Midnight, midnight in Paris». Parte del álbum Illegal Stills (1976).

Dokken – Paris is burning

Una ruptura amorosa en la ciudad del amor: «I can’t believe/You’d throw it all away/You know you played me for a fool». La canción tuvo una primera versión en la edición original europea del álbum Breakin’ the chains (1981) titulada, simplemente, Paris. Para la reedición de 1983 en Estados Unidos, con el título alargado, se sustituyó por una fantástica versión en directo grabada en Berlín en 1982.

Tako – París 1968

Pero no todo va a ser amor y nostalgia. En la ciudad de París también se anclan hechos históricos, y a uno de ellos viajan los zaragozanos Tako en su álbum El club de los inquietos (1999), al mes de mayo de 1968. Mezclando una letra en francés y en inglés, pasean con su guitarra y su música dando paz y amor.

Rush – Bastille day

Los canadienses Rush viajan a otro de esos momentos: la revolución francesa. «And we’re marching to Bastille Day/The guillotine will claim her bloody prize». Camino de La Bastilla a cortar algunas cabezas y hacer un poco de justicia (más o menos). Abría el tercer y definitorio Caress of steel (1975).

Streetheart – Action

Y otros canadienses, Streetheart, disfrutaron de las mieles del éxito locales con este single que abría su debut Meanwhile back in Paris de 1978. En la banda figuraba Paul Dean a las guitarras, quien daría el salto poco después a Loverboy. Una historia de agentes secretos: «I’m afraid now, I’m going to phone the base now/Yeah maybe the master really gonna pay, yeah».

Dark Moor – Bells of Notredame

En su muy recomendable The Hall of the olden dreams (2000) hacen una semblanza del mítico jorobado y campanero de Notredame:»We see the hunchback in Notre Dame/Dancing on the tallest towers». Un personaje despreciado por la sociedad que encuentra entre las torres de la iglesia la soledad «Looking at the bells he thinks about his tragic fate/Wants to be a rock or metal like his souless mates».

Queensrÿche – Last time in Paris

Una (supuesta) historia real que le ocurrió a Geoff Tate, cantante de la banda, en un concierto en París. La noche se complicó, una cosa llevó a la otra y acabó durmiendo más de la cuenta. Al llegar al concierto no le dejaron entrar: «took the metro out to Avignon/Man at the backstage, didn’t know my name/Said hey, I’m with the band!/You and everyone today». Alguien le reconoció y pudo entrar al backstage. Corte grabado en la época del Empire (1990), que no formó parte de la edición original, y debutó en la banda sonora de The Adventures of Ford Fairlan.

Elton John – Paris

Tercer single del álbum de 1986 Leather jackets. Para Elton no todas las ciudades son iguales y en Paris puede pintar el cuadro más colorido con su amor: «But when I get to Paris/We’ll paint all our portraits/In brush-strokes of yellow/And christen the canvas».

Place Vendome – Place Vendome

Y para cerrar, banda, canción y disco con nombre parisino: «So just hold my hand and I’ll show you my second home/Down at the Place Vendome». Plaza célebre del París clásico, lugar de paseos y, por lo visto en la canción, algo más que besos. La banda, fabricada en un despacho de Frontiers Records, editó su estupendo debut en el año 2005.

Quiero ser una estrella del rock

Los soñadores. Si no fuera por ellos qué esperanza nos quedaría. Quienes creen que lo pueden todo, que el futuro no está escrito, que pueden triunfar con su música, con su voz, con su guitarra, con su batería de segunda mano. Y componen canciones para reivindicar ese loco sueño de ser una estrella del rock: lo cantan al mundo, a sus novias, a sus enemigos, a los mercaderes que se les arriman con falsas promesas e, incluso, a los que lograron triunfar con trampas y mentiras, vendiendo el humo vacío del falso rock’n’roll star.

Y de esto hablamos hoy. Cantar más bien. De las falsas promesas, los sacrificios y los comerciantes de sueños.

Por aquí hacemos una selección de sueños rotos, de promesas por cumplir y de estupendas canciones llenas de rabia y esperanza.

…Dale al play.

Loquillo y Trogloditas Rock’n’roll star

Emblemática y resumen de esta sección: «así nena tendré suerte de llegarte a conocer/Uhu, uhu, uhu, nena, voy a ser/Una r’n’r star». Aunque el productor tenga que invertir «mucha pasta» y corra el riesgo de recibir «diez tiros en la puerta de un hotel». El sueño que en 1981 grabó Loquillo junto a Los Intocables, germen de aquellos Trogloditas que le hicieron rey.

AC/DC – It’s a long way to the top (if you wanna rock’n’roll)

¿Piensas que es fácil conseguir tu sueño? «Playin’ rock ‘n’ roll/Gettin’ robbed/Gettin’ stoned/Gettin’ beat up/Broken boned». De hotel en hotel y de cuchitril en cuchitril tocando por nada. Los australianos se quejaban amargamente justo antes de comenzar su camino hacia el éxito en 1975 con TNT.

The Byrds – So you want to be a rock’n’roll star

Roger McGuinn y Chris Hillman compusieron esta canción que se editó en 1967 dentro de Younger than yesterday para aconsejar a quien quisiera escuchar sus consejos: compra una guitarra, aprende a tocar, cíñete los pantalones y prepárate para vender tu alma «a la compañía». Y, al final de todo, «don’t forget who you are, you’re a rock and roll star».

La Fuga – Sueños de papel

El tema de las falsas promesas da para una sección completa. «Verás tu foto en la pared, dinero a tu merced» canta Rulo en este tema. La banda joven con buenas maneras a quien le prometen vivir un sueño que, en realidad, es de papel. «Se venden canciones/Se compra popularidad/Trafican emociones». Parte del disco Calles de papel (2003).

Wisky Caravan – Aléjate de mí

Quizá el mismo promotor o manager malvado que a los anteriores intentó engañar a los madrileños cuando grababan La guerra contra el resto (2018): «aléjate de mí/que no soy un disfraz/que puedas elegir/que tú puedas comprar». La lucha entre los sueños de triunfar y el precio de la fama.

Tako – Matasueños

La mentira de las manos avariciosas que quieren explotar al artista protagonizan también esta canción de los excelentes Tako: «Y es tanto lo que te piden/Y tan poco lo que dan/Que aunque nazcas ya estás muerto». Venderte es un camino sin esperanza. Parte de 30 pasos (2016).

Barclay James Harvest – Rock’n’roll star

Parece fácil: compón una canción que todo el mundo quiera cantar. Pero no esperes un camino fácil: «So you want to take a trip to the stars/Can you find your way back home?/You’ll get your break, but don’t you wait too long». Era el año 1976 y el álbum Octoberon.

Azucena – Estrella del rock

Era el año 1988 cuando Azucena se reivindicaba como una cantante todoterreno en este disco. Una balada de piano y saxo en la que reclama a un colega «tú vas por la vida de estrella del rock». Una reivindicación de la autenticidad y el amor verdadero por la música. Del álbum del mismo título.

Barricada – Lentejuelas

«Ahora sales tú/muere rocanrol». Lo tienen claro los pamplonicas en Barrio conflictivo (1984). Ser auténtico y luchar o venderse para triunfar. ¿Quién tiene razón? «Las lentejuelas brillan demasiao/ya no alucinas a nadie/alguien te mima esta equivocao/tu rollo es puro montaje». Por si había dudas.

Invitando a Rosendo: sus mejores colaboraciones

Ahora que se retira… O no, que esto de las idas y las venidas, de los adioses y los ¡qué ganas de volver! están muy de moda. En fin, ahora que (dice) se retira de los escenarios uno de los más influyentes músicos de rock en español, hemos decidido rescatar algunas de sus mejores colaboraciones. «El rosen» siempre da un punto particular con su voz y su forma de entonar a todo lo que canta. Nos hemos ahorrado las versiones de temas ajenos y propios para seleccionar doce coplas diversas, con alguna curiosidad: lo mismo sale por victormanuel que se marca un heavy metal.

Raimundo Amador – Voy por pilas

Con un toque «muy Rosendo» este tema cachondo junta a dos monstruos de la guitarra: «voy por pipas/por conguitos». Del álbum Isla menor (2003).

Turrones – Calientes y crujientes

Una de las últimas y a la vez de las más curiosas. «Nadando sin guardar la ropa/calientes y crujientes nos van a zampar». Con el colega Kike Turrón para el álbum Bi (2017).

Víctor Manuel – Canción de la esperanza

Otra curiosa también, pero en otro estilo. Grabada en directo para el álbum de 2014 titulado 50 años no es nada. Un clásico de cuando los dos eran más jóvenes.

Marea – Al culo de una lombriz

Cuando Marea consiguió el éxito de público a principios de siglo, se dio el gustazo de grabar una canción con uno de sus ídolos, con un título, una letra y un estilo muy «homenaje» al maestro». El disco se llamó 28000 puñaladas (2004).

Los Enemigos – Yo el rey

Entre clásicos anda el juego. Para el imprescindible Obras escocidas (2000) contaron con Rosendo sin pestañear, dando como resultado este corte donde la diablura de Josele se mezcla a la perfección con el arte de Rosendo.

Tako – Defiéndete

Nuestros favoritos Tako llamaron al maestro para dos cortes de No son horas de pescar (1991). En este Defiéndete demuestra su capacidad para hacer suyo cualquier estilo.

Luter – Quitabien (asustaviejas)

Debió de ser divertida la grabación de esta canción, con un aletra un punto dispersa, como la mayoría de las del maestro, con su punto de mala leche. Del álbum Ignora (2010). «Somos ignorantes a motor/dando tumbos/víctimas, aprovechaos»

Platero y Tú – Sin solución

Otros herederos. Le reclamaron para colaborar en Muy deficiente (1992) y le dedicaron una canción (Si la tocas otra vez) años después. Incluso Fito (cantante) le reclamó para uno de sus discos en solitario. Una relación seria.

Labuela – Habla el mar

Aquí descubrimos el lado más heavy del jefe. Y no se le ve forzado. Otra curiosidad que escuchamos en Derecho a ser humano (2010). ¿Cómo hubiera sonado la guitarra de Rosendo sobre este riff?

Porretas – Los doce mandamientos

Con los colegas Porretas compartió estudio y escenario varias veces. Por aquí elegimos estos mandamientos del disco Baladas para un sordo (1997).

El cuarto Verde – Cómo purgar el radiador

Un disco que mereció más atención. La voz del Rosen en este corte de Metroglobina (2015) da un toque blusero al riff heavy. «No espero nada/la solución/no decir lo que dice la mayoría»

Joaquín Sabina – El blues de lo que pasa en mi escalera

Y otra de colegas. Sabina da protagonismo a la guitarra y la voz (en la parte final) de Rosendo marcando claramente el estilo y la personalidad del corte. Editado en Esta boca es mía (1994).

Canciones sobre el maltrato y el abuso infantil

Parece mentira, pero aún es muy normal terminando la segunda década del siglo XXI. El maltrato físico y psíquico a niños y niñas, aún indefensos, aún inocentes, víctimas de lo que sucede. Y siendo siempre abominable cualquier tipo de abuso, el que se constituye en la confianza de la familia o la proximidad del vecindario o la escuela resulta aún más deleznable. Algunos de nuestros músicos predilectos comparten sus opiniones, sus experiencias personales o las de gente cercana a ellos. No son historias agradables, pero sí extraordinarias canciones.

Como siempre… dale al play.

Los Suaves – Pobre Sara

En uno de sus mejores discos, Maldita sea mi suerte de 1991, los de Yosi grabaron este arrebato sonoro contra el abuso y el maltrato infantil. La historia de Sara, que con quince años apenas «No puede contarle a nadie/cuánto le quiere su papá». Una situación que no puede soportar: «Y se fué./Se marchó y yo estoy solo/No puedo contarle a nadie/Por que aquella noche Sara murió». El silencio, cómplice o ignorante.

Suzanne Vega – Luka

En 1987 Suzanne Vega hizo popular la historia de Luka, el niño que vive escaleras arriba, justo en el segundo piso. Basada en un personaje real y narrada en primera persona, Vega cuenta el silencio alrededor del abuso «If you hear something late at night/some kind of trouble, some kind of fight/just don’t ask me what it was». Pertenece al álbum Solitude standing, que alcanzó el número 3 en las listas de Estados Unidos.

Tool – Prison sex

Una canción de letra algo compleja, pues cambia la perspectiva del abuso sexual entre la víctima y el verdugo, reflexionando acerca de la perpetuación de ciertas conductas; tremenda, explícita, resulta amenazadora: «My lamb and martyr, you look so precious/won’t you come a bit closer/close enough so I can smell you». Formó parte del álbum Undertow (1993).

Offspring – Kristy, are you doing Okay?

Dexter Holland (cantante y guitarrista) reflexiona sobre el silencio y la vergüenza que acompaña al abuso sexual, en este caso de una niña que conoció en su juventud: «Cause your eyes told the tale/of an act of betrayal/I knew that somebody did». Años después recordó a aquella chica, entendió lo que pasaba y quiso contribuir a que las víctimas y quienes conocen el abuso no tengan miedo a hablar («I knew that something was wrong/And I should have spoke out/And I’m so sorry now/I didn’t know/’Cause we were so young»). Del Rise and fall, rage and grace (2008).

Tako – Los gigantes del tiempo

Comprometidos socialmente a lo largo de toda su carrera, los zaragozanos Tako recuperaron esta vieja canción para la re-edición treinta aniversario de su histórico A las puertas del deseo (1989). «El enemigo duerme en casa/sabe que nunca vas a hablar» y mientras tanto «una fachada para defender/que nadie vea sus caras» sufriendo «golpes, besos y caricias mudas».

Aerosmith – Janie’s got a gun

Del álbum multimillonario Pump (1989) editaron Aerosmith este single narrando la historia de Janie, que mató a su papá con una pistola porque abusaba de ella. La justificación de la víctima. Steven Tyler compuso la canción para los padres que no saben amar a sus hijas sin tener sexo con ellas.

Pat Benatar – Hell is for children

«Be daddy’s good girl, and don’t tell mommy a thing/Be a good little boy, and you’ll get a new toy» canta Benatar en este escalofriante relato del infierno de la víctima, de la culpa, del daño «Hell, hell is for children/and you shouldn’t have to pay for your love/with your bones and your flesh». Compuesto y grabado para el Crimes of passion de 1980

Motörhead – Don’t let daddy kiss me

Lemmy (cantante y bajista) compuso esta canción con la idea de cederla a una voz femenina, ya que (originalmente) hablaba en primera persona una niña cuyo padre abusa de ella cuando sube a darle el beso de buenas noches. Como las compañías de discos nunca aceptaron decidió cantar él mismo esta balada para su álbum Bastards (1993) modificando la perspectiva: «And she knows she can’t tell anyone/she’s so full of guilt and shame/and if she tells she’ll be all alone».

Buckcherry – Child called «it»

En el álbum Black butterfly (2008) la banda gamberra y fiestera por excelencia incluyeron dos cortes inspirados en el libro de Dave Pelzer A child called «it»: esta y Rescue me. Josh Todd y Keith Elson decidieron homenajear la vida horrible del autor como forma de llamar la atención sobre el abuso infantil: «Mother I really hate the way your treat me like no other/and I refuse to be your victim you won’t see me cry ‘cause/I left behind a child called it».

Dream Theater – Anna Lee

Preciosa balada que compuso al piano el cantante James LaBrie y que acabó en Falling into infinity (1997). LaBrie habla a una niña víctima de la prostitución infantil («Helpless child/they invite your hands to fill their needs»), un caso real que apareció en los periódicos y los noticiarios de la época.

Skunk Anansie – Charlie big potato

Basado en parte en sus propios recuerdos, la cantante Skin narra en primera persona el miedo y la vergüenza al despertarse junto al abusador: «softly done/so secretly/I’m awake/as Charlie sleeps». Impresionante el vídeo y el momento en que grita «Tell it like it is/tell it like it is/tell the sordid truth». Abría el álbum de 1999 titulado Post orgasmic chill.

Nick Cave & The Bad Seeds – Do you love me?

Su álbum Let love in (1994) se abre y se cierra con las dos versiones de Do you love me? en dos pulsiones paralelas y complementarias. Una desde la perspectiva del que abusa; otra, la otra, la opuesta, desde los ojos del que sufrió el agravio, la vergüenza. La primera con su aire gótico y opresivo y ese grito de rabia «¿me amarás?» nos presenta a quien exige a la fuerza si hace falta ese amor. La segunda resulta más dramática si cabe, parece levitar al otro lado del precipicio emocional: la voz del que avanza sin querer parar, perseguido por los recuerdos de un amor forzado, la juventud robada. ¿Me amas? como eco permanente.

Korn – Daddy

Una de las letras más duras de esta colección. Jonathan Davis (cantante) sufrió abusos sexuales por parte de un vecino cuando era niño; al valor de la confesión hay que añadir la descarnada descripción. Comienza la canción pidiendo perdón a su madre por la confesión para luego explicar qué sucedió («Come out and play, I’ll be your daddy/innocent child, looking so sweet/a rape in my eyes and on your flesh I’ll eat») y acabar confesando su odio («Motherfucker! I fucking hate you! Fuck you!/you son of a bitch, you fucking ruined my life!»). Del álbum debut de 1994 titulado como la propia banda.

Música moderna: abril 2018

 

Qué vamos a hacer. Músicos de siempre y nuevos talentos haciendo lo que mejor saben: cantar, tocar, bailar y alegrarnos los corazones. Una pequeña selección, con tufillo a clásicos por doquier, de algunos trabajos que nos han llenado las orejas.

Dale al play…

The White Buffalo – Darkest darks, lightest lights

Jake Smith, alias The White Buffalo, fue uno de los varios descubrimientos musicales que hice viendo (y escuchando) la serie Son of Anarchy y su increíble banda sonora. El nuevo trabajo de este personaje ahonda en «más de lo mismo». Pero de qué manera. Rock, country y blues de guitarras y piano en Hide and seek, la fantástica Avalon y su historia de desesperanza («this ain’t living it’s waiting around to die»), los malos tipos de la tremenda Nightstalker blues (a mover el culo con pistolas y cuchillos, tremenda armónica), el rollo bailable (palmas incluidas) en The heart and soul of the night o la narración de un atraco en Robbery. La producción de Ryan Dorn y Bruce Witkin destaca la voz sobre el resto, da fuerza a las historias y al sentimiento. Pelos de punta en las baladas If I lost my eyes y The observatory. Un disco completo, personalísimo, que le encumbra como el gran compositor y cantante que es.

Tako – Hilo de cobre 

Lo de estos tipos es impresionante. No tienen álbum malo. Y a estas alturas de la Historia que sigan fabricando canciones tan potentes como Sopa de perro, Hierro negro («con el alma envuelta en papel de arroz y a veces en plata pura») o Mala fe resulta hasta sobrecogedor. Fieles a su estilo, pero siempre con una vuelta de tuerca, armonías logradas, estribillos deliciosos y gran trabajo de batería para adornar y soportar canciones tan bien hechas como Prohibido fingir («cuanta vida sin vivir/cuanta muerte sin morir/(…)/la falsa moralidad»), el toque punk de Resilencia («hacer un fuego cada noche/por si alguien lo ve») o El desván de mi raíz. Hay también momentos para la reflexión calmada, como en La flor de la sinceridad (y su rescate emocional), La niebla o el baile pegado de Hilo de cobre («yo que también tengo cuerdas/ando buscando un buen lutier/que me de un cuartillo de vuelta/me quite el mal roce y el desafinar»). Canciones que hablan de lo que sientes.

 Ultraligeros – Ella elige

Lo hemos dicho muchas veces por aquí. Parece fácil hacer un disco con sonidos clásicos y no sonar una mera copia. Pero no lo es. Y Ultraligeros han conseguido con este Ella elige emular a lo mejor de Burning, Loquillo y sus Trogloditas, Tequila o Barricada incluso. Breves, directas composiciones con ritmos marcados, riffs cortantes, armonías a doble guitarra, algunos pasajes sonoras especialmente brillantes, letras de canallas, amores y protestas personales y, al final, grandes canciones. A destacar: Pesadilla, El tiempo se detieneSoy de acero, Ella elige, A quemarropa y la versión de Alarma!!! titulada Preparado para el rocanrol. Una sorpresa.

Heaven & Earth – Hard to kill 

Más Blackmore que el mismo Blackmore, más Coverdale, más Dio, más Cozy Powell, más Jon Lord que nunca, este Hard to kill rescata lo que más me gusta del Universo compuesto e interpretado por estos artistas a través de un viaje atemporal. No hay aquí un simple homenaje, si no una reconstrucción en toda regla del legado de algunos imprescindibles del hard rock. Joe Retta a la voz y Stuart Smith a las guitarras han fabricado otro clasicazo. Y con Kenny Aronoff a la batería nada menos. Directos en Hard to kill, Hellfire (armónica incluida) o Walk away (excelente armonía y teclados),  más pausados en Bleed me dry o Bad man y hasta comerciales (se eso es posible) en Anthem y la rítmica Monster. Todos los músicos cumplen a la perfección su papel, con huecos para su lucimiento. Muy ameno, bien hecho, sonido perfecto.

Black Stone Cherry - Family tree Black Stone Cherry – Family tree

Por fin Black Stone Cherry han completado un disco a la altura de sus dos primeras obras. Duro y melódico a la vez, con la voz de Chris Robertson en plena forma (canta de diez en My last breath), riffs de guitarra gordos y un trabajo armónico muy fresco y pegadizo (escucha el tema título Family tree). Mucho rollo southern con una variada influencia de estilos. Grandes momentos en Bad Habit, Burnin’ o Southern fried friday night (talkbox ochentero incluido), un toque de piano y soul en New kinda feeling, un poco de blues con Carry me on down the road o Dancin’ in the rain y momentos «mueveculos» en Ain’t nobody o James Brown.

Algunos discos que sigo escuchando (5)

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Algunos discos que sigo escuchando (5)

Desempolvamos, de vez en cuando, la discoteca física y virtual para compartir esos álbumes que se nos quedan enganchados con el paso del tiempo. Música más o menos famosa donde recrearnos con la variedad del rock en español. Esta vez, traemos cuatro propuestas heterogéneas, para todo tipo de paladares.

 

tako-lcv-portadaTako – Las campanas de la vergüenza

Da gusto pinchar siempre un disco de Tako, uno de los grupos a los que más cariño profeso. En Las campanas de la vergüenza entregaron una colección de canciones de lo mejorcito de su discografía, lo que tras veintitantos años en los escenarios resultan palabras mayores. La producción de Daniel Alcover, excelente. Canciones como 2007, El alma atada, La tienda o Palomas de cartón mezclan esas melodías pegajosas, esos ritmos rocanroleros, esa forma de conseguir una buena mezcla entre armonías de guitarras y voz.  Estructura clásica, con puentes y estribillos pensados y algunos pasajes de guitarra geniales. Letras para escuchar con tranquilidad en Llueve en el sur, Palomas de cartón o El tío Tufo. Registraron las diez canciones Mariano Gil «Rones» a la voz y la guitarra, Íñigo Zubizarreta a la guitarra solista, Teto Viejo en la batería, Nacho Jiménez con las teclas y Fernando Mainer al bajo. Imprescindible en cualquier discografía roquera que se precie.

Miss Octubre – Día 1 Miss Octubre

Tengo debilidad por la voz de Lilith (Agnes Castaño), su forma de frasear, de rasgar las melodías, la intensidad con que interpreta manteniendo el control del tema. Si, además, ponemos a componer y a meter guitarras a un monstruo como Alfredo Piedrafita, la mezcla solo puede ser rocanrol sucio y ruidoso. Porque de eso se nutren las canciones de Día 1. La comercialidad bien entendida de 15, tensa balada, o Prisionero se mezcla con el rock compacto de Miss Octubre, Rojo oscuro o Mundo enfermo, rebeliones sonoras que por sí mismas ya justifican tener este álbum. Iker Piedrafita, en las guitarras y la producción, le da un toque moderno al sonido, esta vez bien conseguido. Juegan en varias ligas al meter temas diferentes, cambiando el registro anterior. Así Fuego frío o Tú siempre ganas (balada cantada por Alfredo) al final del álbum sientan muy bien, desahogan el conjunto. La batería  de Sergio Izquierdo y el bajo de Rafa Martínez. Si te lo saltaste en su día, buen momento para darle un par de vueltas.

 

 

Cronometrobudu - amagiCronómetrobudú – Ama-Gi

Lo que más me gusta de este disco es la mezcla algo excéntrica de sonoridades, los saltos de estilo en un mismo tema, pero todo queda, curioso, bien ensamblado: base rítmica, guitarras y violín todos a una, todos buscando su hueco. Un estilo peculiar, para bien y para mal, donde las buenas letras y las melodías de los estribillos ganan con las escuchas. De cero, Soy yo, David (brutal guitarreo) o Ama-Gi son ejemplos estupendos de Cronómetrobudú, creando temazos sobre una base rock-metal que aliñan con otros estilos en total libertad. La guitarra de Codo a codo se ensambla muy bien con la melodía del violín y de diez en Mi vida sin mí, de lo mejor del disco, con toque flamenco. Como curiosidad, meten un tema en japonés, ahí es nada. Grabaron Ama-Gi: a la batería, Roberto de Vega, al bajo, Pablo González, a las guitarras, David Sendino, al violín eléctrico, Oscar Calvo, a la voz, Javier Castro. Un grupo de burgos que tienen más éxito fuera que dentro de nuestras fronteras. Eso hay que remediarlo.


Dirección Prohibida

Dirección Prohibida – Cimientos de hueso y barro 

Nunca acabo de sorprenderme de la calidad que últimamente atesora el rock en español. Todos los años me recreo con gran cantidad de discos, y es un placer venir a esta sección y re-escuchar trabajos como este de Dirección Prohibida, grupo alicantino (casi) desconocido. Debo recomendar este Cimientos de hueso y barro por calidad, composición y entrega. Las guitarras de Cuentas mis sentidos y Como el trigo, rock directo sin renunciar a la melodía. Buen fraseo en Una historia en vuestras manos. Una balada lograda con Kutxi Romero de título La de cerrar los bailes. El crescendo de No seré más me encanta. Buen conjunto, con algún punto flojo, pero que mantiene el tipo. La banda la componen Jero (Jesús Lorenzo) a la voz y la guitarra, Pablo Marcos como guitarra principal, Víctor Sala a la batería (ojito al trabajo de este tipo) y Joserra Mora al bajo. Sin sorpresas, pero adictivo. Bonita portada.

 

 

Sexo en el rock (3): ¿cuánto cuesta el amor? (prostitución y rock)

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Sexo en el rock (3): prostitución y rock.

No sé cómo se lleva esto de la prostitución en el sitio donde vivís, pero por aquí es un tema tabú: hay casas y anuncios por todos lados pero nadie va nunca. ¿De qué viven estos negocios? Ah, claro, de los músicos de rock, que no se han cortado un pelo a la hora de loar sus virtudes o de avisarnos de sus riesgos… En cualquier buena discografía encontramos referencias más o menos claras sobre el tema. Aquí entresacamos algunos de nuestros favoritos, pero hay más ¿de cuál te acuerdas?

Iron Maiden – Charlotte the harlot

Apareción en el álbum debut de la doncella, Charlotte existió de verdad en la vida del grupo. Tuvo una secuela en 22 Acacia Avenue.

Jaime López – Alma de tabique

Extraordinaria y triste composición del mexicano Jaime López. Aparece en su Oficio sin beneficio y se centra en la triste vida de la prostituta vieja de callejón: «de la peluca asoma ya su edad/la cabellera luce ya un girs mortal/cuando se apaga su esquina»

Jethro Tull – Cross-eyed Mary

Dentro del magnífico Aqualung, los Jethro se marcaron este tema sobre la prostituta bizca llamada Mary, que se lo hacía gratis a los mendigos (she’ll do it for a song). Curiosamente, Iron Maiden la versionearon años después.

Loquillo y Los Trogloditas – Todo el mundo ama a Isabel

Isabel comenzó a dedicarse por necesidad al amor pagado. El «Loco» se prenda de ella pero al despertar por la mañana se ha fugado con su American Express y su «tabaco».

Queen – Killer queen

Si en la anterior hablábamos de mendigos, ahora tratamos con una profesional de «alto standing». Ya lo dijo Freddie: la clase alta también se va de putas.

Los Suaves – Dolores se llamaba Lola

Una historia de decadencia económica y personal, la joven Lola cae en desgracia con los años y Yosi la encuentra (por casualidad, seguro) ejerciendo la prostitución bajo el nombre de Dolores: sin dinero en esta vida, ¡ay, Dolores! al burdel. Otra grande de los gallegos sobre el tema: Peligrosa María.

Héroes del Silencio – Con nombre de guerra

Tercer single del álbum Senderos de traición, en esta Bunbury se preocupa expresamente por «cobrarse» lo invertido: pensemos en lo nuestro que por eso te he pagado, aunque esta noche seas solo mercancía para mí.

Motorhead – Whorehouse blues

Lemmy va de ciudad en ciudad y no tiene tiempo para amores… Los chicos malos quieren golpearte con su látigo, nena.

Ramoncín – Mey, la lumi

No podía faltar en esta pequeña selección un clásico del primer Ramoncín muy explícito también. Su «amiga» Mey y su oficio milenario.

Obús – Complaciente o cruel

Grabada para su álbum de 1986 titulado Dejarse la piel, cuenta una dura historia: venderse con el único fin de pagarse el próximo pinchazo.

The Beatles – Ticket to ride

Sorprende la cantidad de referencias a temas escandalosos y sexuales en las letras de una banda tan idolatrada en los sesenta como The Beatles. En esta ocasión nos cuentan una historia de Berlin. Las prostitutas de la calle tenían una «autorización» para ejercer su profesión, un «ticket to ride».

Tako –  Trenzas de arena

La parte trasera del negocio: la persona que vive con tristeza el calvario monótono de ser «la puta», la que recibe a los hombres a pesar de su soledad y su indiferencia. Historia de un hotel de esos «donde se alojan chicas de papel con trenzas de arena».